SE HABRÍA ENREDADO EN LA AMARRA Y AL INTENTAR LIBERARSE DAÑÓ EL CASCO. LA EMBARCACIÓN PUDO SER RECUPERADA Y SACADA A TIERRA

Una ballena hundió el velero “Cahuel” de la Universidad de la Patagonia


veleroDurante la medianoche del miércoles, el personal de la Prefectura Naval Argentina dio aviso del hundimiento en proceso de un velero a la altura de la Bajada 3 de la costa, el cual resultó ser el “Cahuel”, un velero de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco”, que los alumnos construyeron durante dos décadas.
Agustín Biasotti, alumno de la carrera de Ciencias Naturales que participó en la construcción de la nave y en las posteriores tareas de rescate, comentó que “es una tristeza” y que “mucha gente pasó por ese barco y le puso una mano y un pulmón”. A su vez, el estudiante describió que “el velero tardó veinte años en construirse, se hizo a pulmón con todos los chicos del área, nosotros somos los últimos que vinimos y dimos una mano. Se tiró al agua el año pasado por primera vez y tenía varias funciones”, entre ellas la realización de reconocimientos en el golfo para el CENPAT y el Curso de Timonel.

Cómo ocurrió el accidente

Biasotti contó que el “Cahuel “podría haber sido golpeado por una ballena, aún no se sabe a ciencia cierta pero parece que ese fue el problema” y detalló que “alrededor de las 12 de la noche dio aviso la Prefectura de lo sucedido, ahí nos enteramos nosotros y vinimos lo antes posible”. El alumno de la Universidad indicó que “según los datos que tenemos, hay una ele bastante grande cerca de la proa, que sería la causa del hundimiento” y comentó que primero intentaron levantar la orsa para acercar el velero a la costa y ponerlo nuevamente a flote.
“La idea es recuperarlo”, manifestó Biasotti y, respecto a los recursos económicos con los que deberán contar para refaccionar el averiado yate, sostuvo que “ahora estamos bastante cortos y trataremos de buscar alguna manera para que la facultad nos financie, o algunos otros organismos”. El estudiante destacó la colaboración de “amigos, buzos, quienes pudieron y una empresa de buceo que nos ayudó a traerlo más acá, porque estaba metido más adentro” y mencionó que “todo aquél que pasa intenta dar una mano”.

Fue sacado a tierra

El delegado de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco”, Carlos Buckle, detalló que “una ballena estaba jugando con el amarre del Cahuel, lo que es bastante habitual porque ya ha sucedido. No sabemos exactamente la hora pero fue alrededor de la medianoche. La ballena lo golpeó y rompió una parte del casco del velero, empezó a entrar agua y por suerte el viento lo empezó a traer para el lado de la costa y no hacia dentro, porque ahí hubiera existido el riesgo de hundimiento total”.
A su vez, agregó que “los chicos del área náutica se enteraron bastante rápido, a las cinco de la mañana y lo que estuvieron intentando hacer es reflotarlo, tratar de sacarle el agua y emparcharlo para llevarlo hacia el Club Náutico, pero no les dio el tiempo y se varó. Lo que resta hacer es esperar a que baje la marea para que se pueda emparchar el casco y, a partir de ese arreglo provisorio, cuando vuelva a subir la marea, pueda ser remolcado hasta el Club Náutico y ser reparado”. Buckle no precisó la extensión del hueco en el casco del velero, pero indicó que fue “lo suficientemente grande como para que empiece a entrar agua adentro”.
Finalmente, en horas de la tarde de ayer se concretó la maniobra y logró ser remolcado hasta la sede del Club Náutico Atlántico Sud donde fue sacado a tierra, y por delante los alumnos de la universidad tendrán la tarea de repararlo.

La reconstrucción

Con respecto al Cahuel, el delegado de la Universidad Nacional de la Patagonia relató que “es un emprendimiento del área náutica de la Universidad acá en Puerto Madryn, comenzado por un docente que incentivó a un grupo de alumnos y después las diferentes generaciones de alumnos y graduados conformaron este grupo, que hace veinte años se propuso armar un velero de seis metros de largo y lo construyeron a pulmón, con el aporte de mucha gente que colaboró con materiales”. Sobre esta línea, Buckle comentó que “este año lo pusieron en el agua y sucedió este acontecimiento, que nos pone tristes por lo que ha pasado pero de alguna forma contentos porque podría haber sido peor”. El delegado aseguró que, a pesar del daño ocurrido en el barco, “la avería que tiene es reparable”.


NEWSLETTER

Mantenete actualizado


COMENTARIOS