EL JURISTA RECLAMA UN MAYOR ÉNFASIS DEL ESTADO EN LA LUCHA CONTRA LA DROGA

López Salaberry: “A los narco no hay que ir a buscarlos a barrios carenciados»


5En el marco del multidisciplinario debate que plantea una problemática como la del consumo y la comercialización de estupefacientes, las medidas para combatir dicho flagelo abarcan no sólo la estructura municipal, en el caso de Puerto Madryn, sino también el papel de un Estado que debe, debería y deberá permanecer alerta ante las consecuencias en materia de salud y seguridad.
El jurista Luis Héctor López Salaberry sostiene que “me parece correcto que aquél que consume tenga, desde el Estado, el reaseguro de poder salir de la droga sin que esto sea penalizado” y agrega que “lo que pasa es que esta preocupación no es llevada con la misma importancia y con el mismo énfasis respecto a aquellos que son pasibles de pena, porque efectivamente efectúan el comercio de la droga, y se dedican al narcotráfico utilizando estas posibilidades que les brinda el sistema. Digo ‘posibilidades’ que les brinda el sistema porque la Argentina no combate el narcotráfico ni el comercio de la droga”.

Permeables

“Se puede decir que, en las fronteras argentinas, no existe siquiera un personal de policía de Gendarmería verificando si los vehículos pueden traer estupefacientes, por ejemplo, a través de la frontera terrestre”, menciona Salaberry y destaca los países que mantienen estrictos controles como “Chile y Perú, que tienen una preocupación muy particular del ingreso por la frontera de aquellos que puedan llevar consigo estupefacientes”. Por el contrario, explica que “en Argentina tenemos un cuerpo especializado como es Gendarmería, distribuido en el Interior del país, sin siquiera estar controlando la frontera. Por ejemplo, la del Río Uruguay con Brasil, donde hay un tránsito fluido de barcazas sin que exista Prefectura o Gendarmería, o bien el mismo límite con Bolivia, donde sucede exactamente lo mismo”.

Demagogia política

El abogado afirma que el negocio de la droga, el comercio y el narcotráfico en general “está basado en la existencia de consumidores” y que “esto significa que si uno no ataca efectivamente el comercio, lo que se está haciendo es un caldo de cultivo solamente para mantener impunes a los que consumen, que son los objetos de venta de aquellos que se dedican al negocio y sus intereses, que están puestos efectivamente en el negocio de la droga”.
A su vez, Salaberry critica el común denominador hallado en numerosos discursos políticos en los que, según remarca, hay una visión errónea. “Cuando todo esto está permitido y de alguna forma ‘asegurado por el sistema’, ponerse a hablar del consumidor como si de pronto los que pretenden atacar el tema de la droga se estarían olvidando que el consumidor es impune, me parece que es desviar la atención, como muchas veces se hace en materia penal, considerando el derecho humano de consumir, basado en el artículo 19 de la Constitución Nacional, pero sin darse cuenta de las consecuencias de la droga que están generando los comerciantes y narcotraficantes”, comenta el jurista.

Agujas en el pajar

Muchas veces se hacer referencia al papel de las Fuerzas de Seguridad en el ámbito de la lucha contra el narcotráfico y se sostiene que una de las principales acciones para eliminar dicho flagelo es el control en los barrios más vulnerables, donde en ocasiones la problemática de la inseguridad se encuentra más presente. En dicho contexto, López Salaberry manifiesta que “en la provincia tenemos ciertas experiencias que nos demuestran que no hay que ir a buscar a los barrios carenciados a los narcotraficantes” y que “en Puerto Madryn, evidentemente ahora tenemos una explosión de victoria contra el consumo de drogas y los narcotraficantes por efecto de un contenedor donde se detectaron elementos de drogas sintéticas. Lo cierto es que en la ciudad, no con este hecho pero con una serie de elementos anteriores, quedó demostrado que la droga pudo transitar a través de contenedores y exportaciones que, evidentemente, nada tenían que ver con las villas o barrios carenciados”.

Las intermitencias del Poder

El abogado sostiene que “ni siquiera hemos tenido control de qué cantidad de droga ha existido y qué cantidad fue secuestrada”. Sobre esta línea, destaca que “uno de los temas centrales es el control luego del secuestro de la droga y qué pasa con la cantidad de droga que de pronto figura en un acta y después, en el acta final, termina diciendo que hay menos droga de lo que había al principio. Esa droga seguramente vuelve al circuito, con nuevos sujetos generadores de la oferta”. A su vez, Salaberry afirma que dicho escenario “evidentemente nos demuestra que la droga se ha metido en niveles que no son de los barrios marginales, sino de sectores pudientes y donde hay poder de decisión, lo cual permite que parte de la droga incautada pueda regresar al circuito comercial, lo que implica un gran negocio para quienes la han obtenido”.


NEWSLETTER

Mantenete actualizado


COMENTARIOS