Trabajadores del Centro de Salud “Favaloro” protestaron por el despido de una empleada
El lunes por la mañana, un grupo de trabajadores y representantes del Centro de Salud Favaloro, ubicado en el barrio Pujol II, se solidarizaron ante el despido de una de las empleadas históricas del establecimiento. Se trata de Paola Ferreyra, quien desde 2010 cumplía funciones en el área de Estadística del establecimiento bajo un contrato que se renovaba cada trimestre, y que a principios de enero le notificaron que ya no trabajaría más allí. A partir de su desvinculación, compañeros y trabajadores del hospital, entre ellos administrativos y médicos, enviaron una nota a las autoridades municipales solicitando la restitución de la empleada en su puesto de trabajo, pero ante la falta de una respuesta concreta decidieron realizar una protesta para visibilizar la situación ante los pacientes del Centro de Salud.
La misma situación ocurrió en 2015
Gabriela Aranguren, médica generalista del Centro de Salud Favaloro relató que “estamos pidiendo la incorporación de nuestra compañera de trabajo, que se desempeña desde hace seis años en el área de Estadística de este Centro y depende del municipio, donde trabaja hace 11 años con contratos trimestrales”, agregando que “a principio de mes le notificaron, estando en el trabajo, que no le van a renovar el contrato y esto ya le había pasado el año pasado, cuando finalmente se lo renovaron, pero ahora le volvió a ocurrir”. Sobre esta línea, Aranguren contó que “a nosotros nos preocupa, por un lado en el aspecto personal porque es una excelente persona, y en lo laboral es alguien muy comprometido con su trabajo, le gusta lo que hace y lo hace con suma responsabilidad, y además porque esto afecta el funcionamiento de nuestro Centro de Salud”.
La empleada era “referente” de la institución
A su vez, Aranguren añadió que la trabajadora cesanteada “cumple una función de organización y de gestión importantísima, es referente desde niveles jerárquicos superiores y la oficina del primer nivel de atención hace referencia con ella para los cambios que haya que hacer en el Centro” y destacó que “en este momento no tenemos Coordinador y ella estaba haciendo las veces de referente, incluso por esta articulación que tiene con los compañeros así como también con otros niveles, además de ser un referente para todos los pacientes, que la conocen”.
La “cara visible” del Centro de Salud
Por su parte, la médica general del establecimiento Anahí Lazo Godoy, comentó que “al desempeñar funciones en la ventanilla, es la cara visible del Centro de Salud y ella es la que coordina muchas actividades del mismo, por lo que es referente para el equipo y sobre todo para la comunidad, porque es quien los recibe cuando necesitan un turno o tienen una urgencia, o cuando necesitan hacer trámites en relación a autorizaciones con el Hospital, o sea que es una pieza fundamental en el equipo”. En este contexto, Lazo Godoy enfatizó que “todas estas tareas de más que ella estaba haciendo además de su trabajo, fueron exclusivamente por buena voluntad”, recordando que “este Centro está desde hace mucho tiempo sin Coordinador, yo lo fui durante un tiempo hasta que renuncié al cargo, y esta persona tomó por buena voluntad un montón de tareas que en realidad no le corresponderían hacer y las hacía de forma adicional a su responsabilidad cotidiana, por eso es tan importante para el Centro”.
Sin respuesta
Durante los últimos días, los trabajadores se acercaron al Municipio y entregaron una solicitud para que se reincorpore a la empleada despedida. En este punto, Anahí Lazo Godoy contó que “se han presentado notas desde distintos sectores, nosotros nos hicimos presentes el viernes pasado y el anterior en la Municipalidad y la respuesta, por ahora, es que lo iban a tratar de reconsiderar pero que ‘nadie es irremplazable’ y que estaban pensando en designar a otra persona”. En cuanto a la eventual situación de que la persona pudiera haber sufrido persecuciones del tipo político o laboral, la médica indicó que “al menos no por cuestiones laborales, porque en cuanto al desempeño de ella no hay nada por lo cual cuestionarla, y si hubiera cuestiones políticas excederían su aspecto exclusivamente laboral”.
Protesta visible
En cuanto al motivo por el cual no le fuera renovado el contrato a Paola Ferreyra, Lazo Godoy explicó que “el argumento fue que ella estaba con un contrato que se renueva cada tres meses y que en esta oportunidad no se renovaba, no hay una causa fehaciente, escrita o un despido, simplemente que ella estaba aceptando un contrato con una modalidad de trabajo renovable cada tres meses y que esos contratos se pueden renovar o no, por lo que en este caso no lo han hecho”. La médica sostuvo que “seguimos esperando, de hecho desde la última reunión que tuvimos el viernes pasado no hemos tenido novedades, por eso comenzamos a manifestarnos más visiblemente y hoy hicimos una sentada en el Centro de Salud para que los pacientes sepan cual es la situación y también convocando a los medios para que se sepa lo que estamos pidiendo”, agregando que “la idea es continuar con esta modalidad o volver a intentar una reunión en el municipio hasta que tengamos una respuesta favorable, lo cual no nos haría bien solo a nosotros sino también al municipio, porque es una persona que deja bien a los empleados municipales”.