Revisarían títulos de los abogados egresados en los últimos 8 años
El escándalo desatado en torno a las irregularidades detectadas en la sede Trelew de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, por la presunta falsificación de actas de exámenes para que un alumno obtenga su título sin rendir las materias, amenaza con transformarse en una Caja Pandora, con derivaciones imprevisibles.
Mientras se desarrolla la investigación judicial por el hecho particular denunciado semanas atrás, la comunidad educativa y académica de la UNPSJB observan con preocupación que de no haber una revisión integral de la documentación se dejará abierta la puerta a fuertes sospechas sobre el otorgamiento de títulos. En ese marco, solicitaron una auditoría externa a cargo de la SIGEN en todas las sedes de la Facultad de Ciencias Jurídicas, no solo las actas sino desde la inscripción del alumno hasta el otorgamiento del título, ocho años para atrás.
Esta semana se llevó a cabo una charla informativa convocada por la agrupación Estudiantes Independientes de Derecho para clarificar las circunstancias que desataron el escándalo, de la cual participaron las no docentes que elevaron el informe ante las autoridades académicas, Silvia Margusino y Lidia Villaroel, la Directora de la oficina de Títulos y Graduados de la UNPSJB, Lucía Sandoval, y los abogados Fernando Gélvez y Alfredo Pérez Galimberti, en representación de los docentes que efectuaron la denuncia ante el Juzgado Federal.
La punta de Iceberg
Las no docentes relataron la secuencia cronológica desde que detectaron la presunta alteración de siete actas de exámenes insertas en tres libros del año 2009 correspondientes a mesas libres, en las que aparecían agregados dando por aprobadas materias al ex alumno Facundo Vega con la firma del entonces Secretario de Extensión y Posgrado Pablo Pugh. Resumieron que el 8 de mayo luego de exponer oralmente la situación al Decano de la FCJ Augusto Ferrari luego de felicitarlas y referir la gravedad del caso, les pidió tiempo para discutirlo con su grupo político.
Las administrativas, que contaban con copias de las actas supuestamente fraguadas, constataron nuevas alteraciones en las que Vega figuraba como ausente. Esto fue plasmado en el informe elevado el 15 de mayo pasado para ser presentado ante el Consejo Directivo de la Facultad realizado en Puerto Madryn el sábado 16, fecha en la que Pugh presentó su renuncia al cargo de Delegado Académico. El siguiente lunes, 18, constataron que no se encontraban en la oficina de la Facultad los libros de actas, sin obtener respuesta ni de la Coordinadora Académica Fiorella Rossi ni del Delegado a cargo, Rubén Fleitas.
Actas adulteradas
El siguiente paso fue el envío del informe al Consejo Superior convocado en Comodoro Rivadavia para los días 27 y 28, a través del representante no docente, Gustavo Bruzzo. El consiliario informó a las denunciantes que en la reunión de comisión realizada con presencia del Auditor Interno, Lic. Carlos Padín, y el asesor jurídico de la casa de estudios, Juan Carlos Smith, se afirmó que no fueron observadas irregularidades.
Las no docentes relataron que por esta razón se trasladaron hasta el Rectorado, donde mantuvieron sendas reuniones con el Decano Ferrari y el Delegado Fleitas, quienes les expresaron que “los libros no están adulterados”.
Ante esta contradicción, fueron solicitados los libros de actas para su observación en el plenario del Consejo Superior del día 28, en los que los consiliarios y la misma Directora de Títulos y Graduados constataron que se reemplazaron hojas correspondientes a las actas en cuestión, no solo diferentes en color y tamaño sino que se reconocen reparaciones con adhesivos y grampas, y las firmas de los docentes se sindican como falsas. De esta instancia existen grabaciones en video que circulan en las redes sociales y fueron emitidos en la reunión de anoche.
Luego que Lidia Villaroel apuntara que el informe realizado es puntual por el alumnos que figuraba en forma anómala en siete actas y que solo “alcanzaron a revisar tres libros de los 19 faltantes”, Lucía Sandoval aseguró que “hay muchísimo control y que incluso esto surge a raíz de un pedido de la Dirección de Títulos y Graduados”.
Delito federal
Por su parte el docente Fernando Gélvez enfatizó que estando el Decano en conocimiento desde el día 8 y habiendo aceptado el 16 de mayo la renuncia del Delegado Académico, no resguardó la documentaciónque el mismo Pugh asegura haber retirado, hecho certificar ante Escribano Público y enviado a Comodoro Rivadavia. Por esta razón la denuncia presentada por adulteración la ampliaron por hurto y supresión o destrucción de instrumento público. ”Con una pericia documentológica y caligráfica podremos arribar a la verdad”, aseguró.
Pérez Galimberti agregó que la denuncia fue presentada ante la Fiscalía Federal porque se trata de un delito federal. “Las autoridades afirman que los libros no fueron adulterados y tuvieron la mala suerte que el consiliario docente, Ing. Pedro Bramati es encuadernador, por lo que abundó en detalles técnicos sobre las características de las irregularidades observadas. Si no hubieran estado presentes en el Consejo Superior las no docentes y Gélvez no hubieran puesto los libros sobre la mesa”, señaló.
Transparencia y credibilidad
El Decano de la Facultad de Ciencias Económicas Lic. Daniel Urie se refirió al proyecto presentado para que “el Consejo Superior de la Universidad haga extensivo el alcance de la auditoría externa planteada al ciento por ciento de la documental. Es necesario determinar si se trata de un único caso de cara a la comunidad” subrayó.
“Solicitamos que la auditoría la realice un organismo público nacional, como la SIGEN o la Unidad de auditoría que depende de Presidencia en todas las sedes de la Facultad de Ciencias Jurídicas, no solo las actas sino desde la inscripción del alumno hasta el otorgamiento del título, ocho años para atrás”.