Escándalo en Jurídicas: El propio Pugh entregó los libros en Comodoro Rivadavia
El Delegado Zonal de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Juan Pablo Simonetti aseguró que desde el Consejo Directivo de la Facultad en Comodoro, nunca se notificó que el docente Pablo Pugh había sido separado de su cargo. Así lo indicó al señalar además que al requerírseles desde el decanato a Pugh las actas (consta en las actas internas), el docente había dejado entrever que sería él mismo quien llevaría los libros a Comodoro. Por lo que para el delegado, estaba claro que Pugh iba a volver a la Facultad a buscar la documentación. Cabe destacar que entre las múltiples irregularidades que se conocen de lo sucedido, desde que se decidió separar a Pugh hasta que tomó estado público, pasaron por lo menos siete días.
Al respecto Juan Pablo Simonetti sostiene que fue uno de los que votó a favor de la intervención de la Facultad, aunque desde Comodoro Rivadavia el decano Ferrari asegura que se votó por “unanimidad” para que no se intervenga.
Por lo general “las facultades no notifican a las delegaciones zonales sobre las designaciones que realizan, no es una práctica común que se realice”, precisa Simonetti, que aclara que “yo hice un pedido verbal en el último Consejo Superior donde estaba el decano y luego a las autoridades que estaban en Trelew, para que por favor acerquen a modo de documentación un listado de personas a las cuales nosotros autoricemos a entrar al edificio y específicamente al aula veinte que es en donde funciona la facultad”.
También para “autorizar a quienes puedan entrar allí por que es donde está toda la documentación de la Facultad, por si alguno tiene que entrar los fines de semana por algún trámite administrativo”.
Consultado acerca de si se conocía la resolución que apartaba a Pugh del cargo cuando entró durante un fin de semana a buscar los famosos “libros de actas”, el delegado aseguró que “de ningún modo. Nosotros no tuvimos nunca la copia de la resolución del Consejo Directivo de la Facultad en la cual dijera que lo habían separado del cargo”.
Sin embargo señala que “el propio Pugh reconoce, según consta en una copia que obtuvimos después de la resolución, que él iba a acercar los libros al decano, por lo que ya estaba avisando que iba a entrar en la Facultad y se iba a llevar los libros”, lo que finalmente sucedió, ya que el propio Pugh entregó los libros en Comodoro Rivadavia.
Efectivamente, sostuvo, “nosotros tenemos pruebas que le acercamos al Superior donde él ingresó a la sede, retiró cajas, y es todo lo que sabemos. Después los libros fueron llevados en cajas a Comodoro, el resto lo suponemos”.
Pero aclaró una vez más que “él (Pugh) pudo entrar a la facultad el fin de semana porque nadie notificó a la delegación Trelew que el ya no podía entrar al edificio, como docente podía, pero no como autoridad a la Facultad de Ciencias Jurídicas, que es lo que se le ha prohibido porque ya quedó desafectado como autoridad de la Facultad”.
Compungidos
Consultado acerca de si se ve afectada la Universidad con todo lo sucedido, explicó que “a nosotros nos da mucha tristeza, pero también esto lo descubrió la propia Universidad, no es que lo descubrió algún auditor externo. Sino que el propio mecanismo interno que tiene la Universidad para gestionar títulos y papeles, que determina esto”.
“Más allá de la tristeza que nos da que un funcionario público cometa una aberración como ésta, si es que la cometió porque aún resta investigar aunque hay varias pruebas, la tranquilidad que nos da es saber que nosotros mismos pudimos determinar que esto estaba ocurriendo”, dijo.
Por ello “queremos llevarle la misma certeza a la comunidad de que los egresados de nuestra Universidad son fidedignos, de confianza. La tristeza nos invade a todos porque de alguna manera empaña el trabajo, pero fue la propia Universidad la que lo detectó”.
Sin intervención
Si bien el decano de la Facultad de Jurídicas, asegura que la votación que definió “no intervenir” la Facultad fue por “unanimidad”, Simonetti dice lo contrario. Asegura que “yo fui uno de los que votó por la intervención de la Facultad. Porque entendía que debía ser el mecanismo adecuado”.
Recordó que “la mayoría opinó que no, en el marco de darle un voto de confianza hacia todas las autoridades de la Facultad, para que por una persona no se manche la institución. También es cierto que quienes votaron en contra de esta decisión de intervenir, dejaron muy en claro que si había alguna otra irregularidad, no van a dejar pasar la intervención”, concluyó.
El Juzgado Federal y la Facultad de Jurídicas por ahora no hablan
El Juez Federal Ricardo Sastre al igual que los dos secretarios del Juzgado Federal de Rawson, prefieren por ahora no hacer declaraciones con respecto a la causa que investiga las irregularidades en torno a la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
En la Justicia Federal ya se encuentra todo el material que deberá ser analizado para ver que tipo de manipulación existió en los libros de actas de las materias de la Facultad en la sede Trelew y en las computadoras donde se cargaba la información de las actas móviles confeccionadas después de cada mesa de examen.
Es casi un hecho que la Justicia sospecha que pueden existir más casos relacionados con el ya denunciado por otros docentes de la cátedra, ya que si bien las actas adulteradas estaban en tres libros, fueron secuestrados en total unos veinte libros de actas en Comodoro Rivadavia. Estos libros corresponden a la documentación de varios años de la sede Trelew, donde constan los volcados de notas y la documentación que se registra para luego ser enviados a la Dirección de Títulos de la Universidad donde se utiliza para los certificados analíticos y para el trámite de obtención de los títulos universitarios.
Ferrari tampoco habla
Infructuosos han sido los intentos además de parte de todos los medios de prensa de la región del Valle en lograr la palabra del decano de la Facultad, Augusto Ferrari. Y si bien en un primer momento el propio Fleitas informó a este diario que se realizaría una “conferencia de prensa”, con el decano Augusto Ferrari, finalmente esto no sucedió.
Ferrari estuvo en la Facultad el jueves por la tarde para informarles a los alumnos como continuaría la carrera y sobre todo para presentar al nuevo delegado, se negó a mantener cualquier contacto con la prensa local.