BRASIL

Siete pasos que conducen a la caída de Dilma Rousseff


Dilma RousseffAl ‘impeachment’ contra Dilma Rousseff, cuya petición fue este miércoles aceptada por el presidente de la Cámara Eduardo Cunha y este jueves fue leído en plenario, le faltan aún siete pasos para llevarse a cabo, si es que esto sucede, pues aún depende de dos votaciones en la Cámara y en el Senado.

Después de la lectura de la denuncia de este jueves, se formará en breve una comisión especial en la Cámara con representantes de todos los partidos y Rousseff tendrá diez sesiones en la Cámara para presentar su defensa contra la acusación, formulada por los juristas Helio Bicudo y Miguel Reale Junior, que le atribuyen un crimen de responsabilidad civil por manipular las cuentas del pasado 2014 para maquillar el déficit público. La mandataria ya marcó inmediatamente después del proceso abierto por Cunha cuál será la línea de su discurso al calificar de «inconsistentes e improcedentes» los argumentos presentados contra ella.

Tras la defensa de Rousseff, la comisión especial tendrá cinco sesiones para emitir un parecer sobre las alegaciones de la mandataria. Estas sesiones podrían tener lugar ya en 2016, pues en breve la Cámara entra en receso veraniego. Dos días después del parecer de la comisión, el pedido de ‘impeachment’ será votado en la Cámara y necesitará al menos dos tercios de los 513 diputados -o sea, 342 apoyos- para que siga adelante hacia el senado. Aquí se jugará el partido clave de Rousseff, que en principio parte con la ventaja de necesitar tan sólo 172 votos para frenar su moción.

Entre ‘papá’ y ‘mamá’

Entre los quince partidos de la coalición del Gobierno suman 322 diputados, pero entre ellos están los 70 del PMDB, partido de Cunha, y otros muchos que han apoyado al presidente de la Cámara en numerosas ocasiones. La decisión de estos partidos al escoger entre ‘papá’, Cunha, y ‘mamá, Rousseff, será la que decante la balanza hacia la destitución o no de la presidenta, toda vez que el principal partido de la oposición, el PSDB, entregará muy probablemente sus 54 votos a la moción.

Si la votación condena a Rousseff, tendrá que alejarse de su cargo y el pedido de ‘impeachment’ viajará hacia el senado, que será quien lo tramite. Si en 180 días el senado no es capaz de finalizar el proceso de tramitación, la presidenta podría retomar sus funciones y, una vez tramitado, el senado debe votar el ‘impeachment’ con el apoyo al menos de dos tercios de los 81 senadores. El vicepresidente Michel Temer, que por ahora ha defendido que apoyará a la mandataria, asumiría el cargo hasta 2018.

El precedente de Collor de Mello

Brasil ya tiene un antecedente de ‘impeachment’ en su democracia, realizado contra Collor de Mello en 1992. Aquel proceso duró menos de un mes, pero cuando se instaló en la cámara el entonces presidente ya estaba siendo investigado por la policía y la presión popular le obligó a abandonar el cargo. El pulso en las calles entre defensores del ‘impeachment’ y quienes defienden su legitimidad para gobernar será también un buen termómetro para medir las opciones de la mandataria de seguir en el cargo.

Con el mayor desastre ambiental de la historia de Brasilmatando el Rio Doce con barro tóxico de una represa mineradora en Minas Gerais y Espírito Santo y amenazando con un vertido tóxico sobre el mar, con la economía en su peor recesión en años (1,7% en el tercer trimestre de 2015, 4,5% acumulado) y con el mayor escándalo de corrupción de la historia, el caso Petrobras, salpicando a todo tipo de políticos y empresarios, Brasil puede tornársele aún más ingobernable a Rousseff mientras en la cámara avance el pedido de ‘impeachment’. No obstante, la bolsa brasileña operó al alza tras conocerse el movimiento de Cunha y el real recuperó un poco de terreno frente al dólar.

Elmundo


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