Vuelve a escena el pedido de rebaja de las retenciones a la pesca
La semana que pasó el sector pesquero en general se vio afectado por una dura medida impuesta por la Dirección General de Aduanas que dio de baja a la casi totalidad de las empresas registradas para consolidar cargas en plantas. Lo sorpresivo de la medida dejó a casi toda la industria pesquera con el circuito de comercialización paralizado con las consecuencias financieras que ello supone.
Las gestiones para destrabar la situación las emprendió el propio subsecretario de Pesca de la Nación, Miguel Bustamante, teniendo en cuenta que gran parte de los exportadores se encuentran acogidos a ese sistema de carga y consolidación en planta, incluso el funcionario llegó a barajar una posible salida de la cartera si no se adoptaban medidas con urgencia por el ahogo en que se encuentra la industria.
Se da la particularidad que la crisis no está dada por la falta de recurso, sino que el nivel de capturas de langostino y calamar han sido casi records, pero la estructura de costos internos de producción y la depreciación internacional de las commodities conjugan un escenario adverso para el sector.
En este contexto, la Subsecretaría de Pesca de la Nación completó el expediente, con los fundamentos técnicos y jurídicos, de un decreto que reduce o suspende por el término de seis meses los Derechos de Exportación para las especies merluza hubbsi, calamar y langostino. El circuito administrativo se completó en la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación aunque su instrumentación requiere de una decisión política del Poder Ejecutivo.
Panorama delicado
Bustamante describió el delicado contexto en que se encuentra actualmente la industria pesquera argentina y en ese marco recomendó la suspensión por el término de seis meses de las retenciones a las exportaciones pesqueras, advirtiendo que la ausencia de medidas profundizará la crisis que puede derivar en un escenario de conflictividad social que debe ser evitado. Dirigió una carta a la Presidencia de la Nación para que se tome conocimiento de la situación y se actúe en consecuencia.
Por otro lado, el viernes consiguió que la Aduana flexibilice las restricciones impuestas y se permita nuevamente que las pesqueras retomen sus exportaciones. A las empresas se les dará un plazo para que realicen la incorporación de tecnología de monitoreo, se trata de escáners que deberán instalarse en cada planta pesquera. La Aduana explicó que el requerimiento obedece a la necesidad de instrumentar herramientas en la lucha contra el narcotráfico.
Con todo, Bustamante de los dos pedidos consiguió que el primero sea atendido con prontitud. Ahora restará por delante aguardar qué definición se toma en relación a las retenciones a las exportaciones pesqueras, lo cual depende, en esta instancia, de una decisión de política económica.
Esta semana, el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, solicitará formalmente una audiencia con el Ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, a quien llevará puntualmente el pedido de suspensión o rebaja de los derechos de exportación, alertando sobre la fragilidad en que se encuentra el sector y las posibles derivaciones sociales en los próximos sesenta días si se produce una retracción de la actividad.
Sastre también entablaría gestiones a nivel provincial para que el Gobierno de Chubut restablezca la vigencia de la Ley de Recupero del Sector Pesquero que representa una serie de reducciones y quitas fiscales que tenía como principal objetivo apuntalar a la industria bajo el compromiso que no se produjeran achicamientos de las dotaciones de personal.
Dicha ley provincial rigió hasta el 31 de diciembre pasado, pero el Poder Ejecutivo no ha procedido a su prórroga como ocurrió en años anteriores, lo cual dificulta más el desenlace las negociaciones paritarias en marcha con el Sindicato de la Alimentación. Las empresas anticiparon que sin esa ley de recupero prorrogada no avanzarán en discutir un porcentaje de actualización salarial, lo cual tensa la situación y no se descarta que derive en medidas de fuerza en el corto plazo.