IMPERDIBLES DE TRELEW
Atados a nada
Las dificultades que ha tenido el nuevo gobierno nacional para cubrir áreas del gobierno en las provincias se hace notar en Chubut. Al igual que está sucediendo en otras ciudades de la provincia, en Trelew hay oficinas que han quedado complicadas en su funcionamiento. Es que con el recambio de gobierno en diciembre muchos funcionarios que ocupaban cargos de oficias que responden a áreas de gobierno y Ministerios Nacionales en el Valle fueron intimados para que no dejaran sus cargos hasta que se nombre a sus reemplazantes. Sin embargo más de un mes después eso todavía no sucedió en ninguno de los casos. Es por ello que aquellos que fueron convocados a ocupar cargos a nivel provincial o municipal, no pueden terminar de asumir. Pero lo que es más complejo es que tampoco están autorizados para continuar al frente de esas dependencias por lo tanto las políticas que cada oficina debe desarrollar, avanzan a paso lento por la buena voluntad de los empleados y de los propios ex funcionarios en algunos casos.
Reacciones lentas
Llama la atención que a nivel provincial, al igual que en el plano local, no existan aún dirigentes del propio “palo” del gobierno nacional que puedan lograr esos puestos. Por lo pronto algunos de esos cargos fueron ofrecidos a militantes inclusive más afines al gobierno provincial. Desde el PRO local no hay ningún dirigente que haya logrado capitalizar algún cargo para la propia militancia, siendo que quienes hicieron campaña por el PRO a nivel provincial tuvieron la difícil tarea de instalar un partido que en este distrito no existía y de la nada construir un proyecto para acompañar al proyecto ganador a nivel nacional. Al menos en Trelew eso no ha sucedido y la dificultad que enfrenta el gobierno nacional para llenar los casilleros de los cargos en el interior profundo se ha hecho presente en Chubut. La lentitud con la que esos cargos se están repartiendo pueden dar como resultado que en la ciudad como ya viene sucediendo algún cargo quede para el dasnevismo. Sería raro que luego de tanto trabajo militante, los cuadros locales miren el gobierno desde la vereda de enfrente.
Tierra de nadie
Una de las obras que quedaron sin terminar y en una especie de limbo legal es la Doble Trocha en el tramo del Parque Industrial de Trelew. Por un lado no se continuó con la segunda parte de la obra que iba a unir la ruta de camiones que pasa por detrás del Parque con lo que sería el otro tramo sobre ruta 25 a Gaiman. Por ello los camiones terminan retomando sobre una parte del Parque hasta la rotonda en la salida a esa localidad con maniobras complicadas y peligrosas. Pero además ha quedado en el limbo legal que impide determinar a quién le corresponde mantenerla. Por caso vale decir que toda la semana pasada e inclusive el fin de semana los cuatro semáforos ubicados a la altura del Barrio Inta, los de las dos manos de la ruta y los dos ingresos desde el barrio y el Parque a la ruta, estuvieron apagados. Sin el funcionamiento de los semáforos el paso por ese sector es una odisea. Sobre todo teniendo en cuenta que el cruce de la ruta y la entrada al Inta ha sido el más peligroso y el que más víctimas viales se ha cobrado durante muchos años. En la gestión anterior provincia y municipio se tiraban la responsabilidad unos a otros, habrá que ver si ahora se aclara el panorama y se hace el mantenimiento correspondiente.
Todos enojados
Como era de esperarse hay un profundo malestar del personal no médico del Hospital Zonal de Trelew con la Fiscalía local. El enojo viene a cuento de la decisión de desestimar las denuncias que el gobierno provincial en la gestión anterior realizó contra los cirujanos de varios hospitales en la provincia por incumplir con sus funciones y horarios laborales, en la mayoría de los casos con expedientes supuestamente probatorios. El caso es que los empleados del Hospital del sector médico mostraron cierto alivio con la medida, que consideraban una falta grave contra la libertad con la que trabajan. Pero el sector de empleados no médicos del Hospital, que incluye ambulancieros, camilleros, enfermeros, mucamas y tantos otros, están que trinan. Obviamente se trata de los empleados que han sido menos favorecidos por años en el nosocomio y que cumplen con sus seis u ocho horas dentro del Hospital como corresponde y salvan las papas mientras el resto atienden su propio juego.