Relatos de adentro

scioli-masaEn momentos de extrema tensión por la definición del escenario electoral que marcará el rumbo del país en los próximos cuatros años, Diego Genoud y Pablo Ibañez, los biógrafos de Sergio Massa y Daniel Scioli, analizaron con LPO las fortalezas y debilidades de los candidatos que quieren heredar de Cristina Kirchner la llave de la Casa Rosada y el liderazgo del peronismo.
Genoud, autor de “Massa, la biografía no autorizada” y colaborador de LPO, Canal 26, Mendoza Post y La Nación, sostiene que el derrumbe del líder del Frente Renovador está asociado a sus errores de conducción, al tiempo que sufre los reacomodamientos del PJ. “La renovación del peronismo no se va a dar afuera como se suponía hace dos años. Se va a dar adentro y con Scioli, no con Massa”, afirma.
Ibáñez, autor junto a Walter Schmidt de “Scioli secreto” y periodista en Ámbito Financiero, define a Scioli como “un sobreviviente” del kirchnerismo, aunque también su “mejor producto electoral”. Y analiza el país post Cristina: “Con ella se va la política del siglo pasado. Lo que viene va a ser brutalmente distinto”.
P: Lo primero es lo más urgente: ¿cómo se explica que hoy Massa esté con un pie y medio afuera de la presidencial cuando hace unos meses era quizás el gran candidato?
Diego Genoud (DG): Es la pregunta que todo el mundo se hace. Hay una conjunción de factores que lo explican. Mirando lo que pasó a nivel político, creo que por un lado a Massa se le conjugó todo de mala manera por primera vez en su carrera política. Y por otro lado fue perdiendo instancias importantes: Reutemann, la Convención Radical, todo un calendario de elecciones favorable a Macri. Sumado a su imposibilidad de trascender la provincia de Buenos Aires y sus errores políticos: la incapacidad de construir una alternativa, un discurso claro, una opción política fuerte que pueda surfear en el medio de la polarización. Con la ida de Reutemann pierde la posibilidad de trascender la provincia, además de una figura respetable para el peronismo.
Pablo Ibañez (PI): Reutemann es la síntesis de los errores de conducción de Massa. No supo administrar las expectativas de Reutemann con sus propias necesidades y con su voracidad de crecer. Eso de ‘yo te quiero a vos, pero mientras tanto voy armando’. Un tipo que tiene autonomía como Reutemann entendió que eso no lo iba a soportar. Massa no supo administrar su propia expansión.
Otro factor estratégico muy importante es que una cosa es votar legislativas y otra es votar Ejecutivo. En esa Macri entendió antes que tenía que ser claramente opositor. Massa tiene algunas cuestiones que lo hacen un personaje medio difuso. Macri tiene históricamente como un caudal de ser el más opositor. Eso le da la garantía de seducir a ese universo de “antikirchnerismo full”. Massa no lo logró.
El tercer elemento tiene que ver con los sponsors. En algún momento el poder económico empezó a ver que entre las tres opciones, Massa era el tercero. Ahí empezaron a regatearle recursos y se armó un combo que él no supo administrar. Y creo también lo que dice Diego de que lo que le ocurrió nunca le había ocurrido antes. A Massa le ha costado convivir con las malas noticias, él no estaba acostumbrado a que los medios lo muestren debilitado, flojo en las encuestas, cayendo.
PI: Hay un cuarto elemento para nada desdeñable y es lo que tenés enfrente. El kirchnerismo va a sumar con el voto de Massa y detona a los dos tipos que le ganaron en las elecciones legislativas. Los verdugos del kirchnerismo terminan en ese lugar. No es un factor menor. En la ancha avenida del medio de Massa había mucho voto kirchnerista o filo kirchnerista que va a terminar jugando en un FPV que da una expectativa de continuidad. Massa también crecía a partir del kirchnerismo, hasta que este empieza a recuperarse y presenta variables que lo vuelven competitivo.
DG: En realidad lo que Massa expresó en el territorio es la renovación del peronismo por fuera del kirchnerismo, intentó ser quien capitalice y saque de la marginalidad a todos los sectores del peronismo. Buscaba una transversalidad por derecha. La renovación que encarnaba Massa era la ilusión para Graciela Camaño, De la Sota, Romero, Juanjo Álvarez, todos sectores que fueron marginales en estos doce años. Eso hoy es Scioli. La renovación del peronismo no se va a dar afuera como se suponía hace dos años, se va a dar adentro y con Scioli, no afuera y con Massa.

