Imputaron a Lamonega en el triple crimen de Sarmiento
El domingo 23 de noviembre del año pasado, Marisa Santos y sus hijos fueron asesinados mientras dormían en su casa de la localidad de Sarmiento. La pareja de Santos, Claudio Lamonega fue quien los descubrió y desde ese momento fue el primer sospechoso del hecho.
Finalmente, en el día de ayer, Lamonega fue imputado en el triple crimen; Andrea Vázquez fiscal en Jefe de Sarmiento informó que «la calificación jurídica que se le dio a Claudio Lamonega es homicidio agravado por alevosía en concurso real por las tres víctimas, además con relación a Marisa homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio, que es que un hombre mata a una mujer en situación de violencia de género».
Según detalló la fiscal «la pena para cualquiera de las tres figuras jurídicas es la prisión perpetua».
Mientras tanto, Lamonega continuará en prisión preventiva, detenido en la comisaría de la localidad.
El hecho
Los asesinatos de Marisa Santos y sus hijos ocurrieron el domingo 23 noviembre de 2014. Se presume que fueron ejecutados en el transcurso de la madrugada. A los tres les habían disparado en la cabeza. Por el caso, cinco días después fue detenido como sospechoso Claudio Lamonega, quien descubrió los cuerpos junto a personal policial luego de manifestar su preocupación en la comisaría de la localidad ya que no había movimiento en la casa ni nadie respondía al golpear la puerta. Aunque ya no convivía con la familia, el hombre mantenía su relación sentimental con Marisa.
La detención se produjo a partir de una serie de pruebas recolectadas por los investigadores que lo comprometieron. Principalmente su testimonio y las cámaras de seguridad que lo habrían mostrado conduciendo el vehículo de Santos el día posterior al crimen. Se trata de la misma unidad que fue encontrada sobre la calle Perito Moreno, entre Alberdi y Uruguay al día siguiente de ser hallados los cuerpos y a varias calles del domicilio que habitaban las víctimas.
También complicaron al hombre las posteriores pericias, principalmente por el descubrimiento del silenciador de un arma y el teléfono celular de la víctima en un canal de riego donde Lamonega fue visto en la tarde posterior al crimen. A estas pruebas ahora se suman del diario íntimo de Marisa Santos y entrevistas y testimonios que dan cuenta de la situación que padecía la mujer.