Otorgaron la suspensión del juicio para Gabriela Bidera en el caso Antillanca
El Tribunal integrado por los doctores Adrián Barrios, Darío Arguiano y Marcelo Di Biasse, determinó conceder la suspensión de juicio a prueba para la imputada por encubrimiento agravado Gabriela Bidera, la joven –hija de un policía- cuyos dichos se contradijeron en la investigación con los de la testigo principal de la causa por la muerte de Julián Antillanca. La medida había sido solicitada al iniciarse la jornada del debate dispuesta para ayer, que al igual que las anteriores comenzó con más de una hora de retraso.
La joven fue llamada por el Tribunal durante la mañana a declarar, luego de haberse ausentado el día anterior. Ante los jueces se quebró y llorando dijo que no podía soportar la presión del juicio que afectaba su salud, habló de su mala situación económica personal y de la atención que necesita brindarle a sus tres hijos menores de edad. Aseguró también estar en el juicio “por algo que no hice, no tengo nada que ver”.
Al pedido de la defensa oficial de Bidera se sumó curiosamente la Fiscalía, encabezada por Mirta Moreno, quien aseguró estar “de acuerdo con la medida”. La oposición la dio la querella que consideró que la joven está acusada de encubrimiento agravado ya que se trata de encubrir el supuesto delito de funcionarios públicos, quienes no pueden solicitar esta medida.
Disgusto generalizado
Para determinar si correspondía o no hace lugar a este pedido, ya entrado el mediodía, los jueces solicitaron un cuarto intermedio hasta las 15 horas. Esta decisión mereció el enojo de la Fiscalía y la Querella que entendieron que la resolución podía darse en tan solo unos minutos.
Al respecto la Fiscal Moreno solicitó al Tribunal continuar con la ronda de testigos, ya que según explicó en el edificio desde horas tempranas una gran cantidad de testigos (muchos de ellos oficiales de policía y comisarios) esperaban para declarar. Pero también había testigos desde el lunes, cuando se suspendió la audiencia, esperando para declarar por videoconferencia desde Esquel y Comodoro Rivadavia. Moreno indicó al tribunal que de seguir con las dilaciones “que sea la oficina judicial quien cite a los testigos porque yo ya no tengo cara para seguir citándolos”, les dijo. Una y otra vez repitió que era “una vergüenza” seguir postergando la presentación.
Cuatro testigos
A las 15 los magistrados comunicaron la resolución por la cuál se aceptó imponer trabajos comunitarios en una escuela de Puerto Madryn a Gabriela Bidera, en el transcurso de dos años con una carga horaria de sesenta horas. De esta forma se hizo lugar a la solicitud de la defensora María Laura Martensen.
Una vez resuelta esta incidencia, se dio paso a la continuidad del juicio, convocándose a cuatro testigos, aunque eran más los que esperaban para deponer, resultando ser tres de ellos integrantes de la fuerza policial que aquel 5 de septiembre cumplían funciones en la seccional cuarta de Trelew y por distintas razones efectuaron actuaciones, las cuales debieron ser informadas.
Entre los detalles brindados, ante las preguntas de las partes, se dio a conocer como recibieron el llamado en la dependencia policial y quienes llegaron al lugar donde se encontraba el cuerpo de Julián, además de las novedades que se fueron dando aquella madrugada. Un cuarto testigo fue un vecino del lugar, que al salir de su casa observó lo que sucedía, llamando inmediatamente a la policía, y siendo designado como testigo civil de los procedimientos llevados adelante.
La audiencia se reanudará hoy a las 8,30 horas.
Heredia sostuvo que se fortalece la versión de la principal testigo
Para la representante de la querella, doctora Verónica Heredia, la suspensión de juicio a prueba fortalece la declaración de la principal testigo de la causa cuyo testimonio ahora no tiene oposición. Así lo expresó tras la audiencia de ayer, en diálogo con El Diario, al explicar que “es vergonzoso todo lo que está pasando, pero los testigos tienen comparecer y la Fiscalía debe garantizar que comparezcan los testigos que han sido solicitados”, pero dijo “entendemos que son resoluciones que pueden dictarse de manera inmediata tal como lo establece el Código Procesal”.
Sobre el pedido específico de la suspensión del juicio a prueba, la querellante explicó que “la opinión de la querella no es vinculante en la suspensión del juicio a prueba. No coincidimos con el Ministerio Público Fiscal que rápidamente aceptó esta petición, entendiendo que se trata de un delito agravado, en el caso del encubrimiento que se le endilga a la señora Bidera”.
Sostuvo en tal sentido que “se trata de encubrir a funcionarios policiales, es decir a funcionarios públicos. Y justamente le está vedado a los funcionarios públicos pedir la suspensión del juicio a prueba”.
Esta figura solicitada por una de las imputadas a través de la defensora oficial “significa que no hay un proceso, un juicio, y que durante un tiempo que la fiscal entendió que era de un año, ya no existe más el juicio por el que se la estaba juzgando” y dijo que “en relación a ella no habría ninguna causa penal”.
Lo grave de la acusación contra Bidera, explica la doctora Heredia “no es un encubrimiento solamente sino que ella ha encubierto con su testimonio y su conducta, desvirtuando deliberadamente los dichos de la principal testigo de la causa”.
“Esto es muy grosero, y más grosero aún nos parece la postura del Ministerio Público Fiscal que rápidamente dijo que si a esta petición. No nos sorprende, quisiéramos sorprendernos pero es coherente”, criticó la querellante que señaló que “la Fiscalía trabaja permanentemente con la policía y tal como se estableció en la Corte Interamericana de Derechos Humanos los abusos policiales se dan con connivencia o con el desconocimiento del Ministerio Público Fiscal”, recordó además.
Para la querella que representa los intereses de la víctima Julián Antillanca, a través de la presencia de sus padres, el pedido sobre esta imputada “no debilita el testimonio de la principal testigo de la causa”.
Analizó en tal sentido que “el testimonio de ella se mantiene y lo cierto es que ahora no habría nadie que contradiga lo que ella declaró. La postura y el lugar que ocupaba la señora Bidera en el proceso no estará más con lo cual se fortalece más la postura de la testigo”.
Sobre la pena expectante en torno a la imputación que pesaba sobre Bidera, que era de tres años, Heredia precisó que “la imputación es encubrimiento agravado y la pena ya la había peticionado tanto la Fiscalía como la querella anterior a que yo me sumara al debate, por eso más no se puede pedir concretamente en este caso”, concluyó.