Balean en Madryn a un joven a la salida de un boliche
Durante las primeras horas del jueves, un joven madrynense fue víctima de una brutal agresión al salir de un boliche de la ciudad, cuando desde un auto le dispararon con lo que podría haber sido un arma “tumbera”.
La víctima, identificada como Hernán Sosa, recibió un impacto de arma de fuego por su espalda, que le ocasionó heridas a la altura de los hombros y la nuca, por lo que debió ser derivado de urgencia al Hospital Subzonal “Andrés Ísola”, al cual ingresó alrededor de las 6:35 de la mañana.
Afortunadamente, el joven no revestía heridas de gravedad y horas más tarde, cerca de las 9:50, fue trasladado en ambulancia para que le realizaran una tomografía y, de este modo, descartar daños mayores.
Disparo “a quemarropa”
Unos 15 familiares y amigos de Hernán Sosa se encontraban apostados en el ingreso a la Guardia Médica del nosocomio, entre ellos su madre, Alicia González, y su hermana.
En diálogo con el Diario, el tío del joven atacado, Rubén González, contó que “no tiene ningún orificio en el cráneo, es todo superficial, pero por lo que nos comentó la doctora son unos seis o siete orificios en total” y sostuvo que “no se sabe con qué le dispararon, si fue un arma de perdigones, pero tiene también una herida en el pecho, que por suerte no le afecta ninguno de los órganos”. A su vez, el tío de Hernán Sosa indicó que el mayor impacto fue recibido “en la nuca, a la altura de la cervical” y que al joven “le dispararon desde atrás o desde el costado”.
Dudas sobre el motivo de la agresión
El tío de Hernán Sosa mencionó que el joven se encontraba con un amigo y un compañero de trabajo cuando fue agredido. Consultado acerca de las causas que podrían haber motivado a los atacantes a disparar contra Sosa, Rubén González contó que “según lo que le dijo a mi hermana (por la madre de la víctima) él estaba saliendo del boliche cuando ocurrió todo, pero también le dijo que no tenía nada que ver, que no discutieron ni pelearon ,y que sintió los tiros y por lo que pudo percibir vinieron de un auto”, a la vez que precisó que el joven “no pudo ver bien el auto, pero supuestamente fue un (Volkswagen) Gol color gris, que estaría secuestrado por la Policía”.
De acuerdo a los estudios que le realizaron a Sosa en la guardia del Hospital Subzonal, “en la placa no le sale nada malo, salen todas las marcas pero ninguna señal de que (el disparo) hubiera atravesado el cráneo”, indicó su tío, agregando en relación al arma utilizada y consultado sobre si la misma podría haber sido una “tumbera”, que “calculo que sí, porque él dice que escuchó un tiro y la explosión, por lo que tiene que haber sido una tumbera, porque con un arma de cargador, calculo que le debería haber hecho mucho más daño del que le hizo”.