Afirman que mejorar la seguridad de taxis requiere inversión y tecnología

taxis (11)En Puerto Madryn, el servicio de taxis ha sido marcado a fuego por diversas situaciones en los últimos años. Una de ellas fue el asesinato del radio operador Jorge Gersi en 2008, baleado por jóvenes que le exigían un “peaje” para ingresar al barrio “630 viviendas”. En el mismo año asaltaron violentamente a José Rojas, a quien maniataron y encerraron en un baúl, abandonándolo en un descampado del barrio San Miguel. Luego ocurrieron el asesinato de Héctor Levicoy y el de Silverio Velázquez, este último apuñalado por dos menores para robarle dinero y su celular.
Algunos hechos han tenido mayor trascendencia pública que otros, pero todos ellos motivaron movilizaciones y paros de taxistas en pedido de mejores medidas de protección para los choferes. Varias fueron las iniciativas analizadas pero ninguna efectivamente implementada, hasta que el reclamo volvió a surgir el 8 de junio de este año, cuando taxistas realizaron una protesta con interrupción del tránsito en la plaza central de la ciudad, a partir de nuevos hechos de robo sufridos por los choferes.

Monitoreo de vehículos

Dos proyectos de mejora fueron presentados en conjunto por el Sindicato de Peones de Taxis (SIPETACH) y la Asociación de Propietarios de Taxis. Sin embargo, aún es materia de análisis cómo se realizará tal inversión, qué empresas proveerán la infraestructura tecnológica para el monitoreo de los vehículos y, tal vez el mayor de los obstáculos: qué conectividad utilizará la transmisión de datos a una posible central de monitoreo, siendo el servicio de 3G altamente deficiente en la ciudad. A mediados de junio, la empresa Telefónica lanzó oficialmente la plataforma 4G en Comodoro Rivadavia, a partir de una inversión de 45 millones de pesos. Habrá que ver si dicha inversión se extiende a la ciudad de Puerto Madryn, lo cual solucionaría uno de los mayores obstáculos para la transmisión de información en tiempo real.
“Lo ideal sería usar 3G si anduviera bien”, sostiene Roberto Bazo, Director de Sistemas y Seguridad Informática de la Municipalidad de Puerto Madryn, quien señaló que la alternativa de utilizar WiFi es difícil de implementar dado que no existe una cobertura total en la ciudad. Bazo también agrega que incluso teniendo una gran cobertura, en un auto la señal de WiFi es intermitente, no sólo por el movimiento sino también por los edificios, que causan interferencia.
Uno de los sistemas presentados en los proyectos comprende la grabación del recorrido de los vehículos y de lo que ocurre adentro, para luego ser descargada a través de un software, pero esta opción no contempla el monitoreo en tiempo real, esencial en casos en los que ocurra un delito durante el trayecto.
Sin duda, resulta evidente que las medidas de seguridad planteadas no sólo son un eco de la evolución de tecnologías aplicadas a la vida urbana, sino también la respuesta de una sociedad que se encuentra migrando hacia nuevas plataformas de uso en virtud de una mejor calidad de vida y, en este caso, de mayor seguridad para quienes día a día transitan la ciudad.

Experiencias internacionales

Es interesante analizar cómo otras ciudades del mundo han implementado soluciones innovadoras para reducir los índices delictivos, adaptándose a las nuevas tecnologías para preservar a conductores y pasajeros.
En 2010, el Gobierno de Colombia resolvió instalar cámaras de alta tecnología en todos los móviles de la ciudad de Bogotá. Dos cámaras registraban, de manera simultánea, lo que sucedía dentro del taxi y frente al mismo, controlado en tiempo real desde una central de monitoreo en contacto permanente con la policía local. A su vez, se crearon varios puntos de control en la ciudad y se creó una plataforma de comunicación entre taxistas e investigadores de la policía.
En tanto, en Uruguay, debido a los altos índices de delitos ocurridos en Montevideo, la Jefatura de dicha ciudad y el Ministerio del Interior llevaron adelante la instalación de cámaras de monitoreo en los vehículos y la capacitación tanto de conductores como de telefonistas y operadores de taxímetros, a fin de utilizar la radio para prevenir posibles hechos de inseguridad.

Medidas no efectivas

Por su parte, en Perú en respuesta a la cantidad de taxistas asesinados, además de instalar cámaras en algunos vehículos se implementó una nueva modalidad de cobro a través de las denominadas “tarjetas prepago”. Las mismas son tarjetas personalizadas en las cuales el usuario deposita una determinada cantidad de dinero y luego es utilizada para pagar el viaje, evitando la circulación de efectivo.
De forma menos hábil y práctica, en 2013 el Ministerio Público de ese país lanzó una campaña de seguridad a nivel nacional, a partir de la cual el cliente podía sacar una foto al chofer y enviarla, con el detalle de la patente y el detalle del destino del viaje, a la cuenta de Facebook de dicho organismo o bien al correo electrónico. Como no dio resultado, terminaron incorporando equipos de GPS a la mayoría de los taxis.

La seguridad, responsabilidad estatal

Los desafíos en materia de inversión e infraestructura convergen, en ocasiones, en una contienda mayor: el reto de avanzar en conjunto hacia una plataforma marcada por la era digital y en herramientas que permitan un mejor registro de los hechos y mejoren la vida cotidiana de los habitantes. Tal es la contingencia que se vive en Puerto Madryn, que actualmente se encuentra ante el desafío de incorporar la infraestructura tecnológica y financiera necesaria para poder mejorar la seguridad en el servicio de taxis. A nadie escapa que muchas de esas alternativas colisionan con la realidad económica de los prestadores y se les imposibilita incorporar tecnología de punta cuando se están utilizando aún vehículos modelos 2007 en algunos casos. Y, tampoco se debe soslayar que la responsabilidad indelegable de brindar seguridad es del Estado y no debe quedar en manos de los propios ciudadanos y trabajadores.

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