Tranquilo por la vida
Muchos lo llaman el milagro. Le dicen que es de amianto. Que no le entran las balas. Que tiene algo especial que la gente valora. Que da confianza. Que tiene pasta de campeón. Que es un vivo. Que calcula todo en base a la reacción de los medios sobre la realidad. Que nadie sabe lo que verdaderamente piensa. Que ese es un punto débil o su arma secreta. Que es como un espartano con un objetivo frontalizado: ser presidente de la Nación. Así lo han definido una y otra vez columnistas de todos los medios con diferentes teorías sobre la personalidad, estrategia y táctica de Daniel Scioli.
Dicen que a él no le gusta que se le achaque a una cuestión fortuita. “Fui dos veces gobernador, vicepresidente de la Nación, diputado y senador. No soy un milagro, la gente me conoce y sabe quién soy y qué hago en la gestión y por eso me dan bien las mediciones”.
Pero efectivamente pese a estar al frente de una provincia que es casi un paisito aparte por su densidad poblacional y la complejidad de su territorio e infraestructura pública, poco viable y con enormes asimetrías entre los ingresos y los egresos, y por ende absolutamente conflictiva para gobernar, Scioli no se inmuta ni frente a las inundaciones, desastres naturales de todo tipo, reclamos sociales, operaciones políticas, retos o ninguneo del poder central.
Por el contrario, según los sondeos de los últimos tres meses, Daniel Scioli le sacaría como candidato presidencial, una ventaja mayor a los 4 puntos a Sergio Massa quedando en tercer lugar Mauricio Macri. Estos datos son en el supuesto de un escenario con Scioli como vencedor de las PASO del Frente Para la Victoria.
En cuanto a la imagen, también gana el gobernador con alrededor de un 66 de positiva contra un 33 de negativa. Seguido por Macri con menos de 63 positiva contra un 38 de negativa, y en tercer lugar andaría Massa con un 59 de positiva contra un 33 de negativa. De todos modos, todos estos aun son datos de base. Lo fuerte vendrá en la recta final donde tanto la coyuntura como los movimientos de cada uno influirán en la definición final. El que logre el menor margen de error seguramente se asegurará el triunfo, y si de cálculo y control propio se trata, Scioli es un inmutable casi insuperable.
El PJ en la bolsa
Al parecer el tejido paciente y minucioso que el ex motonauta fue logrando en todos estos años, está dando un entramado sólido que aparecería como posible red de contención de gran parte del peronismo y de muchos funcionarios y ex dispuestos a acompañar a Scioli, donde ven una continuidad de modelo pero con estilo propio.
En ese marco, observadores finos afirman que se estaría dando una verdadera ´guerra fría´ entre el peronismo y Cristina para definir los términos de su sucesión. Una situación que tendría el próximo 17 de Noviembre la primera parada fuerte.
Al parecer, con la excusa de celebrar el Día del Militante, un grupo importante de gobernadores peronistas quieren definir como candidato bendecido a Daniel Scioli.
Según reporta LPO, la cita tendrá lugar en Mendoza y además del anfitrión Paco Pérez, es posible que se acerquen sus pares de San Juan, José Luis Gioja; Jujuy, Eduardo Fellner; La Rioja, Beder Herrera; Catamarca, Lucía Corpacci; Salta, Juan Manuel Urtubey y Misiones, Maurice Closs, que proviene del radicalismo pero está bastante integrado a la estrategia del peronismo, aunque a veces todavía le hacen sentir sus orígenes.
El encuentro, convocado además para cumplir con formalidad de la puesta en funciones de las nuevas autoridades del PJ mendocino que encabeza Paco Pérez, fue diseñado en rigor para que Scioli se luzca como “el” candidato del peronismo. De hecho, su competidor más firme, el ministro de Transporte, Florencio Randazzo, sugestivamente todavía no fue invitado a la celebración.
Quien sí fue convocado, es el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, que ya casi no disimula sus ganas de bajarse de la pelea grande y aceptaría encantado una candidatura a vicepresidente de Scioli, que además se la ofrecería aún con más entusiasmo, especulan algunos.
La pelea por el vice
Según parece el kirchnerismo puro se conformaría de ceder el bastón de mando a Scioli dado que es el que mejor mide, ubicando al vice.
Por eso Scioli tiene dos desafíos importantes para llegar a octubre del año que viene como un candidato competitivo. El primero y mas obvio es ser el candidato del peronismo –por primarias o por aclamación-; y el segundo acaso más complicado, es evitar que Cristina lo rodee de gente propia con un armado de poder paralelo. (Randazzo, Kicillof, De Vido, etc)
En ese sentido, algunos de sus consejeros le proponen apurar la discusión del vice, para encontrar a Cristina con menos poder en el momento de la definición. Otros, más audaces, le piden directamente anticiparse y anunciar después de fin de año, a Urribarri como compañero de fórmula.
Por ahora se viene el Día del Militante, buena excusa para reagrupar a propios y extraños como hace el peronismo en cada rincón del país en fechas como estas que permiten identificarse, reintegrarse y seguir reproduciéndose sin que nada parezca mucho ni poco. Habrá que ver…
Fuente: NA, BP, Lapoliticaonline, propias