No fue magia, es milagro

sala-980x706El bloque de diputados del Frente para la Victoria realizó ayer una conferencia de apoyo a la dirigente jujeña Milagro Sala, detenida el sábado por liderar un campamento frene a la Gobernación, donde reclama la continuidad de los planes sociales que recibía su agrupación.
Pero la escena dejó al descubierto las grietas de la bancada: sólo asistieron los diputados de La Cámpora y/o el cristinismo, pero no se vio a ninguno referenciado en los gobernadores, aun cuando, todos fueron invitados. La mayoría prefirió no tomarse el avión.
Los mandatarios provinciales no están a gusto con la postura rupturista de los camporistas, sobre todo porque buscan negociar aportes de Nación.

Grietas

En el Senado es donde más claramente ha quedado expuesta la división en el seno del bloque del Frente para la Victoria, que a partir de la salida del poder de Cristina Fernández de Kirchner ha pasado a denominarse -lo mismo pasa en Diputados- FpV-PJ. Es que a partir de lo sucedido con los despidos dispuestos por Gabriela Michetti y cierta anuencia de parte del rionegrino Miguel Ángel Pichetto, un sector del exbloque oficialista salió a marcarle los tantos con un comunicado diferenciador. Sirvió también para verificar la cantidad de los díscolos: 15, que después se redujeron a 12, por la aclaración de tres de los supuestos firmantes de que no habían puesto su rúbrica y reivindicaban de paso su respaldo a Pichetto.

Se despegan

En Diputados es donde el cristinismo se ha mostrado más activo. De hecho, su titular, Héctor Recalde, fue puesto por la expresidenta de la Nación. Su antecesora, Juliana Di Tullio, también era clara y obviamente cristinista, pero su desplazamiento fue una suerte de aceptación de parte del kirchnerismo de que los tiempos han cambiado y se impone cierta apertura hacia todos los sectores, y esa fue la razón de la elección de Recalde, una figura que podría generar más consenso hacia el resto.
Lo cierto es que las medidas dispuestas por el abogado laboralista han sido hasta ahora de total alineamiento con las posturas más radicalizadas de la anterior jefa de Estado, y eso es lo que ha confirmado la incomodidad del sector peronista que busca despegarse de Cristina Kirchner.

Portazos

El bloque FpV-PJ hoy tiene 95 miembros, y una vez se conocieron los nombres de los que se sumarían al nuevo Congreso, entre 40 y 43 son los que responden claramente a la exmandataria. Los 24 que integran además la agrupación cristinista La Cámpora y casi una veintena compuesta por exfuncionarios y miembros de sectores que no hacen pie dentro de otras ramas del peronismo y claramente se mantendrán en el kirchnerismo. No es una cifra menor, por cierto.
Fuentes calificadas anticiparon la semana pasada que los primeros que pegarían el portazo son los diputados salteños que responden al gobernador Juan Manuel Urtubey. A este grupo se sumarían también los riojanos, que ya dieron un botón de muestra el año pasado, en la recordada sesión en la que el kirchnerismo buscó -y consiguió, con mucho esfuerzo- aprobar un centenar de proyectos, ocasión en la cual perdieron el quórum durante el transcurso de la reunión al retirarse los diputados riojanos.

Distanciamientos

Pero la gran sorpresa sería la salida de un grupo de legisladores bonaerenses que no se referencian en el ala dura del camporismo. Uno de ellos sería Diego Bossio, quien ya mostró su distanciamiento al asistir a la cena organizada por el líder del Frente Renovador Sergio Massa en Pinamar. Días pasados el activo extitular de la ANSeS, que se muestra lejano al cristinismo desde que tuvo que bajarse el año pasado de su precandidatura a gobernador bonaerense, viajó a San Juan para reunirse allí con el exgobernador y también diputado José Luis Gioja, tuvieron una reunión, de la que participaron el actual gobernador sanjuanino Sergio Uñac y el director ejecutivo del Instituto Gestar –del que tanto Gioja como Bossio son máximas autoridades-, Mauricio Mazzón, hijo del recordado operador por excelencia del peronismo Juan Carlos “Chueco” Mazzón.
Tras el encuentro, celebrado de manera pública, de modo tal de que sea una señal hacia el resto del peronismo, se habló de generar “una alternativa superadora” a construir a partir de “un peronismo unido y renovado”.

Intenciones rupturistas

“Unido”, es lo contrario a las intenciones rupturistas que podrían adjudicarle a esa movida secesionista; pero “renovado” es algo más cercano a lo que se mostró días pasados en Pinamar, con la presencia, reiteramos, de Sergio Massa, al que una buena parte del peronismo querría reincorporar. Lo mismo que al socio del tigrense, el cordobés José Manuel de la Sota, quien junto al gobernador de esa provincia, Juan Schiaretti, ya anunció que participará del segundo asado de ese sector, que tendrá lugar en Carlos Paz, en pocas semanas.
La idea de este sector que integran Urtubey, Bossio y el propio Gioja, sería generar un sector propio y armar en el Congreso un bloque que deje de lado la sigla FpV, y asuma directamente la del PJ. Estamos hablando de 22 diputados que podrían integrar esa bancada, que sería muy bien vista por el oficialismo, por cuanto se aseguraría con este sector más “racional” la gobernabilidad al menos en la Cámara de Diputados. Aunque descuenta el Pro que un movimiento de esa magnitud generaría inmediatamente alguna repercusión en la Cámara alta.
Todos están atentos a lo que ya sucedió en la Legislatura bonaerense, donde el peronismo se rompió en el Senado, mientras que en la Cámara baja el camporista titular del bloque, José Ottavis, no pudo contener a la totalidad de su bancada en la votación del Presupuesto, fue desautorizado por la mayoría de los intendentes, y quedó claramente desgastado de cara a cuando arranque formalmente el año parlamentario.

Fuentes: LPO, Parlamentario

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