Especialistas del INTA ven posibilidades de un mercado único de carne en la Patagonia
Es un observatorio pecuario” Con esas palabras, Daniel Alberto Bolla, integrante de la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior del Río Negro, define al informe de precios de carne y ganado de la Patagonia que el INTA publica desde hace siete meses. Tras el corrimiento parcial de la barrera zoofitosanitaria hacia el río Colorado, en el documento se dan a conocer de forma mensual datos correspondientes a los mercados ovino, bovino, caprino y porcino. Por la información obtenida, especialistas piensan que se podría formar un mercado patagónico con características similares en los valores de carne.
Para monitorear la actividad ganadera tras el anuncio en 2013 del corrimiento de la barrera zoofitosanitaria hacia el río Colorado, técnicos del INTA empezaron a emitir desde abril de este año un informe de precios de carne y ganado que incluye a las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y el Partido de Patagones (Buenos Aires). “Se tienen en cuenta los mercados ovino, bovino, caprino y porcino y se dan a conocer valores de referencia que son de utilidad para todos los actores vinculados a la actividad”, explica Bolla, coordinador del área de Producción Animal de la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior del Río Negro (INTA).
Sebastián Albertoli, economista e integrante de la Estación Experimental Agropecuaria Chubut (INTA), expresa a El Diario: “Por el levantamiento de la barrera zoofitosanitaria, creemos que el mercado en toda la Patagonia va a tener características comunes en cuanto a los valores de carne”.
“De a poco ya se empiezan a notar similitudes en algunos valores, como ser con los referidos a los terneros de destete, ya que en la denominada Patagonia Norte A (norte de Río Negro y Partido de Patagones), como Patagonia Norte B (Neuquén y cordillera de Río Negro) y la provincia del Chubut es mínima la diferencia. El precio vivo es de aproximadamente 25 pesos en casi todas las zonas”, ejemplifica Albertoli, que se encarga de la elaboración final del informe.
Mercado único
Si bien en febrero de 2013 se estableció el corrimiento de la barrera zoofitosanitaria hacia el río Colorado, aún resta que se obtenga el reconocimiento de la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en inglés) para la denominada Patagonia Norte A. Es probable que ese certificado internacional de zona libre de fiebre de aftosa sin vacunación se pueda obtener en 2015.
“La barrera se ha implementado a medias. En Chubut y Santa Cruz se ha instrumentado hace tiempo, pero en Río Negro y Neuquén no se dejan ingresar animales desde el norte del país, como ser la provincia de Buenos Aires. Durante 2013 y 2014 no se ha podido trasladar animales en pie de una región a otra dentro de la Patagonia”, comenta Albertoli.
Con la obtención del certificado de la OIE, se podrán trasladar animales dentro del territorio patagónico. “La implementación efectiva va a tener un impacto en la oferta y la demanda porque se va a dar una competencia para ver quién compra y quién produce la carne dentro de las distintas áreas de la Patagonia. Por eso, creemos que los valores de las categorías de los animales se van asemejan en toda la región. Se podría formar un mercado único”, detalla Albertoli.
En esta misma línea, Bolla sostiene que “es probable que se dé un equilibrio en los precios de carne y ganado en la región”. Además, destaca que “si los productores o las empresas frigoríficas se organizan y buscan un nicho del mercado internacional, a futuro se podría exportar carne con hueso desde la Patagonia”.
“Cuando los valores sean iguales en todas las zonas de la Patagonia, quizás se piense en la posibilidad de tomar en cuenta un solo indicador, es decir, un precio de carne por categoría para toda la región”, adelanta Albertoli, con relación a los cambios que se podrían efectuar en el informe.
Según los técnicos del INTA, es posible que en los próximos informes se agreguen datos correspondientes al valor de la carne al consumidor y al impacto económico producido por el corrimiento de la barrera.
Más bovinos y porcinos
En los mercados bovino y porcino de Chubut se registra un aumento ya que ha aumentado la cantidad de animales, según los datos que da a conocer Albertoli.
“Por ejemplo, en el Valle Inferior del río Chubut hay un crecimiento en cuanto a engordes y feed lots. La actividad bovina está en crecimiento por los valores que se manejan en la región”, expone Albertoli.
El integrante de la Estación Experimental Agropecuaria Chubut resalta que la producción porcina ha crecido en la provincia por las tecnologías que se utilizan durante el desarrollo de la actividad y, a su vez, recalca que hoy en día se consume más cerdo con relación a otros años.
El escenario favorable de los mercados porcino y bovino contrasta con el de la producción ovina en Chubut. “Si bien se trata de una actividad que resiste a los cambios que se han producido en los últimos años, hoy en día registra una tendencia decreciente”, señala Albertoli.
Luego, el economista da a conocer las causas: “Si bien el clima ha mejorado, los últimos cinco años fueron de sequía. Además, hay que tener en cuenta el impacto de la erupción del volcán Puyehue. Hubo una mortandad muy grande de ovejas en la provincia, sobre todo meseta. De los niveles históricos, cercanos a los seis millones de ovinos, que provienen en su mayoría de sistemas ganaderos extensivos, se pasó hoy en día a tener aproximadamente tres millones y medio de animales”.
“En los últimos cinco años murieron aproximadamente un millón y medio de ovejas en la provincia del Chubut”, agrega Albertoli. A continuación, grafica: “Si bien los valores de la carne se están acomodando, por ejemplo el cordero tiene un buen precio, el mercado de la lana no está muy bien y los sistemas ganaderos extensivos tienen pocos animales”.
“Es difícil que se vuelva a recuperar la cantidad de ovinos que se ha perdido. Hay que avanzar en actividades más productivas y especializadas como la lana doble propósito (lana y carne). Además, hay que incentivar el consumo interno de ovinos a nivel nacional, para lo que cual se deberían desarrollar trabajos de promoción, y, a su vez, sería importante que se pueda avanzar en el desarrollo de la cadena de la lana, sobre todo en el Parque Industrial de Trelew, para generar mayor valor para los productores”, concluye Albertoli.