Scioli, el sobreviviente del kirchnerismo

P: En contraposición, ¿cómo se explica lo de Scioli, que parece que sobrevive a todo, que nada lo esmerila?
PI: Creo que Scioli sobrevivió a muchas cosas pero hoy tiene como nunca un nivel de dependencia del kirchnerismo. Soy un convencido de que Scioli fuera del kirchnerismo sería un sujeto electoral para nada atractivo. Creo que eso explica por qué Scioli sistemáticamente cada vez que lo tentaron con romper, él decidió quedarse. En definitiva es, guste o no, el mejor producto electoral que dejó el kirchnerismo en la cancha. Aunque fue maltratado sistemáticamente, termina siendo el sujeto hoy más taquillero del FPV. Scioli se ha caracterizado por sobrevivir en una carrera larga donde van cayendo los demás. Es un sobreviviente literal. Massa hace un año parecía presidente y Scioli el tipo que iba a terminar afuera.
DG: A mi me parece que Scioli con su propia personalidad -no sé si el tipo de liderazgo porque no tiene un liderazgo, aunque trabaja por ser un líder- hace que sea por un lado una figura que garantiza la sobrevida del kirchnerismo, pero por otro lado deja en evidencia su fracaso. Es su fracaso más contundente después de doce años que el candidato sea Scioli. El kirchnerismo no tuvo más remedio que asumirlo como su figura electoral.
PI: Es que estética y actitudinalmente Scioli es lo más distinto a Cristina. El gran fracaso, la gran deuda del kirchnerismo, es que no pudo construir no sólo un candidato a presidente, no puede construir un candidato a gobernador, no puede construir candidatos a intendentes. Yo me quedo con la idea de que Scioli destaca a sí mismo el valor de la permanencia, de la lealtad. La pregunta que se hace el kirchnerismo es ¿esa lealtad va a continuar en el futuro?
DG: En el tema económico yo no sé qué va a hacer Scioli. Si uno mira lo que tiene como equipo económico y, más allá de que elogie a Kicillof, lo tiene a Bein y Blejer. Blejer un tipo que viene del FMI y Bein algunos kirchneristas le dicen el neoliberal. Eso es un gran interrogante, qué va a hacer Scioli con la economía.
PI: Esto es así porque básicamente el gran problema de la economía es cuánto dura un eventual piloto automático. Cuánto tiempo más se puede administrar una especie de status quo sin producir alguna variable.
DG: El equipo económico de Massa es el primer kirchnerismo: Pignanelli, Peirano, Lavagna, Redrado. Ese sector para algunos es productivista, para otros es devaluacionista (por De Mendiguren sobre todo). Ese sector expresa algo distinto a lo que tiene Scioli. Eso puede explicar incluso disputas con Clarín, con otros sectores de la economía. Simplemente de mirar la gente de Massa en economía te das cuenta que es distinta a la de Scioli y tiene un programa propio, que puede ser una vuelta al primer kirchnerismo. Ahí hay distintas variantes, Scioli puede llegar a ser el camino del medio.

Un futuro difícil de predecir

También, y esto queda muy plasmado en los dos libros, hay una enorme dificultad para encuadrarlos ideológicamente, es difícil imaginar lo que viene.
PI: Cristina se va, cierra doce años de kirchnerismo y creo que con ella se va la política del siglo pasado. Necesariamente lo que viene es un liderazgo totalmente distinto, Cristina es un liderazgo de otro tiempo, con una conducción muy férrea, muy personalista, una cuestión muy ideológica. El liderazgo que viene va a ser diferente porque nadie va a estar en condiciones de liderar como Menem, Kirchner o Cristina. Necesariamente lo que viene es distinto porque el lenguaje es otro, porque los tres candidatos están reseteados con otro esquema de conducción (…) Yo creo que esto va a significar muchas cosas, hasta va a significar cuál va a ser realmente el rol del peronismo. Ni siquiera será necesario que haya una hiperconducción. Y en ese esquema creo que Scioli es el que lo leyó. Yo siempre digo que Scioli entendió esa historia de que en ocho años de gobernador no existe el sciolismo. Es una especie de paradoja, o brutal o genial, porque el tipo dijo ‘muchachos nosotros formamos parte del kirchnerismo y dentro del kirchnerismo no puede ser existir otra cosa que kirchnerismo ¿para qué vamos a armar sciolismo?’. Scioli entendió que no necesitaba un sciolismo, necesitaba un Scioli. Lo mismo ocurre con Macri, hay que pensar que en 2011 el PRO fue casi una expresión vecinal. Eso está dando las pistas de que lo que viene va a ser brutalmente distinto, no sé si mejor o peor. (…)

Fuente: LaPoliticaOnline

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