Apuestan a un cazador de planetas de “bajo costo”
En poco más de 20 años ha cambiado la forma en la que miramos a nuestro vecindario galáctico. Con el descubrimiento, en 1992, del primer planeta fuera de nuestro Sistema Solar se puso de manifiesto que ni la Tierra ni el resto de planetas que giran alrededor del Sol eran tan especiales como se pensaba. Resulta que hay muchos otros mundos ahí fuera, con tamaños y características muy diversas, y algunos de ellos seguramente reúnen las condiciones adecuadas para que exista algún tipo de vida.
La carrera por descubrir esos planetas parecidos al nuestro está en pleno apogeo. Ya se han localizado alrededor de 2 mil “exoplanetas”, algunos con ciertas similitudes pero ninguno todavía que pueda ser considerado un gemelo de la Tierra. En la actualidad hay una gran cantidad de científicos e ingenieros en todo el mundo centrados en ese campo de la astrofísica, desarrollando nuevos instrumentos y técnicas que permitan detectarlos y determinar sus características y su composición.
Explorar el espacio a un costo bajo
Para contribuir a esa demanda de instrumentos, la Agencia Espacial Europea (ESA) está poniendo en marcha su primera misión de rápida ejecución y bajo costo, en comparación con lo que suelen costar y tardar en completarse las misiones espaciales. Se trata de una sonda llamada Cheops, como la gran pirámide de Giza, que está siendo construida en España en la planta madrileña de la empresa Airbus Defence and Space, contratista principal de esta misión en la que participan siete empresas españolas.
La nave, que en total pesará unos 250 kilogramos, ha vuelto a Madrid tras su paso por Suiza y Holanda, donde ha sido sometida a las pruebas de vibración y acústicas en los centros de la empresa RUAG y de la ESA, respectivamente. El satélite consta de dos partes, la plataforma y el instrumento. “La plataforma es la que permite que el satélite vuele, la que navega, recibe la energía solar y la transmite al instrumento, orienta al satélite y se comunica con la Tierra para recibir órdenes y mandar los datos”, explica Andrés Borges jefe de proyecto en Airbus de la misión Cheops (siglas de CHaracterising ExOPlanet Satellite) junto a la plataforma del satélite.
Exploración exhaustiva
Durante al menos tres años y medio, que es la duración mínima prevista para la misión, la nave Cheops observará desde una altura de entre 650 y 800 kilómetros estrellas brillantes en las que los científicos previamente ya han localizado planetas. Su trabajo consistirá en analizar las características de estos mundos. Por ejemplo, determinar con exactitud el radio del planeta o su densidad, que dará pistas a su vez sobre su estructura interna y sobre el proceso de formación y su evolución. También será utilizado para identificar objetivos potenciales de cara a futuras misiones que tengan instrumentos más precisos.
Al infinito y más allá
“El objetivo de la misión Cheops es caracterizar planetas más allá del Sistema Solar. Y para eso identificamos estrellas a millones de kilómetros de la Tierra y medimos la cantidad de luz que nos llega. Cuando esa cantidad de luz es menor que la que habitualmente recibimos es porque hay un planeta que se ha cruzado entre el satélite y la estrella, y con esa cantidad de luz podemos identificar el planeta y cuáles son sus características”, explica Andrés Borges, jefe de proyecto en Airbus de la misión Cheops. Es la técnica conocida como de tránsito planetario y ha permitido descubrir ya numerosos exoplanetas.
En su opinión, “Cheops es una misión muy interesante porque el ser humano siempre ha tenido el reto de identificar planetas más allá de nuestro entorno conocido pensando que quizás hay un planeta parecido al nuestro que pueda albergar vida”.
Fuente: El Mundo