Destacan el rol social del Comedor Infantil en más de cinco décadas

1 - Comedor Infantil de Puerto MadrynUbicado en la Avenida Domecq García 425, el Comedor Infantil de Puerto Madryn se constituye como uno de los principales núcleos de trabajo social y asistencia a los más necesitados, principalmente niños en edad escolar que, debido a condiciones económicas extremas, no pueden acceder a lo esencial, que es una correcta alimentación.
El Comedor actualmente alimenta a más de 300 personas de forma semanal. Funciona entre las 10 y las 14 horas y los asistentes reciben desayuno, almuerzo y se les brindan clases de apoyo y talleres de actividades a cargo de profesores voluntarios.
Fue fundado en 1962 por un grupo de madres que, durante una época de depresión económica advirtieron una importante presencia de chicos en condición de calle, alrededor de la Terminal de Ómnibus y zonas aledañas. Al principio recolectaban alimentos casa por casa y preparaban comidas para repartir, hasta que les fue donado el predio en el que actualmente funciona el establecimiento, por parte de la Armada Argentina.
Su estructura al día de hoy está compuesta por una comisión de doce miembros, entre los cuales se destacan Anita Gallastegui como una de las socias fundadoras y Alicia Cioccale como la actual presidenta.
El centro cuenta con tres empleados fijos y una serie de voluntarios en el área de cocina, biblioteca y portería, que se encargan de garantizar un efectivo funcionamiento entre las diferentes áreas para poder brindar la atención requerida.

La salud, primero

“Mucha gente se entera del Comedor por el ‘boca en boca’. Cuando un chico viene por primera vez, lo primero que se hace es darle de comer. Después, a través de una entrevista con los padres o con la persona a cargo, se estudia el caso de forma precisa. Si el chico viene solo, lo acompañamos a su casa o intentamos averiguar con quién vive y cuál es su situación para poder ayudarlo. Luego, se solicitan todos los controles sanitarios, entre ellos vacunas, a través de la colaboración de una pediatra que trabaja en el establecimiento. Trabajamos mucho con el Hospital Subzonal Andrés Isola, en gran parte con el área de adolescentes, en la prevención de embarazos, por ejemplo. Se admite a los chicos y, luego de completar un proceso de registro, se les realiza el debido seguimiento”, sostiene Cioccale, psicóloga social quien preside el Comedor desde hace 4 años y confiesa que algunos casos exceden su accionar y deben ser derivados.

Situaciones límites

“Hay casos complicados, en los que ha tenido que intervenir el Servicio de Protección de los Derechos del Niño y Adolescente, a través del municipio. En ese momento los padres suelen dejar de mandar a los chicos (al Comedor), pero después de un tiempo vuelven a concurrir. Hemos tenido casos de chicos físicamente abusados e incluso, en ocasiones, hemos recibido amenazas”, afirma Cioccale, quien también sostiene que trabajan en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, con casos agudos como ingresantes con bajo peso. “Hace un tiempo llegaron tres chicos y uno de ellos presentaba un cuadro de bajo peso. Pudimos asistirlo y a los 15 días estaba en buen estado de salud, corriendo y realizando actividades”, agrega. Durante el almuerzo, los chicos reciben como primer plato una sopa casera, luego un plato principal rico en proteínas y verduras y, como tercera comida, un postre. Gracias a las donaciones realizadas por supermercados, empresas y pesqueras, la carne, el pescado y el pollo son incluidos de forma recurrente en el menú.
También, el Comedor Infantil está en contacto directo con los Tribunales de Madryn; en casos en los que personas son multadas con trabajo comunitario, muchas deciden realizar su aporte en dicha institución, además de colaborar con artículos que se estuvieran necesitando.

Contención en casos especiales

Anteriormente, el Comedor contenía a los chicos hasta los catorce años, debido a la escasez de personal para gestionar una cantidad excesiva de asistentes. Hoy en día asisten desde mujeres embarazadas hasta chicos, con un límite aproximado de edad de 16 años. En el caso de las mujeres embarazadas, se les brinda contención hasta finalizado el período de lactancia. Posteriormente, a partir de los tres años el niño puede asistir al comedor regularmente. Sin embargo, el comedor también da prioridad en ocasiones a personas de la tercera edad con necesidades básicas insatisfechas. “Tenemos a Vicenta, una abuela con una realidad económica complicada, que viene al comedor a última hora y también tenemos el caso de una abuela que se hizo cargo del nieto porque ambos padres fallecieron. En este último caso ella tiene los medios para alimentarlo pero no para cuidarlo, por lo que se ofreció a colaborar como voluntaria para cubrir algunas de las necesidades del Comedor. La realidad es que en los últimos años algunas de las necesidades cambiaron y ahora estamos poniendo mucho foco, también, en la parte educativa”, menciona Alicia Cioccale.

Clases de apoyo y concientización

Actualmente el profesor Carlos Arturo Ormazabal dicta clases de apoyo en el Comedor, en las áreas de matemática, química y física tres veces por semana. Concurren, además, maestras jubiladas que de forma voluntaria realizan asistencia y seguimiento de los chicos a través de talleres de estudio. El Comedor tiene, también, una sala de computación, equipada con herramientas para incluir la alfabetización digital como una de las prioridades educativas.
El 6 de junio, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el equipo de Educación Ambiental de la municipalidad de Puerto Madryn concurrió al Comedor para brindar talleres de reciclado y actividades referentes a la protección y preservación del medio ambiente.

Nuevos desafíos

“Uno de los problemas que tenemos actualmente es que el Comedor está muy alejado de los barrios, por lo que hay chicos el acceso se les dificulta”, afirma Cioccale. Este problema anteriormente disminuyó la concurrencia a la institución, dado que recibía una cantidad menor de chicos de la que podía albergar. Por ello, el Comedor realizó un arreglo con la empresa de transporte Benítez Bellini, la cual realiza el traslado de quienes no tienen medios para concurrir.

El deporte como parte de la contención

Este año, a partir del programa “Invertir Igualdad”, el gobierno de Chubut realizó una donación de 1 millón de pesos al Comedor Infantil, para la construcción de una cancha de césped sintético de Fútbol 7. “Estimamos que la obra estará finalizada a fin de año. Para entonces necesitaremos contar con un entrenador”, afirma Cioccale. La presidenta sostiene que, desde su fundación, el Comedor ha tenido como consigna no estar vinculado a cuestiones políticas o religiosas y dicho estamento aún continúa siendo respetado.
En octubre se cumplirán 53 años de la fundación del Comedor Infantil, un establecimiento que ha logrado que muchos chicos abandonen sus necesidades en la puerta de entrada y participen de un espacio que nunca parecerá demasiado pequeño para recibir nuevas caras y transformar escenarios de carencia en un mundo de oportunidades: la oportunidad de colaborar y la de ser asistido.
“Estamos abiertos a todos los que quieran ayudar y colaborar. Estamos para asistir al necesitado. Es un trabajo difícil pero muy gratificante”, concluye su presidenta.

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