La Policía Federal allanó la Facultad de Ciencias Jurídicas de Trelew
La Justicia Federal ordenó el allanamiento de la Facultad de Ciencias Jurídicas sede Trelew, medida que fue cumplida ayer por la delegación Rawson de la Policía Federal, procediéndose al secuestro de cinco computadoras en el marco de la denuncia por adulteración de documentos públicos presentada por un grupo de docentes. El escándalo por la presunta falsificación de actas para que un alumno se reciba de abogado faltándole siete materias salpica a la Universidad Nacional de la Patagonia ‘San Juan Bosco’.
A la ampliación de la denuncia que ahora incluye la acusación de “encubrimiento” para el decano Augusto Ferrari, le siguió el secuestro de las computadoras de la Facultad, además de otra documentación que es pertinente para la causa. Aunque no se pudo acceder a la información oficial, ya que el procedimiento se realizó en total hermetismo, se supo que el secuestro de los equipos informáticos tiende a dilucidar si se modificaron los registros donde se asientan los Certificados Analíticos de cada uno de los alumnos de la carrera. Del procedimiento participaron las dos empleadas administrativas de la Facultad que denunciaron el hecho y dos empleados más del sector que aportaron datos a la causa.
El procedimiento policial fue confirmado a El Diario por el actual secretario académico de la Facultad, quien se encuentra en la función de normalizador, Dr. Gustavo Fleitas, quien resaltó que “la Justicia está actuando y debemos esperar los resultados de la investigación”.
Recordó que “nosotros hemos solicitado desde la primera instancia que esto se investigue y que se aclare, porque si se le puede llegar a causar algún perjuicio a algún alumno o docente en particular. Queremos que se deslinden de una vez por todas las responsabilidades y esta situación cambie”.
Porque aclaró que “es muy importante la sede Trelew, tiene muchos alumnos, y es necesario que todo se aclare para volver luego de la etapa de investigación al funcionamiento normal de la Facultad”.
Revisan actas de años anteriores
“Con el decano –el doctor Ferrari- nos constituimos en la sede Trelew a los efectos de que se eleven las actas de alumnos. Esto fue aproximadamente hace un mes, que nosotros preocupados porque no estaban las actas que deben elevarse a la dirección de títulos, fuimos los que vinimos a la sede a prestarnos a colaborar para que se envíen las actas”, remarcó.
Y agregó que “desconocíamos por supuesto que podía aparecer algún tipo de situación como ésta, pero si queríamos que se cumpla con la obligación que tenemos de que las actas de alumnos estén en la Dirección de Títulos”.
Precisó que “esta es una situación que se presenta porque se detectan irregularidades en las actas de los años 2008, 2009 y 2010. Nosotros no podíamos suponer una situación como esta, atento a lo que estábamos pidiendo”.
En principio, dijo, “estamos en un proceso de sumario administrativo que está en marcha; una auditoría general que fue dispuesta por las autoridades de la Universidad, más allá de todas las acciones judiciales que se han iniciado”.
Títulos bajo sospecha
Lo cual implica que “nosotros con esta situación que vivimos, debemos tener presente que las clases se dictan normalmente, que los alumnos requieren que la sede esté abierta, y en eso estamos” y en todo caso “todas aquellas situaciones que requieran cotejar libros, atento a que los libros están al resguardo de las autoridades de la Universidad, obviamente vamos a tener que elevarlas a Comodoro Rivadavia para que sean revisadas allá y las remitan a la brevedad a esta sede”.
“Obviamente que es una situación engorrosa, pero indefectiblemente hasta que no se aclare esta situación nos vamos a encontrar con este panorama para evitar que esta situación no cause algún perjuicio a los alumnos, que es lo que queremos preservar”.
Sobre el lugar que ocupa en esta instancia, indicó que “esta circunstancia que sucedió en la sede Trelew ha implicado que esté a cargo de la delegación desde hace algunos días. Y la intención es mantener la sede activa con la seguridad de que todos aquellos estudiantes, docentes y personal que trabaja acá, continúen en la tarea pueda permanecer y garantizar la continuidad de todos los alumnos que están transitando la carrera”.
Antecedentes de docentes
Luego del revuelo causado por las confesiones del titular del Colegio Público de Abogados de Trelew, doctor Oscar Romero, y de su confesión acerca de su pasado delictivo, otra vez la Facultad estuvo en el ojo de la tormenta en las últimas horas y el escándalo salpica a toda la Universidad nacional de la Patagonia San Juan Boscp. Es que junto con el denunciado Pugh, Romero es docente de la cátedra de Derecho Romano.
Al ser consultado acerca de los antecedentes que se piden a los docentes de la Facultad, Fleitas explicó que “por supuesto que desconocíamos esto. A la hora de evaluar algún docente lo que se piden son los currículums y la trayectoria académica de las personas y no se investigan cuestiones personales, ni de religión, ni políticas, ni cualquier otra cuestión”.
“No abundamos en cualquier tipo de cuestión que puedan llegar a generar algún tipo de duda de las personas, sino es a través de sus conocimientos académicos” porque para ello “los concursos son públicos, son abiertos y todas aquellas personas que puedan tener alguna información sobre quien se presenta tiene las herramientas para impugnar o traer a conocimiento de las autoridades o de la facultad”, sostuvo.
Preservar la institucionalidad
Fleitas remarcó que “lo que se trata acá es de preservar la institución. En este caso obviamente la situación se desconocía, pero como este en todos los casos las cuestiones personales uno no las conoce. Pero si alguien las sabía las podía traer a los efectos de que se impugne. La verdad que nos sorprende pero hay que ir corrigiéndolo de aquí para adelante”.
Destacó que “esto no conlleva que la Facultad haya hecho todas las cosas mal, porque si no pareciera que durante veinte años nosotros hemos hecho todo mal. Y no es así, tenemos docentes de mucha trayectoria, alumnos con muy buena capacidad dentro de la Facultad, y es lo que tenemos que preservar: la institución y aquellas personas que transcurren dentro de ella”, concluyó.