LA ÚLTIMA FUNCIÓN SERÁ EL SÁBADO 5 A LAS 22:30

Las intermitencias del matrimonio en “El Tao del Sexo”


La obra protagonizada por Andrea Bustos y Elbio Mellado otorga una brisa de aire fresco al tratamiento de las problemáticas de las relaciones de pareja y cómo las presiones sociales pueden afectar de forma definitiva la estructura de un matrimonio, desgastado por el propio paso del tiempo. La función de despedida se realizará el sábado 5 de diciembre a las 22:30 horas, en la Sala Dos del Cine Auditorium de Puerto Madryn y las entradas podrán adquirirse en la boletería.
Enredados
Escrita por Ignacio Apolo y Laura Gutman, “El Tao del Sexo” describe la realidad de Malena y Eugenio, un matrimonio unido por la estructura social de una clase media acomodada, pero al mismo tiempo separado por las propias inseguridades, los traumas personales y el despertar de una pasión que no siempre es correspondida dentro de la pareja, sino una consecuencia del reemplazo del deseo por la cotidianeidad y el aburrimiento mutuo. Los reproches y los “pases de factura” entre los protagonistas oscilan entre el drama, la comedia y el absurdo, de una forma precisa y calculada a medida de un público que, al terminar la función, reconoce que tiene “un poco de Eugenio y un poco de Male”, según indicó la actriz principal, Andrea Bustos.
Egos heridos
“El Tao del Sexo” bien podría ocurrir en el consultorio de un terapeuta, con Malena y Eugenio intentando interpelar cuestiones como las relaciones familiares, el sufrimiento de la infancia y las frustraciones de convertirse en adulto. Sin embargo, la obra presenta escenas de la vida cotidiana de la pareja, con un escenario que se ha convertido en diván y los espectadores que, sin darse cuenta, se han convertido en analizantes y a la vez en analizados. En el caso de Eugenio, la construcción de su carácter defensivo y errático se explica a partir de un hombre que siempre se encontró a la sombra de su padre y que, después de la muerte de este último, aún lucha consigo mismo y con su alrededor para intentar llevar adelante los mandatos patriarcales inculcados. Por parte de Malena, la fallida relación con su madre y la concepción de lo que significa ser una jefa de familia, oprimiendo el deseo en favor de la crianza de sus hijos, la llevan a replantearse si aquél lugar común que logró construir junto a su marido a través de los años no es más que una excusa para evitar pronunciarse respecto de su propio deseo como mujer, que la lleva en cierto modo a los brazos de otro hombre.
Desenredados
La crudeza con la que el conflicto es representado obliga a pensar si los dos protagonistas están equivocados en la perspectiva con la que enfrentan su situación, o bien si acaso ambos transitan un sendero marcado por verdades incómodas y por la propia negación de una relación que debió haber concluido hace muchos años, evidenciando que el paso del tiempo no siempre añeja mejor algunos vinos. El trabajo actoral de Bustos y Mellado se destaca en el vaivén a través del cual los personajes oscilan entre el amor y la ira, creando situaciones que invocan la risa o el llanto, según el nivel con el cual el público se identifique. En tal sentido, “El Tao del Sexo” es un viaje a las heridas de una relación, a aquello que es y lo que “podría haber sido”. Bajo la dirección de Natalia Lebas y con un singular trabajo de iluminación que evoca el subconsciente de sus personajes, resulta una obra indispensable para quienes deseen transitar por las intermitencias del matrimonio y preguntarse, concluida la función, si las diferencias entre Eugenio y Malena no son acaso un reflejo de que, para reencontrarse en el amor, es necesario hacerlo primero con uno mismo.


NEWSLETTER

Mantenete actualizado


COMENTARIOS