Más de 60 pacientes esperan por una cirugía programada en el hospital Ísola

El hospital Andrés Ísola vive una situación alarmante en lo que a cirugías se refiere, ya que por diversos motivos, hay más de 60 pacientes que esperan para poder ser intervenidos. Según explicaron desde ese servicio, por la falta de anestesistas, de camas y de personal de enfermería, se forma un cuello de botella que hace que los pacientes que tienen cirugías programadas deban esperar mucho tiempo para poder realizársela. Para dar un ejemplo, en la mañana de ayer, de cinco operaciones solo pudieron realizarse dos y esto es algo recurrente en el servicio. Según cuentan los cirujanos, actualmente solo hay un anestesista para operaciones programas y uno solo para urgencias, de los tres quirófanos solo funcionan dos y existen cinco cirujanos generales que no pueden cumplir con sus tareas por las deficiencias externas.

Cuello de botella

La propia directora del hospital madrynense, Mónica Villaba, reconoció este grave déficit y explicó punto por punto cuáles son los inconvenientes que existen en dicho servicio: “Cirugía viene planteando hace algún tiempo estas dificultades. Uno de los puntos álgidos es el déficit de anestesistas que venimos teniendo en toda la región. Nosotros tuvimos la renuncia de dos de los cinco profesionales que teníamos, y son tres profesionales para asistir a todas las especialidades quirúrgicas, porque no solo asisten a los cirujanos, sino que también asisten a los tocoginecólogos, a los traumatólogos, neurocirujanos, urólogos, gastroenterólogos, o sea que es bastante amplio el abanico que tienen que asistir y hoy constituye un cuello de botella el tener la cantidad de quirófanos disponibles, tener los profesionales cirujanos disponibles, pero no los anestesistas necesarios. Estamos sujetos necesariamente a la posibilidad de resolver el tema de anestesiología, así que el camino que me planteó el ministro el sábado es que sigamos trabajando en forma conjunta para convocar a profesionales a nivel país. La oferta salarial es muy buena, los anestesistas con el adicional que cobran ellos por fuera del Convenio Colectivo de Trabajo hace que sean sueldos muy apetecibles, pero cuando el recurso no está, es muy difícil lograrlo”. Ese convenio especial al que se refiere la directora, hace que los anestesistas, además de su sueldo, cobren 57 mil pesos adicionales, pero así y todo, no logran que los profesionales se incorporen al nosocomio madrynense: “Nosotros seguimos convocando, el Ministerio ha hecho publicaciones a nivel nacional de convocatoria, pero el paradigma de los nuevos profesionales es cada vez especializarse menos, las residencias se quedan con muchas vacantes libres, cuando hace 20 años era a la inversa. Estas especialidades no están captando la cantidad de profesionales que necesitaríamos para cubrir la demanda”.

Sin enfermeros

Hace uno días atrás, la subsecretaria de Planeamiento y Capacitación del Ministerio de Salud provincial reconoció la grave falencia de enfermeros en toda la provincia, y este es un tema que también repercute para el área de cirugía, ya que el personal existente no alcanza para cubrir la demanda de todo el hospital. Con respecto a este tema, Villalba explicó: “El déficit de enfermería es algo con lo que venimos trabajando con el Ministerio, estamos a la espera de la incorporación de un listado de diez enfermeros que van a abastecer ese y otros servicios. A partir del Convenio Colectivo, la reducción de ocho a seis horas de labor hace que sea grande la necesidad de incorporación de enfermeros y quizás no se estuvo a la par de cubrir esa necesidad. Antes del CCT había un recurso obligatorio por el cual se obligaba al personal a cumplir con 48 horas de disponibilidad, eso hacía que sea bastante abusivo para los trabajadores, porque aparte de sus ocho horas diarias, tenían que cumplir con 48 horas de disponibilidad para cobrar lo que en su momento fue un aumento de sueldo encubierto. Hoy, gracias al CCT, esos abusos no se cometen. Por ende, el resultado final es que se necesita mayor cantidad de enfermeros, por lo que estuvimos en comunicación con el ministro el sábado y nos dio el okey para que avancemos en la incorporación de todos los postulantes que tenemos hasta el momento. Así que eso desagotará, no solo el servicio de clínica quirúrgica, sino otros servicios que los estaban necesitando”.

Edificio hundido

Por último, el tercer inconveniente que deben saltear los pacientes para poder llegar a realizarse una cirugía programada, tiene que ver con la falta de camas disponibles en internación. Además de la enorme demanda que tiene el hospital, un problema de índole edilicio hizo que dos habitaciones deban ser cerradas, ya que parte del edificio se hundió literalmente, y no se puede utilizar. “Con respecto a las dos habitaciones que tuvieron que ser clausuradas por un déficit sanitario, en este momento Obras Públicas está trabajando en la planta baja, en el área de oncología, donde había problemas con la cámara aséptica del sector. El edificio tiene una falla estructural por movimiento de suelos que hace que algunas estructuras se hundan y que algunas cañerías pierdan. Están trabajando sobre eso y una vez que terminen con la cámara aséptica irán avanzando sobre esas habitaciones que tienen el mismo problema y en el plazo de 15 días creo que estaría resuelto”, dijo Mónica Villalba.

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