Mala tendencia

p3“Las encuestas, como las morcillas, son sabrosas, hasta que uno se entera como se hacen”, decía el colombiano Gomez Hurtado. Y algo de eso hay.
De hecho, todos los días surge algún sondeo que tira algo de obviedad con una ración importante a medida del ego y la expectativa de quien la encarga.
Las empresas las usan para conocer si un producto gusta más o menos que otro, los gobiernos y las instituciones públicas para tantear el ánimo social o diseñar políticas públicas, los investigadores para conocer tendencias, y los candidatos para engrosar su marketing. Así son las dichosas encuestas, tan útiles como adaptables.

Números frescos

Ayer mismo la consultora Opinión Pública Servicios y Mercados (OPSM) de Enrique Zuleta Puceiro tiró guarismos fresquitos. Según los sondeos en torno a los candidatos un 32,2 % de los consultados se inclinaría por Daniel Scioli, un 29,9 % por Mauricio Macri y un 13, 6 por Sergio Massa. La lista se completa con Margarita Stolbizer (7,8 %), José Manuel De la Sota (2,6 %), Jorge Altamira (2,3 %) y Adolfo Rodríguez Saa (2,3 %).

Interna K

Por otra parte, dentro de la interna del Frente para la Victoria, Scioli le sacaría nueve puntos a su principal contrincante, Florencio Randazzo. El gobernador bonaerense tiene el 51,1 % de las adhesiones sobre 42,5% del ministro de Interior y Transporte.
En cuanto a las mediciones por espacio político, el podio queda encabezado por el kirchnerismo con 21,3 % seguido por el PRO (17,8 %) y la UCR (10,9 %). En cuarto lugar aparece el Frente Renovador con un lejano 5,5 %.
Frente a la consulta «¿Si hoy se realizaran elecciones internas para candidato a presidente 2015 dentro de qué fuerza política votaría usted?» el FpV obtiene 30, 8 % y PRO 28, 9 %. En tercer y cuarto lugar quedan el Frente Renovador (7, 4 %) y la izquierda (4, 4 %).

Medidores en la mira

Más allá de las expectativas que genera cada trabajo de medición que aparece en los microuniversos políticos, el efecto que parecería generar en el grueso del electorado es de absoluta desconfianza.
De hecho, hasta los propios candidatos trinan contra los datos poco veraces.
La primera en protestar sobre la falsedad de algunos relevamientos fue la diputada nacional Elisa Carrió.
“Poliarquía atenta contra la República y la transparencia electoral, todo pagado por Scioli”, escribió en su cuenta de Twitter la legisladora de la Coalición Cívica, horas después de que se oficializara el tercer puesto del kirchnerismo en las PASO de la Ciudad de Buenos Aires.
Para Poliarquía, el kirchnerismo se perfilaba como la segunda fuerza política porteña, algo que estuvo lejos de ocurrir.
Luego fue el turno del precandidato presidencial Florencio Randazzo, quien denunció que Poliarquía “está presidida por un empleado de la Provincia de Buenos Aires”, al criticar un supuesto favoritismo hacia el gobernador, restándole crédito al trabajo de
la encuestadora comandada por Alejandro Catterberg, Eduardo Fidanza, Alan Clutterbuck y Fabián Perechodnik.

Datos amigos

El vínculo de Scioli con Poliarquía suma críticas en la oposición y el kirchnerismo Además, la encuestadora fue la primera en cortar con la euforia macrista que se vivió en febrero y marzo, donde Management & Fit y otras consultoras lo mostraban al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, con un definido liderazgo en las proyecciones presidenciales. Sin embargo, a mediados de marzo, Poliarquía publicó los resultados de una encuesta propia que exhibía una diferencia de tres puntos de Scioli por sobre Macri, mientras que ésta se ampliaba a seis puntos cuando el parámetro era el tigrense Sergio Massa.
El informe sorprendió a más de un lector atento, ya que se publicó una semana después del acuerdo sellado entre Macri y el radicalismo y, a pesar de ello, en la ficha técnica de Poliarquía no se informó la fecha de realización de la encuesta, un dato clave para conocer si incluía, o no, la respuesta de la gente ante el acuerdo con la UCR que, a primera vista, fortalecía la precandidatura del alcalde porteño. Una semana antes de las elecciones internas en la Ciudad, el nombre de Scioli volvió a aparecer primero en una nueva encuesta de Poliarquía.
Esta vez, sí aclaraban la fecha: entre el 3 y el 14 de abril. Esto llevó al informe a explicar que, en la intención de voto de cara a las PASO, Macri y Scioli se encontraban empatados con un 24,5%, el primero de ellos impulsado por el acuerdo alcanzado con un sector del radicalismo. Sin embargo, aclaró que en las generales, el ex motonauta aventajaba con seis puntos al ex presidente de Boca. De esta manera, el gobernador quedaba con una intención de voto del 33% para octubre.
En una visita a la provincia de Corrientes, el ministro del Interior y Transporte, y principal competidor de Daniel Scioli en las internas del kirchnerismo, Florencio Randazzo, denunció un supuesto vínculo entre el gobernador y la consultora. “Poliarquía está presidida por alguien que es empleado de la provincia de Buenos Aires, por eso gana Scioli en sus encuestas”, advirtió. El enojo de Randazzo podría entenderse por los datos aportados en este último informe conocido el 19 de abril. Allí se comunicó que Daniel Scioli lograba recoger el 85% del voto en las PASO de todos los candidatos del FPV, dejando con un módico 12,5% al ministro, que no dudó en salir a denunciar la supuesta imparcialidad que reflejan los últimos números de la consultora.

Mal negocio la mentira

En los últimos tiempos no solo en nuestro territorio, sino en otras latitudes, el oficio se ha venido desprestigiando por el yerro frente a la propia realidad. En los procesos electorales de Israel, Francia y el Reino Unido hubo una fuerte tendencia de la mayor parte de las encuestadoras a forzar resultados y macar favoritos que terminó en fracaso. En Israel, el premier Benjamín Netanyahu perdía aparentemente por un punto contra el laborismo de centroizquierda, pero finalmente ganó, obteniendo 30 bancas sobre 60 y sólo 22 el laborismo israelí. En Francia, la mayor parte de las encuestadoras intentaron polarizar las elecciones departamentales entre el Frente Nacional de Marine Le Pen y el socialismo gobernante de François Hollande, el presidente de la quinta república. Sin embargo, la sorpresa fue que salió ganado en primera vuelta Nicolás Sarkosy contra el FN y en segunda vuelta la Unión para un Movimiento Popular (UMP) del ex presidente arrasó. En el Reino Unido, casi todas las encuestadoras daban empate técnico entre el conservador David Cameron y el laborista Ed Miliband, pero finalmente el primero consiguió 331 bancas sobre 650, es decir, logró mayoría absoluta.
Argentina parece reproducir una tendencia Latinoamericana de inclinar la balanza hacia los oficialismos territoriales, esto tiene consecuencias evidentes en el ánimo del electorado a favor de lo que se dibuja en las encuestas y en detrimento de los que no califican en ese gran escenario que son las tendencias probabilísticas. En definitiva, el que puede pagarlas tiene más chances de ganar. Un tema más que afecta un sistema electoral plagado de atajos y zonas grises.

Fuentes: El Destape, IP, LPO, propias

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