Miles de personas se sumaron a la propuesta de Japón en Puerto Madryn
Durante el fin de semana se realizó por primera vez “Japón en Puerto Madryn”, que convocó a miles de entusiastas participantes y a un centenar de artistas de diferentes disciplinas en el hotel Rayentray. Bajo el lema “El sentir del Ser”, el evento fue organizado por la Fundación Cultural Argentino Japonesa (FCAJ), en colaboración con la Asociación Educación y Desarrollo de personas con Disminución Mental y/o Motora (EDDIM), el Centro Cultural e Informativo de la Embajada del Japón, la Municipalidad de Madryn y el gobierno del Chubut.
Entre el viernes y el domingo, el evento recorrió la historia cultural de Japón a través de diferentes disciplinas.
La propuesta del ciclo de jornadas culturales tuvo una masiva respuesta tanto de los vecinos de la ciudad como de visitantes de todas partes de la provincia, valorando el objetivo de integración entre la cultura argentina y la japonesa a través de talleres, actividades y demostraciones artísticas. La intensiva concurrencia durante los tres días evidencia no sólo la curiosidad por nuevas culturas, lejos del esparcimiento convencional, sino la generación misma de eventos culturales, tan escasos en los últimos tiempos.
Management, inclusión y artes marciales
Tras la inauguración el día viernes, se realizaron diversas charlas informativas, desde un seminario de management japonés hasta el seminario “Una mirada diferente frente a la discapacidad”, dictado por la doctora Nélida Taira, directora de EDDIM. También se realizó un taller de Sumi-e, una técnica de dibujo monocromático en tinta, desarrollado hace más de 1500 años y promovida entonces por los monjes zen.
En el ámbito de las artes marciales, las demostraciones de Judo, Aikido y Karate Do Shotokan se realizaron durante las tres jornadas y contaron con la presencia de la Escuela de Judo de Puerto Madryn, la Organización Argentina de Aikido Dojo Keoken, el Círculo Aikikai de Puerto Madryn, la Academia de Judo Budokan, la Federación Argentina del Musubi Dojo y el Dojo Bonsai, entre otras.
El Wakame en la dieta madrynense
El sábado, investigadores del Cenpat y la UTN del Chubut dictaron un seminario sobre el “Jono – Wakame de la Patagonia”, un alimento nutritivo elaborado en base a la undaria pinnatifida, una macroalga que puebla gran parte del litoral marítimo argentino desde el año 1992, cuando fue introducida accidentalmente por un barco de origen coreano. El Wakame es un alimento bajo en calorías que aporta fibras, vitaminas A y B, calcio, potasio, iodo y magnesio a la dieta. Es muy común en Japón y en los últimos años se ha introducido en diferentes variantes en Madryn.
A su vez, la escuela Seiki Do brindó sesiones de Reiki, una práctica medicinal alternativa basada en la transferencia de energía universal; también la escuela Ohara elaboró una demostración de Ikebana, una forma de arreglos florales minimalistas cuya práctica se remonta 500 años atrás.
Los asistentes aprendieron cómo se realiza un origami (arte que consiste en el plegado de papel para realizar distintas figuras) y también fueron introducidos al Go, un juego de tablero estratégico milenario, similar a las damas y al ajedrez en cuestiones de estrategia.
Medicina alternativa y show musical
El domingo se realizaron charlas sobre reflexología podal, auriculoterapia y digitopuntura, tres terapias alternativas que estimulan diferentes centros nerviosos del cuerpo para producir efectos benéficos en ciertos órganos.
El final del ciclo de encuentros culturales estuvo a cargo de la Escuela Buenos Aires Taiko Dôjo y EDDIM, quienes brindaron un deslumbrante show de tambores japoneses. Durante los tres días, se realizó una muestra de arte japonés que incluyó, entre otras virtudes, haikus (poesías breves), pinturas clásicas y contemporáneas.
En su primera edición local, “Japón en Puerto Madryn” estuvo caracterizado por una grilla de actividades que permitió a los vecinos involucrarse con una cultura milenaria que a muchos les parecía ajena y, a partir de la prolija ejecución de más de 100 artistas, habría llegado para quedarse.