Un alud cubrió parte de la base del Cerro Catedral en Bariloche
Lejos de mermar, el arroyo Cascada sigue creciendo por efectos del temporal de lluvia en Bariloche. Pasado el mediodía de ayer ponía en riesgo de colapso la planta depuradora de líquidos cloacales que brinda servicio de saneamiento al complejo invernal y la villa turística.
El alud de piedras y barro registrado a primera hora invadió el hotel Pire Hue, donde inundó seis habitaciones y tiró camas y sillones hacia afuera a través de los ventanales, provocó gruesos daños en el edificio Los Troncos, e invadió el galpón de la playa norte donde la concesionaria del centro de esquí guardaba equipamiento.
El delegado del cerro Catedral, Julio López, explicó a «DeBariloche» que las lluvias se acumularon en un puente ubicado ladera arriba del hotel por un «taponamiento de piedras, barro y madera» que cedió ante la presión del agua y provocó el desborde.
Personal de Catedral Alta Patagonia trabajó este martes en las tareas de despeje del área, donde se destacó una motoniveladora, dos palas cargadoras y una bobcat. En la montaña seguía lloviendo lo que presiona sobre le caudal del arroyo desbordado.
La empresa Catedral Alta Patagonia remarcó que no se vieron afectados los medios de elevación ni hubo caída de árboles.
El torrente dejó sumergidos los reactores y bombas de la planta depuradora que opera la Cooperativa de Electricidad Bariloche y continúa socavando la estructura de hormigón y algunos de los caños que conectan con la red cloacal.
El gerente de la CEB, Federico Lutz, informó a «DeBariloche» que tras el aluvión se realizó un relevamiento del área pero que hasta el momento no se pudo realizar una constatación del estado de las instalaciones porque «están sumergidas».
Tampoco se pudo medir el posible ingreso de «material terroso» en las redes, que podría ocasionar obstrucciones en el sistema. «No sabemos cuan compleja es la situación porque las instalaciones están sumergidas, no se alcanzó el sacar las bombas que quedaron bajo agua», explicó Lutz que advirtió que «en algún punto la deforestación termina pasando la cuenta».