A pesar de la devaluación, en Madryn se vende la misma cantidad de vehículos
El sinceramiento cambiario impactó en forma diferente en distintos mercados, siendo uno de ellos el de la venta de automóviles, productos construidos con componentes dolarizados. En ese contexto, muchos de los modelos de autos 0 km se encarecieron, mientras que los vehículos de alta gama redujeron su valor a partir de la reducción del impuesto interno aplicado a los mismos. Sin embargo, en Puerto Madryn la compra y venta de vehículos, tanto nuevos como usados, no pareció sufrir grandes variaciones.
“Estamos mal, pero vamos bien”
Braulio Miniscalco, dueño de la concesionaria “Unión Automotores” de Puerto Madryn, sostuvo que “es un momento difícil para vender un auto, porque es algo que tiene un valor alto y no todo el mundo tiene el suficiente capital para comprarlo”, agregando que “en las épocas difíciles hay que apretar el zapato, ponerse a trabajar, tratar de cumplirle al cliente y poder realizar la venta”. El empresario recordó que “en otras épocas donde se vendía mucho, los autos se despachaban mucho más rápido y era otro tipo de venta”, mientras que “hoy, esa venta es un poco más personalizada, cuando viene un cliente y hay algún indicio de que puede comprar, se lo sigue mucho más que en otros casos”. Con respecto a la actividad de compra-venta de vehículos, en el caso particular de la concesionaria, Miniscalco afirmó que “hemos vendido la misma cantidad de autos, tanto usados como 0KM, pero viendo el crecimiento que tiene el negocio y la cantidad de stock de autos que tenemos, deberíamos tener muchas más ventas”, aunque reivindicó el hecho de que “tenemos una venta considerable para lo que es el mercado de Puerto Madryn”. En este punto destacó que “hoy estamos mal, pero vamos bien, va a ser un buen año para comprar y vender”.
Unidades nuevas
En relación a los autos 0 km, el dueño de Unión Automotores detalló que anteriormente “andaban relativamente bien las ventas, gracias a dos factores. Por un lado, un precio razonable y algo que se llama ‘palanca de venta’, que es la financiación, teniendo una de las financiaciones totalmente seductora a tasas muy bajas. En ese caso, la venta de un auto pasaba a ser un negocio financiero”. Sin embargo, agregó que “a partir de diciembre (de 2015), las terminales no facturaban autos de las concesionarias, por lo que estas últimas vendían el stock y, al no saber a qué precio iban a reponer, hicieron un aumento considerando la devaluación, que era de un 35 a un 40 por ciento, para poder prever las nuevas facturaciones”.
Sobre este punto, indicó que “recién ahora, las fábricas de los autos se sentaron con el Gobierno, negociaron y establecieron un precio, que es un aumento con respecto al mes de noviembre de un 15 a un 18 por ciento, lo cual es razonable”. En cuanto a la financiación, Miniscalco contó que “hoy está parada, aunque en nuestro caso tenemos una tasa del 9,9 por ciento para Peugeot y el 10,5 para Citröen, por lo cual recién se está acomodando la venta para volver a arrancar”, adelantando que “nos queda un trabajo muy difícil de volverle a informar a la gente que hay nuevos planes de financiación, que los precios no aumentaron un 35 por ciento sino que hubo un aumento razonable”.
Actualmente, un auto que valía 100 mil pesos “pasó a valer 115 mil pesos, que es un aumento razonable por varios motivos”, opinó el Miniscalco, basándose en que “en noviembre y diciembre los precios de los autos bajan, y al hacer el cambio de modelo en enero de 2016, se reconoce el año y aumenta siempre un poco, aunque también hay que tener en cuenta que el 60 por ciento de las piezas que lleva un vehículo que sea de industria nacional, son importadas, y eso a las terminales les aumentó un 35 por ciento”.
La relación entre el dólar y los autos de alta gama
El dueño de la concesionaria Unión Automotores explicó que “antes, como había un dólar que no era real, era mucho más competitivo un auto importado catalogado como de ‘alta gama’, que uno nacional. Por eso, la industria nacional comenzó a quejarse porque no le daban los números, ya que era lo mismo comprar un Audi A1 que un Gol Trend, por poner una comparación. Entonces, pusieron un parche que fue aplicar el impuesto y lo que el mismo logró fue que los autos de alta gama aumentaran entre un 100 y un 150 por ciento, dándole piedra libre a los autos nacionales”.
En dicho escenario “los nacionales pasaron a constituir un monopolio porque no tenían a nadie que los controlara, por lo que al sacar ese impuesto, hoy los coches de alta gama vuelven al valor internacional”, comentó Miniscalco y, a modo de ejemplo, adelantó que “va a salir lo mismo un Audi A4 que un Volkswagen Vento, lo que va a provocar que este último baje de precio. Y cuando el Vento baje de precio, va a salir lo mismo que un Chevrolet Cruze, entonces la gente se va a comprar el Vento. Cuando baje el Cruze, va a salir lo mismo que otro auto de otra marca, por lo que todos los valores del mercado, que son internacionales, se van a ir acomodando”.
A su vez, el empresario opinó que los coches de gama alta “hasta 2013 se vendría muy bien y era un muy buen negocio, y partir del impuesto pasó a tener un precio poco razonable y se dejaron de vender, aunque se siguió vendiendo algún auto de alta gama usado, pero los 0KM ni los traíamos”. Miniscalco concluyó que «lo que va a suceder es que el precio de este tipo de autos va a bajar a un precio razonable, así como también va a suceder lo mismo con el resto de los vehículos. Por esto, va a haber mucha más oferta para comprar a valores más accesibles, por lo que el cliente, cuando vaya a comprar un auto de alta gama, va a pensar si precio y producto le convienen. Tal vez puede buscar otra marca como Volkswagen o Citröen y no se tiene que ir a un Audi, que le va a salir mucho más caro que un vehículo nacional. Es algo que va a contemplar, mientras el mercado se va acomodando”.
“Tenemos una situación similar a la de 2013”
El efecto de la devaluación no se vio reflejado de la misma manera en todas las concesionarias de autos, como por ejemplo la sucursal de Fiorasi e Hijos S.A. de la calle Bartolomé Mitre y Belgrano. “Podría decirse que la venta de autos 0km bajó en un 50 por ciento desde el aumento de precios”, manifestó Mariano, ejecutivo de ventas en dicho local, a la vez que precisó que la venta de vehículos usados tuvo la misma demanda. “Los clientes suelen buscar autos (usados) fabricados entre 2010 y 2012, algo que no tenga muchos años pero que no tenga el precio de un 0km”, indicó el ejecutivo de ventas, quien señaló además que el mes de enero es un mes de “muchos patentamientos”, aclarando que la situación actual de compra y venta se asemeja a la de noviembre de 2013, donde los impuestos a los vehículos nuevos aumentaron, con un segundo aumento que tuvo efecto en enero de 2014. Por otra parte, desde la concesionaria Autosur/Surisan S.A., ubicada sobre la avenida Mosconi de la ciudad, indicaron que tanto la venta de autos usados como la de unidades nuevas no sufrió bajas considerables y que se mantuvo el mismo ritmo previo a la devaluación.