Confirman denuncia por fraude millonario en Comisaría de Puerto Madryn
En la edición del día de ayer se había adelantado que se había presentado una denuncia a jefes policiales por una presunta maniobra de defraudación al estado, sobre millonarios ingresos producto de adicionales no declarados.
Según los trascendidos la denuncia involucraría montos que superarían los cuatro millones de pesos en irregularidades que se habrían cometido sólo en el último año en la prestación del servicio de vigilancia adicional para una empresa constructora de la región. Y los delitos irían desde defraudación e incumplimiento de los deberes de funcionario público hasta peculado.
Juan Luis Ale, actual diputado provincial y ex jefe de la policía del Chubut es que hizo la denuncia en la Justicia de Puerto Madryn no quiso hacer mayores declaraciones cuando fue entrevistado por Radio 3 AM 780.
El fraude de los policías
Según detalla la emisora trelewense, se cree que la maniobra delictiva fue perpetrada entre junio de 2014 y mayo de este año, cuando personal de la fuerza, dependiente de la Comisaría Cuarta de Puerto Madryn, hizo tareas de custodia las 24 horas del día en las obras viales de la ruta nacional 3 efectuadas por la empresa “Kank y Costilla S.A.”
Esto es lo que se desprendería de la denuncia que el diputado efectuó este martes a la tarde en la fiscalía madrynense en la que involucraría casi de manera implícita a quienes en esos momentos estaban al frente de la Seccional de policía, los comisarios Levin y González y en la Unidad Regional madrynense, los comisarios Humberto González y Néstor Gómez, este último con actual prestación de servicio en la Jefatura de Policía, muy cerca del comisario Marcelo Gauna; subjefe de la institución.
En el caso, por el que un fiscal debería pedir la apertura de una investigación penal en los próximos días, debería investigarse también sobre una supuesta relación familiar y, curiosamente contractual, entre un responsable de la empresa que contrató los adicionales y uno de los titulares de la Comisaría que enviaba y distribuía el personal que debía realizar la vigilancia.
Sugestivamente, dicen que el fin de semana pasado una empleada que trabaja en la Seccional involucrada en toda esta cuestión, denunció que le entraron a robar a su casa y que le llevaron la computadora en donde tenía asentada toda la contabilidad de las operaciones que están bajo sospecha, como así también los cheques que la empresa “Kank y Costilla” había enviado para pagar los últimos meses del servicio adicional.