Internas y supervivencias

cat2El desparramo que dejó la derrota electoral puso al populismo en crisis abierta de identidad: ¿Peronismo es igual a kirchnerismo, kirchnerismo es igual a cristinismo, y cristinismo es igual a peronismo? Todo indica que si y que no. Depende cuando, donde, porque y para quién.
Si el ex gobierno no logró un heredero “natural” del poder, esa atomización de reinado quedó evidenciada en la dificultad que también muestra para plantarse como partido de oposición. Es por esto que está costando tanto el diálogo y el reacomode de aquellos funcionarios “populistas” que lograron ganar en sus territorios, y que pelean la posición y relación con el poder central en absoluta soledad.
El macrismo por su parte, está aprovechando esto y actúa rápido, forzando adaptaciones de gobernabilidad.

Puertas y rendijas

Dicen que el bloque de diputados del Frente para la Victoria podría partirse formalmente en unos veinte días, poco antes que empiecen las sesiones ordinarias, con una minoría referenciada en los gobernadores y más acuerdista con Mauricio Macri.
Como impulsor de la fractura apuntan al gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien el viernes se reunió con Sergio Massa y Diego Bossio como parte de su hasta ahora infructuosa carrera para presidir el Partido Justicialista.
El primer coletazo será en la Cámara de Diputados, donde el bloque del Frente para la Victoria que conduce Héctor Recalde sigue la agenda de Cristina y Máximo Kirchner e ignora por completo las urgencias de los gobernadores.
Si bien el rechazo a los primeros decretos unió a la bancada en algunas conferencias, las últimas movidas se realizaron sin consultarlos, como el abrazo al Congreso para reclamar extraordinarias, impulsado por La Campora y la agrupación Resistiendo con Aguante.
Los camporistas repudiaron el acercamiento de Urtubey a Massa por lo que –dicen- la relación ya no tendría casi retorno. El salteño se puso al hombro la ruptura y un primer punteo lo dejó con una base de 22 diputados, sobre los 98 ostentados por el Frente para la Victoria.
Se trata además de un movimiento que forma parte de un desplazamiento más amplio y que no puede aislarse de, por ejemplo, lo que sucedió esta semana en la provincia de Buenos Aires donde la bancada de diputados kirchneristas se partió, dejando al camporista José Ottavis en minoría en su rechazo al endeudamiento que solicitó María Eugenia Vidal.
La ruptura en la Cámara de Diputados dejaría al frente Cambiemos como primera minoría, un golpe de efecto duro para los resabios del kirchnerismo. Uno de los problemas que tiene esta jugada, es la defectuosa capacidad de operación política de Urtubey, por eso el macrista Emilio Monzó y Sergio Massa están interviniendo en la rosca con los diputados que podrían fracturar la bancada.
Además de los dos salteños (Pablo Kosiner, Eva Isa y Néstor David) y Bossio, se sumarían los emisarios de los gobernadores, como los ex mandatarios Luis Beder Herrera (La Rioja), Maurice Closs (Misiones) y José Luis Gioja (San Juan), todos con sus coterráneos. Los únicos mandatarios que se diferenciaron de la línea Urtubey fueron el chaqueño Domingo Peppo (todavía subsumido a la conducción de Jorge Capitanich) y Juan Manzur, quien lideró un asado con los intendentes del PJ que habían repudiado el encuentro de Massa y el salteño.
El resto prefiere quedarse a la retaguardia para no perder posibles beneficios. Hasta el entrerriano Gustavo Bordet, que pasó el primer mes de su gestión tomándose fotos con Rogelio Frigerio.
El formoseño Gildo Insfrán tiene a Juan Carlos Díaz Roig (por ahora, Luis Basterra está más cerca de Recalde), uno de los más activos cuando pelearon por las autoridades de la Cámara.

