COSAS QUE IMPORTAN

Lo que no se ve


“Cuando percibes la Naturaleza sólo a través del pensamiento, no puedes sentir su Ser. El pensamiento reduce la Naturaleza a un medio para obtener un bien de consumo: un producto, beneficio o conocimiento. Sólo se ve la forma y no se es consciente de la Vida que anima la forma, del Misterio Sagrado que allí existe. El Ser Humano necesita la Naturaleza no sólo para sobrevivir, sino para recordar el Camino de regreso a Casa. ”
– Eckhart Tolle –

La mañana fría y luminosa de una primavera que remoloneaba en llegar, era el marco perfecto para nuestra despedida en la galería de la casa. Nuestros huéspedes y amigos se disponían a partir de regreso a su hogar después de una breve estadía visitando la Patagonia. Las miradas se fundieron en cálidos abrazos que intentaban sintetizar lo intensamente vivido en esos pocos días. Ella agradeció con los ojos brillantes y casi como hablándose así misma dijo: “Ahora entiendo… cuando llegué aquí el paisaje me pareció tan desértico que no pude dejar de pensar: -Aquí no hay nada. ¡Qué triste!- Cuando recién llegué a la estepa no vi mucho aparentemente. Sin embargo, con el paso de las horas el paisaje me fue traspasando, inundando… y me ganó. Me voy llenita de cielo, de estrellas, de ballenas, de pájaros y silencio. Con mi cuerpo agradecido por haber descansado como hacía mucho no podía hacerlo. Ahora entiendo… sólo cuando uno se entrega al paisaje la Naturaleza hace su milagro. Ahora lo sé. Vine a buscar esto. Lo que no se ve.”
De pronto la intensidad de lo sentido la acalló. Su esposo, que permanecía a su lado escuchándola atentamente, puso palabras a la emoción que nos inundaba a todos: “Pienso que la mejor manera de retribuir este regalo recibido, es transmitir esta forma de vida en armonía con la Naturaleza en nuestras propias vidas y en el lugar donde vivimos. En estos días hemos aprendido que vivir conectados a la Naturaleza nos permite sanar, ser más sabios y estar felices plenamente. Nos vamos agradecidos.”
Cuando la Vida nos devuelve en mensajes tan claros y con señales tan evidentes cuál es el Camino a seguir, sólo queda hacerlo y agradecer.
Mientras tanto, seguimos aquí viviendo el clima de estos días previos a las elecciones, que en ejercicio de nuestros derechos civiles, haremos en todo el territorio de la República Argentina. Estamos en pleno “cierre de campaña” de todos los partidos políticos. Son momentos en los que se escucha por doquier discursos de los futuros candidatos. Las promesas surgen con fluidez en las disertaciones electorales generando oleadas de comentarios, suposiciones, ironías y discusiones en todos los medios de comunicación. Todavía hay personas que creen que pueden ser los “propietarios” de la verdad. Así surgen las oposiciones: quien está en lo cierto versus quien no lo está. Fructifican las falacias, los agravios, los insultos… que llevan a más peleas, a más agravios y a más insultos. Ufff!!! Cuánta energía destinada a lo viejo. A una “forma” de relacionarnos que ya no nos sirve! Otra vez recayendo en la “vieja forma” de ver la realidad escindida: malos versus buenos. Una forma que ya es obsoleta a todo nivel, en todo sentido. Porque la Vida nos está mostrando a todos por igual, cada vez con mayor claridad, que no estamos separados de nuestro entorno. Vivimos en un Universo interconectado de relaciones con nuestros semejantes, con otras especies y con el Medio Ambiente. Por lo tanto cualquier acción que emprendamos repercutirá en nosotros mismos, en nuestro entorno inmediato y más lejano, sin que podamos evitarlo interponiendo muros o vallas. Esta es la Nueva Forma de percibir y actuar conscientemente en esta Realidad que día a día entre todos vamos creando. Por lo tanto no importa quién gane. Si realmente la intención es auténtica y está alineada con esta forma inclusiva e integrada de percibir la Realidad, las acciones serán coherentes y se manifestarán en obras de bien común para la evolución digna de todo ser humano. Lo importante es Ser Consciente del cambio de Paradigma que la Humanidad está viviendo, cambio que nos exige ser COHERENTES en pensamiento, emoción y acción. Porque lo que no es auténtico ni coherente NO se sostiene. Se cae en corto tiempo. Pues entonces, no hay nada que temer. Ni especular tiene sentido.
En esta Nueva Forma nuestra Gran Maestra es la Vida misma en todas sus manifestaciones. Ella nos enseña a través de la observación libre de etiquetas, clasificaciones y explicaciones que sostenemos creyendo, en nuestra reducida visión, que podemos controlar lo incontrolable. Simplemente tenemos que aprender con humildad y respeto de todo cuanto nos rodea. Abandonando todas las ideas y prejuicios que albergamos respecto a quiénes somos y quiénes son los demás.
Al contemplar una noche estrellada, un calmo atardecer o una ballena y su cría, el sentimiento que nos inunda no proviene de los conocimientos anatómicos o estadísticas que nos informan. Cuando contemplamos la Naturaleza en su simple expresión, libre de conceptos, ella se nos brinda tal cual ES y resonamos en esa misma frecuencia. Surge en cada uno de nosotros eso mismo que contemplamos.
Hace unos días fui invitada a participar en una ceremonia especial a orillas del mar. Cuatro representantes de antiguas etnias originarias de estas tierras guiaron el Ritual Ancestral. Todos los demás éramos “blancos” por llamarnos de alguna forma. Al el cierre del ceremonial, mientras nuestros pies sobre el pedregullo recibían la caricia fría del agua, percibí que había mucho por sanar… y en el momento que nuestras voces se amalgamaron con la brisa, el Sol y el mar, sentí que TODO era posible. En ese instante desapareció el tiempo y todos volvimos a conectar con nuestro inmemorial Origen… Lo que no se ve.

Dra.Patricia Chambón de Asencio
([email protected])


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