Salud Mental y Adicciones: Le cortaron el gas y se viene el desalojo
Después de seguir durante meses el desenlace de lo que venía ocurriendo en un órgano que consideramos clave en el tratamiento de salud de la comunidad, esta semana se confirmó que los Centros de Día de Salud Mental y de Adicciones que `apretaron´ en un solo ámbito, no solo físico sino también conceptual, (como se podría inferir ocurrió desaprensivamente con los presos y la cárcel de alta complejidad y el centro de transferencia de basura de todo el Valle en el predio de la ex Torre Omega), otra vez fueron noticia.
Aunque el titular de la cartera sanitaria local salió a atenuar las dificultades, la realidad expone que los trabajadores de ese sector no sólo vienen padeciendo la falta de personal, de medicamentos, de espacios adecuados, sino además de contención evidente. Algo fundamental para un área sumamente comprometida que debe lidiar con una cotidianeidad ultra sensible.
Les cortaron el gas y se viene el desalojo
Ya estaban operando con agua fría, problemas de cloacas y hacinamiento en la casa que Salud Mental y Adicciones comparten en la calle Dorrego y Bartolomé Mitre. Ayer la operadora local Camuzzi Gas del Sur ante la advertencia de una pérdida de gas procedió a cortar el suministro en el lugar y al retiro del medidor hasta tanto se readecúen las instalaciones y se subsane los desperfectos en las conexiones observadas. Esto implicó que tanto trabajadores como pacientes debieran circular en el lugar con camperas e improvisar dispositivos de calefacción eléctrica para poder manejarse en días justamente de temperaturas extremadamente bajas.
Lejos de vislumbrarse una solución, más allá de la rápida reacción mediática del director del Hospital,
la situación va de mal en peor. De acuerdo a la información recabada por El Diario, el problema del gas no podría resolverse debido a que actualmente los organismos que funcionan en el domicilio no cuentan con la renovación del respectivo contrato de alquiler entre el Ministerio de Salud y el propietario, por lo que hasta que no se cuente con esta documentación y se hagan las obras, Camuzzi no podría avanzar con la rehabilitación del servicio.
Deben alquileres y no les renuevan el contrato
De acuerdo a documentación que circuló en el lugar, los primeros días de este mes llegó un aviso de desalojo por falta de pago, por lo que esta semana podrían quedar ambos Centros de Día literalmente en la calle. “Había dos Centros de Día, uno de Salud Mental y otro de Adicciones, que se unificaron porque cerraron uno por falta de condiciones para funcionar. En el único Centro de Día que hoy se mantiene abierto, el 1º de junio llegó un aviso de desalojo porque no se estaba pagando el alquiler”, explicó una fuente sindical.
Al cierre de esta edición, crecía la preocupación de quienes están vinculados al sector. Entre otras cosas hay temor de hablar de empleados y familiares porque habría una tendencia a reprimir problemas, con los consiguientes efectos en los puestos laborales o las condiciones de atención. “Nadie quiere hablar porque después viste lo que pasa”, comentó una mujer vinculada a un paciente ambulatorio. Trascendido el tema por redes sociales, se pudo confirmar que la Municipalidad de Madryn estaría dispuesta a intervenir –pese a no ser su ámbito de competencia- para conseguir un sitio alternativo y provisorio con tal que se sigan prestando los servicios y no se afecte a la población.
Falta personal
Además de los problemas edilicios y la incertidumbre presupuestaria y de funcionamiento que rige para Salud Mental y Adicciones, hay otros cercenamientos vinculados al refuerzo de personal. Desde el gremio se confirmó que faltan profesionales, sobre todo de quienes llevan a cabo los talleres y de los que realizan los diversos tratamientos. “No contamos con la incorporación de operadores de apoyo para sostener las estrategias terapéuticas, no habilitando una respuesta pertinente a las externaciones del servicio y de clínicas privadas. Los trámites de pedido de operadores que han sido enviados permanecen en su mayoría sin respuesta”, confirmaron desde el lugar.
Todo mentira
Se podría decir que desde hace dos años la ciudad de Puerto Madryn, pero sobre todo la provincia de Chubut toda, saltó a escena nacional por noticias resonantes siempre en las secciones policiales y vinculadas a las drogas. Primero con el hallazgo de 110 kilos de cocaína listas para exportar en un sainete denominado “Langostino Blanco” que involucró funcionarios, empresarios y múltiples conexiones de amigos e inversores que todavía está para resolver. Un caso que dividió la ciudad en dos, los que tienen que ver con la `banda´ y la guita mal habida, y los que no.
Luego se darían por lo menos tres casos estruendosos donde también se encontró droga y sobre todo se constató que el narcotráfico y el menudeo estaban a la orden del día. Así pasarían causas como Arenas Blancas, Yeso Blanco, Lajas Blancas, y una serie de escándalos que terminan desinflándose en general en la Justicia, sea por cuestión de procedimientos, por falta de pruebas o artilugios de formas de defensores preparados para zafar culpables.
En paralelo el `mercado consumidor´ sigue creciendo, porque el negocio parece ser cada vez más seguro y rentable. Más aún, con las limitaciones a las exportaciones, hasta comienzan a sumarse plazas con buen poder adquisitivo como puede ser la petrolera. Está de más ampliar sobre la profundización de la violencia urbana y la proliferación de redes delictuales en ciudades como Comodoro Rivadavia.
¿Qué hacemos para contener este flagelo? Probablemente poco y nada. El discurso político trata de mostrar un poco de preocupación, pero en los hechos se produce todo lo contrario, como estas situaciones de desidia vinculada a los pocos espacios destinados a atender adicciones. La policía se ve no sólo desbordada sino ridiculizada ante la imposibilidad de avanzar contra el delito organizado, que hoy supera ampliamente sus posibilidades investigativas e intervencionistas.
Las políticas preventivas se limitan a publicar de vez en cuando algún eslogan marketinero, mientras en la práctica, se acotan los espacios reales no solo los que permitirían evidenciar la problemática, sino encararla seriamente.
Todo lo que se ha venido haciendo ha sido merced al compromiso personal de algunos profesionales, y a quienes afrontaron el problema. Después, el Estado se ha desentendido prácticamente del tema, o aporta lo menos posible, como para decir que `hacer, algo se hace´.
El Gobierno del Chubut, a través del Ministerio de Salud, cuenta con una red de seis Centros de Día de Prevención y Asistencia de las Adicciones, que funcionan en las ciudades de Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, Esquel y Rawson, sin embargo lo poco se sabe de su rol y resultados, se da escasamente cuando hay alguna conmemoración, y es a través de intervenciones aclamativas vinculada a la lucha contra las drogas. Como mañana, 26 de junio, Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas donde seguramente habrá discursos encendidos. En fin, un sistema más dedicado a parecer, que a ser.