Adaptaciones provincianas

Afirman los caminadores de Palacio que más problemas tendrán los gobernadores cuando toquen la puerta de la Casa Rosada, si sus diputados boicotean cada proyecto del Ejecutivo. De hecho, en un trabajo de pinzas, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ya tuvo dos rondas de reuniones con cada uno de los gobernadores peronistas.
Para levantar la ley cerrojo y abrir una negociación con los fondos buitres el presidente les ofrecería a las provincias tomar deuda externa, sólo posible con autorización de la Nación.
Serán todavía más necesarios los senadores del peronismo, con capacidad de quórum propio.
Ahí la relación es inversa: la minoría de la bancada está integrada por kirchneristas duros, que la semana pasada firmó un comunicado en rechazo de los despidos del Senado, avalados por Miguel Pichetto.
Es un grupo de no mucho más que una decena, pero que si Pichetto lo pierde, resigna también su chapa de dueño del quórum. Por esa razón, los kirchneristas, siempre más beligerantes, no quieren irse y hablan de “dar la pelea por dentro”.
Pero a los gobernadores tal vez no les moleste echarlos y allanarle el camino al presidente. Al menos en los primeros meses de su gestión, tiempo de acuerdos y de adaptaciones de supervivencias.

Elecciones del PJ en abril

En tanto el vicepresidente del PJ, Jorge Capitanich, reveló que habrá internas «el 17 o el 24 de abril» para elegir autoridades, y criticó las «especulaciones» de Massa y Urtubey.
El intendente de Resistencia y vicepresidente del PJ, llamó a «organizar al justicialismo» en internas que, reveló, se realizarán entre «el 17 o el 24 de abril», al advertir que el peronismo no tiene «una referencia política clara, nítida y definida».
«No es momento de actitudes oportunistas, ni tampoco de especulaciones personales ni es momento de usar la coyuntura en beneficio propio». En este aspecto, el ex jefe de Gabinete cuestionó a quienes facilitaron la llegada del macrismo al poder y ahora «pretenden ser adalides de un proceso de renovación» del peronismo.
Frente a este escenario, el vicepresidente del partido dijo que el PJ «debe convocar a sus afiliados para elegir a sus propias autoridades con el objeto de propiciar la legitimidad democrática» del partido y adelantó que hay «escenarios posibles de elecciones internas el 17 o el 24 de abril».

En red

En una extensa carta que publicó en su cuenta de la red social Facebook, Capitanich reclamó la organización del espacio político para adaptar su funcionamiento a las nuevas demandas del pueblo argentino» y de esta forma evitar «la proliferación de divisiones internas».
Para el ex jefe de Gabinete, el PJ no puede «aceptar el brete» que proponen aquellos que pretenden transformarlo en «una variante funcional del gobierno con el típico ‘aggiornamiento’ por derecha».
«No queremos ser una variante del sistema político neoliberal, ni funcionales para ser la cara progresista del proyecto de Macri», escribió y expresó que el macrismo tiene «legitimidad política, pero no legitimidad de ejercicio».
En este sentido, advirtió que Cambiemos «emana su poder en ejercicio del gobierno», pero también por tener «una oposición desarticulada sin una referencia política clara, nítida y definida sino con matices expresivos». Al tiempo que consideró que «el Partido Justicialista no necesariamente en esta coyuntura política expresa al peronismo en su conjunto ni tampoco a los peronistas que se califican como tal».
Al respecto, advirtió «en esta nueva etapa nadie debe ser excluido, pero este partido es una institución que tiene reglas y principios que como toda organización moderna debe respetarse».
Frente a este escenario, el dirigente peronista puntualizó que este movimiento «necesita convocar» para el 2 de febrero al Consejo Nacional Federal para fijar fecha de elecciones internas, y realizar su Congreso Partidario para el 19 de febrero.
«No se trata de elegir al líder de la oposición. No se trata de elegir un conductor integral del espacio. Se trata de elegir a un compañero o una compañera que tenga la vocación de construir un partido para todos pero con respeto irrestricto de nuestra identidad», destacó. Habrá que ver…

Fuentes: AF, NA, LPO, propias

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