“Balito” se lesionó en el “Drome Classic”
El ciclista chubutense Eduardo “Balito” Sepúlveda, sufrió ayer una dura lesión mientras participaba de la competencia “Drome Classic” en Francia.
Una valla de contención se voló por acción del viento, por lo que chocó con el deportista capitalino, lastimándolo en la cara, dientes rotos y provocándole fractura de escafoide y de la muñeca en varias partes. Estará afuera de “bici” entre 2 y 3 meses.
Otra mala pasada para Sepúlveda
El ciclista chubutense Eduardo Sepúlveda ha sufrido una grave caída en la final del Clásico Drome: empujada por el viento, una valla de seguridad llegó al estrellarse durante la conducción a alta velocidad, a 800 metros de la línea de meta.
Un duro golpe, el piloto argentino fue llevado inmediatamente al hospital de Valencia. Los exámenes revelaron una fractura de radio de múltiples fragmentada y una fractura del escafoides. Eduardo Sepúlveda será operado el martes en la Clinique du Parc en Lyon.
También golpeó en la cara eran necesarios varios puntos de sutura en la herida en su labio. Eduardo Sepúlveda estará fuera 2-3 meses como mínimo.
“Había un repecho en el final y veníamos llegando de a uno. Justo cuando pasaba yo, a unos 125 metros de la meta, se volaron las vallas de contención por el viento y me golpearon directamente”, comentó Sepúlveda al sitio web ciclismointernacional.com.
“Perdí el conocimiento y tardé un rato en despertar, afortunadamente, el escáner salió bien en ese sentido. ¿El saldo? puntos de sutura en la cara, dientes rotos, fractura de escafoide y de la muñeca en varias partes”, agregó el capitalino.
Asimismo, aseguró que será operado: “me opera un especialista en Lyon y creo que estaré unos tres meses sin bici”, añade con una mezcla de resignación y bronca el joven Eduardo. “Ya no sé que pensar, la mala suerte me persigue”, acota.
Sobre sus próximas competencias, “Balito” comentó que “el Tour de Francia no me lo pierdo, pero es muy posible que no esté en Flecha Valona y Lieja”, avisa el patagónico, un hombre habituado a reponerse de malos tragos. “Lo que pasó es inadmisible y tengo mucha bronca. Ahora estoy todo enyesado en el hotel, luego viajo a Lyon y mañana me operan”, concluye.
Sepúlveda estaba en gran forma desde el inicio de temporada, ya que acabó en el podio el Tour de San Luis y fue 11° en el Tour de Omán, con gran protagonismo en el temible Green Mountain. Una auténtica pena para él y su escuadra, que se ve descabezada para la general en carreras por etapas.