El gobierno colombiano y las FARC reinician el diálogo en La Habana
Las conversaciones de paz en Cuba se reanudaron con la mira puesta en alcanzar un tratado final en medio año más, meta crucial que la guerrilla manifestó observar con gran optimismo. «Las FARC seguirán trabajando, sin alterar lo ya acordado, garantizando así que el Acuerdo Final de Paz se alcance a la mayor brevedad. Las dos partes saben que el cronómetro ha iniciado ya su cuenta regresiva», subrayó el grupo guerrillero en un comunicado. La declaración agregó que «se está despejando el camino para alcanzar rápidamente un Acuerdo Final que acabe con la guerra en Colombia», y tomó como base para ese pronóstico el amplio respaldo mundial al acuerdo sobre una Jurisdicción Especial para la Paz anunciado el pasado 23 en La Habana por el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez y Timochenko, y el mandatario de Cuba, Raúl Castro, cuyo país es garante de este diálogo, junto a Noruega. Los insurgentes enfatizaron en su documento que además del amplio respaldo que consiguió el tratado en Colombia, el mismo fue «saludado» por el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon; el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry; el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de ese mismo país; el Ministro alemán de Asuntos Exteriores, el Vaticano, la Unasur, la Celac, el ALBA y la Unión Europea. Según el comunicado, el martes el presidente Santos «proclamó con claridad» ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se logró «un acuerdo sobre un sistema de justicia transicional, recibiendo numerosas felicitaciones y muestras de apoyo de toda la comunidad internacional». Sin embargo, las FARC estimaron que «se debería» publicar «a la mayor brevedad posible» el acuerdo para «evitar especulaciones o tergiversaciones interesadas sobre su contenido». El ciclo 42 de las negociaciones que comenzaron hace casi tres años en La Habana se iniciaron ayer, impulsado por la fecha límite del 23 de marzo de 2016 para la presentación por los negociadores de un tratado global.