PADECE UNA PARAPLEJIA PRODUCTO DE UNA MALA PRAXIS

Fanny Huenchul pasará el Año Nuevo sin cobertura médica


audiencia fani wenchul 018A pocos días de concluir un 2015 marcado por grandes cambios de injerencia política, ciertos aspectos de la sociedad aún permanecen descuidados, entre ellos el de la Justicia, cuyo carácter federal parecería encontrar su límite en la calle San Juan de la ciudad de Puerto Madryn. Algunos metros después, en las inmediaciones del barrio Presidente Perón, vive Fanny Huenchul, víctima de una mala praxis ocurrida en 2008 que la dejó en un estado de paraplejia espástica, sin poder mover sus miembros inferiores y con importantes limitaciones funcionales, entre ellas la capacidad del habla, habilidad suplantada por una tabla con letras y números que la damnificada utiliza para comunicarse. Por tal motivo, el anestesiólogo Jorge Rojas fue condenado penalmente e inhabilitado para ejercer su profesión, mientras que el Estado fue obligado a indemnizarla en una importante cifra. Sin embargo, el mismo Estado que fue hallado responsable de la condición en la que Fanny Huenchul fue dejada tras una operación de rutina, fue el que apeló en dos ocasiones la sentencia que obligaba a indemnizar a la mujer, hoy de 34 años, dilatando el proceso de Justicia, tantas veces destacado, hacia un horizonte cada vez más lejano.

Sola contra todos
Al respecto, Enrique Marinao, marido de Fanny Huenchul, lamentó que “hicimos todo lo que podíamos hacer, presentaciones y denuncias, porque se habían cumplido los plazos y no le pagaban” y mencionó que “ahora lo único que hace es ir al hospital”, en relación a la falta de cobertura en materia de salud a través del ProFe, un programa para atender la discapacidad cuyas prestaciones no son actualmente percibidas por Fanny. “En el hospital hace algunos ejercicios, pero eso sólo no la va a sacar adelante. En términos generales de salud está un poco mejor, pero la falta mucha rehabilitación”, detalló Marinao y agregó que “los ejercicios que debía hacer en una pileta especial, no se los cubrieron más y hace ya dos años de eso, por eso estamos protestando”. Recientemente, Ricardo Gabilondo, abogado de Fanny y quien lleva adelante el reclamo ante la Justicia, había mencionado que hace algunos años la mujer realizaba sesiones de kinesiología en el agua como parte del tratamiento de rehabilitación, pero luego se quedó sin cobertura y tampoco le han brindado las posibilidades para su traslado”.

Voz pasiva
Fanny Huenchul tenía 27 años cuando concurrió a realizarse una operación de vesícula en el Hospital Subzonal “Andrés Ísola”, luego de la cual padeció una severa descompensación seguida de una hipoxia, cuadro que se caracteriza por la falta de ingreso de oxígeno al cerebro y que culminó con una paraplejia espástica, que la obliga a movilizarse de forma permanente en una silla de ruedas. Fanny no posee movilidad en sus miembros inferiores y padece una funcionalidad reducida en sus brazos, lo cual no le permite sostener objetos a excepción de una lapicera, que utiliza para comunicarse con la ayuda de un abecedario, dado que tampoco puede hablar. Sobre este punto, Marinao, que es el único sostén de una familia con cuatro hijos en edad escolar, recalcó que “en términos generales está bien pero lo que le falta son las rehabilitaciones, es algo que nos cuesta mucho pagar, por eso no se puede mover ella, sólo se comunica a través de un abecedario”. Además, indicó que “seguimos esperando porque le tienen que dar los beneficios a Fanny, quienes la pusieron en ese estado se lavaron las manos y ellos son los responsables, tienen que hacerse cargo”. Si bien el esposo de Fanny Huenchul reconoció y destacó la solidaridad de vecinos y amigos que han contribuido desde distintos lugares a su situación, el trabajador reconoció que “el Estado es el que tiene que pagar, no los vecinos que no tienen por qué hacerse cargo. ¿Por qué deberían ayudar ellos si los médicos son los que la dejaron en ese estado? Le pusieron una mala inyección y la dejaron así, por lo que son ellos los responsables”.

Intermitencias
En el mes de noviembre, la provincia del Chubut apeló por segunda vez el fallo que obligaba a indemnizar a Fanny Huenchul, interponiendo un recurso para ir al Superior Tribunal de Justicia, el cual concedió el mismo y, en términos legales, la decisión de la Justicia podría demorar unos dos años en concretarse. Para entonces, habrá transcurrido una década desde que Fanny Huenchul ingresó a un quirófano para someterse a una operación de rutina, en la cual padeció los efectos de una mala praxis no sólo de carácter médico sino también estatal, siendo condenada al abandono del Estado, mientras los verdaderos actores condenados continúan evadiendo responsabilidades.


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