Madryn quedó colapsada por la contingencia climática
Una tormenta eléctrica y una serie de intensas precipitaciones provocaron la caída de 56 milímetros de agua en el lapso de menos de dos horas, afectando no sólo el ejido urbano, sino principalmente los alrededores de la ciudad y, entre ellos, los barrios periféricos.
En dicho escenario, el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, convocó a todos los equipos de trabajo municipales, quienes trabajaron durante largas horas junto al Comité de Emergencia en virtud de contrarrestar los efectos del temporal y asistir a los damnificados, además de disponer el dragado de las calles inundadas, frente a un sistema de pluviales y desagües colapsado por la contingencia climática. A su vez, efectivos policiales de todas las comisarías de la ciudad colaboraron evitando inconvenientes en el tránsito y custodiando muchas de las calles afectadas por la tormenta, a la vez que personal de la Cooperativa de servicios realizó tareas para lograr la restitución del servicio eléctrico en la totalidad de la ciudad.
Descargas eléctricas
Alrededor de las 15 horas del jueves, una serie de fuertes descargas eléctricas marcaron el comienzo del temporal que generaría diversas inundaciones en varios puntos de la ciudad, incluidos barrios residenciales y la zona costera, donde miles de turistas suelen transitar durante la temporada de verano. El Servicio Meteorológico Nacional ya había transmitido una alerta meteorológica en horas del mediodía, pero lo que finalmente tomó por sorpresa a los madrynenses fue el alto registro de precipitaciones en tan poco tiempo, ocasionando desperfectos en los servicios eléctricos, incalculables daños materiales y posteriormente la evacuación de 18 familias que fueron trasladadas al albergue municipal, hasta tanto sus respectivos hogares estén en condiciones de volver a ser habitados.
En una evaluación inicial de los eventos, desde el municipio señalaron que los sitios más afectados fueron los barrios periféricos, aunque la colocación previa de cordones cuneta evitó que gran parte del agua ingresara a algunos hogares, además de la construcción de la zanja de guardia en la zona Sur de la ciudad, que evitó la afectación de más viviendas en dicho sector.
Protocolo de contingencia
Alrededor de las 16 horas, autoridades de la ciudad montaron un operativo de emergencia a partir de la conformación de un Comité especial, que trabajó inicialmente en los barrios más alejados. Sobre las tareas, el secretario de Desarrollo Comunitario, Facundo Moreyra, relató que la tormenta “superó, en dos horas, cualquier tipo de preparativo, fue un fenómeno totalmente extraordinario” e indicó que “tuvimos una gran respuesta al desarrollar las tareas por parte del Gobierno Provincial, pero también de los vecinos, lo cual hay que destacar, porque muchos de ellos ofrecieron sus camionetas para trabajar desinteresadamente y ayudar a sus pares”. Sobre la situación de los barrios más alejados de la ciudad, Moreyra explicó que muchas de las familias afectadas “no quisieron salir de sus hogares por una cuestión de seguridad, pero incluso hasta la una de la madrugada estuvimos recorriendo los barrios para poder llegar con alguna asistencia”.
Coordinación
Tanto vecinos como funcionarios municipales destacaron el rápido trabajo conjunto entre organismos de la ciudad y de la Provincia, muchos de los cuales continuaron con las tareas de prevención y evacuación de vecinos hasta la madrugada del día viernes. Tanto CORFO como el Ministerio de Familia del Chubut, a cargo de Leticia Huichaqueo, colaboraron con móviles y personal para iniciar lo que fueron las primeras tareas sobre los espacios afectados.
Por su parte, el intendente Ricardo Sastre sostuvo que “ni en los pronósticos figuraba este tipo de inconsistencia climática” y destacó el acompañamiento provincial, detallando que tanto Leticia Huichaqueo como el ministro de Obras Públicas, Alejandro Pagani, estuvieron “hasta largas horas de la madrugada acompañándonos, con máquinas a disposición y recursos humanos, que son tan importantes como los materiales”.
Pérdidas económicas
Una innumerable cantidad de comercios de la zona céntrica fueron afectados por las precipitaciones, provocando en varios casos la inundación de locales, como por ejemplo aquellos ubicados sobre la calle 28 de julio del centro de la ciudad. En varios de los mismos, el agua alcanzó los 30 centímetros de altura, provocando cortocircuitos, pérdida de energía eléctrica y el deterioro de una importante cantidad de mercadería. Sobre esta cuestión, el intendente Ricardo Sastre adelantó que “están trabajando los equipos técnicos del municipio y de la Provincia para poder evaluar el costo que va a tener reparar la ciudad y que vuelva a la normalidad”.