Cuidado con la dieta

p3Solía decir Shakespeare que `la ingratitud es más fuerte que el arma del traidor´. Esto debe haber sentido esta semana la diputada Argentina “Ika” Martínez que pasó de ser la figurita difícil a encabezar la lista de los pasados a retiro efectivo en las huestes del buzzismo.
A decir verdad, una verdadera injusticia vista a la luz de los múltiples gestos de lealtad que venía dando “Ika” en pos de la causa releccionista que blande Martín Buzzi por estos días.
Quienes sacaron algunas conclusiones rápidas, dedujeron que la `mención de honor´ como tercer candidata suplente a la diputación nacional con la que dejaron afuera del juego real a la legisladora, se debió a su presunto rechazo a una vicegobernación junto a Buzzi. Sin embargo la diputada se habría encargado de desmentir esa versión, afirmando a una calificada fuente que comulga con esta columna que en los hechos, jamás le ofrecieron tal candidatura.

Un camino andado

La experimentada diputada provincial no es una figura como para dejar afuera del armado de poder en un oficialismo al que no le sobra nada, y mucho menos dejar afuera y `herida´, por lo que a menos que Buzzi tenga planes en el Ejecutivo para Martínez, todo indica que los meses que quedan, las sesiones en la Legislatura estarán signadas por las manos caídas.
Es que Argentina Martínez se puso verdaderamente al hombro el bloque del FpV, uno en el que arrancó como opositora y terminó como abanderada. “Se hizo cargo de Buzzi”, dicen los testigos presenciales de esas largas sesiones donde “Ika” defendió a capa y espada todo tipo de leyes difíciles de pasar sin el `envaselinamiento´ discursivo y temperamental que le impartió la presidenta de bloque.
Todo esto alineando las voluntades y enyesando las manos de un equipo de verdaderos `librepensadores´ que constituyó un bloque mayoritario con exceso de heterogeneidad, difícil de ordenar y mucho menos de predecir. “Ika” tuvo que partir en cada sesión que se podía producir cualquier cosa en el recinto, a pesar de los presuntos consensos logrados en comisiones.
Todo un trabajo nunca del todo logrado, el de congeniar la rigidez de posiciones tales como las del socialista Anselmo Montes, con las del pragmatismo de Oscar Petersen, del Polo Social o el excesivo interés gremial referenciado por el lucifuercista cordillerano Javier Cisneros, el metalúrgico madrynense Vicente Jara; el gremialista de base, Félix Sotomoyar o el cartero Adolfo Mariñanco. Además debió surfear los aportes monotemáticos de diputados como Eduardo Daniels, ex intendente de Lago Puelo, para quien las cuestiones de la cordillera son a lo que Luis Ale la seguridad, un único tema de vida. De ninguno de ellos pudo esperar definiciones tajantes ni grandes argumentos a la hora de empujar leyes. En algún momento contó con la solidez ideológica de Elva Willhuber, esposa del intendente de Esquel, Rafael Williams, claro, hasta que comenzó a abrirse la brecha con Buzzi y el peronismo `remixado´. Algo así pasó con el vicepresidente del cuerpo, otro esquelense, Héctor Trotta, y entremedio “Ika” debió lidear con el Interbloque que engordó Ezequiel Villagra desde las huestes del Nuevo Espacio Peronista. Para completar el `equipo´ con el que la diputada debió salir a la cancha, aparece Gustavo Reyes, un dirigente menor de Comodoro Rivadavia que le responde al ministro Javier Touriñán más que al bloque propiamente dicho.
Como si fuera poco, a la falta de diálogo con el Ejecutivo y a la poca densidad política del bloque, Martínez también perdió jugadores a mitad de camino: Fue el año pasado cuando la legisladora por la meseta, Alejandra Jhonson Táccari y la comodorense María José Llanes, decidieron saltar el charco y pasarse de bloque y cambiar a “Ika” por el jefe de los diputados de Chubut Somos Todos, el comandante Jerónimo García.

Un `carro´ pesado

Con ese ´dream team´ complejísimo, “Ika” Martínez logró empujar sin embargo leyes esenciales para el buzzismo empezando por las PASO, el proyecto de participación de Comunas Rurales, la Ley de Hidrocarburos, los presupuestos dibujados, los convenios colectivos de Salud y las reformas en Educación, entre otras cuestiones además de la defensa a ultranza de la coyuntura gubernamental con los no pocos cambios de gabinete y los múltiples rearmados políticos cada tantos meses. Y mientras con una mano votaba y arrastraba al bloque, con la otra mantenía el espadeo constante con la oposición. Por un lado, con Roberto Risso un recuerdo permanente que le reeditó con su incisiva verba los albores de su primera candidatura como legisladora provincial, cuando fue impulsada por la estrecha relación política que mantuvo con José Salvador Arrechea.
Por otro, con Jerónimo García y Roddy Ingram, dos ex compañeros que nunca se olvidaron los orígenes inmediatos de “Ika”, cuando se sumó a Mario Das Neves ni bien electo gobernador en 2003, y fue premiada con un cargo como directora del Banco del Chubut. Más tarde recalaría en Chubut Deportes pero permaneciendo más de siete años en la estructura del dasnevismo, a donde renunció en febrero de 2011 –un mes antes de las elecciones-, para comenzar la campaña como diputada precisamente por el candidato opositor a Buzzi.
Nadie puede a esta altura del partido entonces inferir que Martínez no puso toda la ´carne a la parrilla´, Con todo el bagaje de incongruencias ajenas, pero también propias, la diputada que alguna vez completó la foto primero de Blas Meza Evans y de Carlos Eliceche denunciando el presunto fraude de Martín Buzzi, y luego junto a esos mismos compañeros de estrategias en sentido contrario, o sea liderando la estructura política legislativa del gobernador, “Ika” hizo lo que pudo y más, como para ganarse un espacio en el derrotero de los armadores. Sin embargo, terminó relegada, saboreando el amargo bocado batracio en que se convirtió la definición de listas previas a las PASO 2015 dentro del FpV de Chubut.

Vida nueva

Maquiavelo decía que el Príncipe tenía que cultivar la imagen de bueno, pero siendo malo. La orden habría surgido del propio Buzzi “hay que barrer con todo” lo ya existente, que fue bastante poco propio, aunque el `trabajo sucio´ para depurar los representantes que aspirban a entrar a la Casa de las Leyes por el oficialismo, lo terminaron haciendo el `apoderado casi astronauta´ y el presidente `de facto´ del PJ provincial. La evidencia indica que en los primeros lugares fueron para mantenerse vigentes ellos mismos: con el `vice´ Touriñán a la cabeza, Mac Karthy entró dos Espinosa en segundo lugar y su mujer, Florencia Papaiani en cuarto. Eliceche colocó su fichas en el tercer casillero con Alejandra Marcilla en el sexto con Blas Meza Evans y e el noveno con su escudero José “Pepe” Grazini.
Así las cosas, todo indica que después de agosto, las sesiones serán complicadas porque el oficialismo tendrá casi toda la Cámara en contra. Llegar a diciembre con manos díscolas puede ser por lo menos inconveniente, en el marco de un año electoral donde empiezan a saltar todo tipo de causas judiciales a la palestra, arranca el embravecido revisionismo histórico de la gestión, llueven los pedidos de informes, las interpelaciones se convierten en pandemia y los amagues de juicio político nunca terminan de aparecer del todo cajoneados. Habrá que ver…

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