MARIO DAS NEVES ASUMIÓ EL GOBIERNO Y PLANTÓ VARIOS PUNTOS CLAVE DE SU GESTIÓN: MODERNIZACIÓN DEL ESTADO, REFORMA CONSTITUCIONAL, NUEVA LEY ELECTORAL, JUICIO POR JURADOS Y ´ACOMODAMIENTO DE PAPELES`.

Coordenadas y algo más


AAAEn poco más de cuarenta minutos Mario Das Neves desplegó la base de su próximo Gobierno plasmado en 33 carillas de frases espaciadas que esbozaron los temas que considera centrales y que labrarán la columna vertebral del pragmatismo puro que lo caracteriza.

Luego del retiro de Martín Buzzi y Gustavo Mac Karthy del recinto sin mayores ofuscaciones verbales, el mandatario dejó el cetro sobre la mesa ceremonial para agarrar la otra batuta, que es la que más le gusta: la política.

Con un discurso estructurado, pero fundamentalmente orientado a la recuperación del rol ordenador del Estado, plantó temas centrales más allá de la minuciosa crónica encuadernada de los actos por áreas u organismos que espera consolidar en breve.

Lo central tal vez lo enunció un par de veces de manera imprecisa pero firme: la reforma de la Constitución Provincial que quiere encarar.

A ella ató un tema que desveló siempre al dasnevismo en particular y al peronismo en general, y es poder plasmar una nueva Ley Electoral que deje de depender del fuero Federal como hasta ahora, y “ponga en valor la independencia de la Provincia” en materia electoral.

A esta reforma también vinculó la necesidad de replantear el funcionamiento del IAC (Instituto Autárquico de Colonización) que –dijo- maneja precisamente un símbolo: la tierra, o más precisamente el ordenamiento territorial y la propiedad de la misma. En este marco habló de “trasparentar” manejos que han afectado la imagen del accionar de funcionarios.

Sin rencores, pero…

Tratando de distanciar su discurso de asunción de las habituales promesas de campaña, el líder insistió varias veces con que no vuelve por venganzas ni rencores, sino buscando la necesaria “reconciliación de la política y los políticos con la gente” en lo que consideró “la política del futuro”, en las infaltables líneas fundacionales que dieron lugar entonces a la ponderación de lo institucional.

Desde allí se paró para remarcar que “la justicia debe hacer las cosas sin presiones”, pero hacerlas. “Dejaremos a ella las cosas que generen dudas, que al tratarse de cuestiones públicas forman sospechas, por eso recurriremos a los tribunales cuando la situación lo requiera”, estampó marcando sin anestesia la cancha de los funcionarios salientes.

La letra Magna

Aunque volvió a insistir casi en una negación afirmativa “No llegué acá para tomarme ninguna revancha. Vuelvo sin rencores”, siguió escalonando la pendiente justiciera hasta señalar el mandato Constitucional que dispone el Artículo 69 explicitando que todos los funcionarios, electos o no, son solidarios responsables por los daños y perjuicios que pudieran haberse ocasionado por el mal desempeño de sus funciones.

“No venimos a revisar papeles, pero si a acomodarlos”, dijo. Un cañonazo que apuntó inmediatamente después a tres temas claritos:
. Alpesca. Lo que describió como la muestra de “ineptitud, falta de decisión y complicidad” que dejara al medio a cientos de trabajadores y un agujero negro a las arcas del Estado.
. Deuda Pública. Lo que espetó como una exorbitancia de 10.300 millones de pesos, y a lo que ató el clientelismo político y planes que deberán revisarse.
. Y finalmente la Obra Pública, donde le apuntó a los sobreprecios y estructuras faraónicas como los Centros de Encuentro `a revisar´ a los que calificó como “monumentos a la desidia”, pero además prometió concretar 10 mil viviendas (a razón de 2500 por año), terminar los hospitales de Comodoro y El Maitén, la doble trocha Madryn-Trelew y la pavimentación de la Ruta cordillerana 259.

¿Nominados para el estreno?

Como para completar un metamensaje discursivo en relación al no rencor pero la búsqueda de verdad y justicia y de responsables en base a lo que dictan las leyes, Das Neves enfocó derecho al crecimiento del delito sobre todo en sus múltiples diversificaciones pero atados a un flagelo: la droga y el narcotráfico.

“No barreremos la basura bajo la alfombra”, parafraseó para apelar a la efusividad de su convicción sobre los kilos encontrados en Madryn y la impunidad reinante “Si quieren le pongo nombre y apellido”, bramó a lo que lo más fanatizado de su “círculo verde” apoyó de pié y cánticos a la voz de “Y pegue, y pegue Mario pegue”.

Atrás ató nomás la urgente necesidad de habilitar la cárcel nueva, un espacio donde solo se cortó la cinta para la selfie, pero “donde solo hay alojado pasto”, ironizó.

La recuperación como meta

Refiriéndose a trabajar sobre “una provincia partida”, sin profundizar en el tema petrolero pero mencionando la cruzada para reflotar los juicios por regalías mal liquidadas que se les debe a Chubut, el resto del discurso esbozó líneas de trabajo y esfuerzos enfocados a la reactivación productiva posible “pero con una concepción amplia”, la que vinculó a la actividad agropecuaria, industrial, ganadera, metalúrgica, turística, maderera y pesquera.

No le sacó el cuerpo a un tema que viene ardiendo de silencio oficial como la minería, a la que vinculó a amplias posibilidades pero siempre de la mano de la licencia social y el cuidado y priorización del agua. También mencionó a un Banco vinculado a esta impronta productiva pero “para todos”.

La modernización del Estado fue tal vez otro importante concepto invocado para lo que pidió “estar a la altura de las circunstancias y los tiempos” tanto a legisladores como funcionarios pidiéndoles honrar los mandatos con “respeto, hidalguía, y paz”.

En este marco de una “política del futuro” y “estado moderno” redondeó en pocas palabras su visión de laburo rápido adaptado y con reflejos: “Un nuevo mundo con nuevos socios políticos y económicos se imponen nuevos desafíos”. Y minutos después le puso hora a ese inicio palabras más menos: “mañana a las 7 acá”.


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