Buscan inculpar a un menor por el asesinato de Sarmiento

asesinatoComenzó el juicio por el asesinato de Gustavo Ñancuan, sucedido el 4 de marzo en la ciudad de Sarmiento, y por el cual están implicados cuatro personas, Miguel Ángel Aramayo de 38 años, Ricardo Pineda, de 19, Luciano Serapio de 22 años y un menor de 17 años. Ñancuan fue atacado con un arma de fuego, luego de ser agredido por cuatro sujetos en las inmediaciones del bar «Rincón de Amigos I» de esa ciudad valletana. La bala ingresó a nivel del tórax, le atravesó el pulmón y el corazón y unos minutos más tarde fue hallado sin vida en una esquina.
El tribunal de juicio está integrado por los magistrados Roberto Casal, Daniel Perez y Gustavo Daniel Castro. La parte acusadora estuvo representada por el fiscal Herminio González Meneses. Los imputados Aramayo y Serapio recibieron el asesoramiento legal del defensor público adjunto Gustavo Oyarzun. Ricardo Pineda es representado por el abogado particular Francisco Romero, y el adolecente por el defensor público Miguel Moyano. También participo la representante de la asesoría de menores e incapaces, Gabriela Francisco.

Apuntan al menor
Si prospera la acusación de homicidio en agresión agravado, el fiscal aseguró que solicitaría la aplicación de una pena de siete años de prisión para Aramayo, Pineda y Serapio. Para el menor de edad, pediría que se decrete su responsabilidad penal y la aplicación de una medida socioeducativa que deberá cumplir en el Centro de Orientación Socioeducativa (COSE) de Trelew.
Por otra parte, también se presentó una calificación alternativa, en la cual se le imputa el homicidio al menor de edad, en ese caso Meneses expresó que los adultos que integraban el grupo agresor serian declarados como co autores del delito de lesiones leves en riña agravadas por la participación de un menor de edad. En este caso, Aramayo, Pineda y Serapio podrían recibir una condena de cuatro meses de prisión. Para el menor, correspondería la declaración de responsabilidad penal y una medida socioeducativa no inferior a un año.
En este marco, los abogados defensores Oyarzun y Romero iniciaron su participación coincidiendo en que se trato de un solo hecho en el que dos personas se desprendieron del grupo agresor para perseguir a la víctima. En este sentido indicaron que el menor de edad era quien portaba un arma de fuego. En consecuencia consideraron que sus defendidos resultarían absueltos de los delitos que se le imputaron.
Por su parte, Moyano, el defensor del menor, sostuvo que la parte acusadora presentó una acusación pública dispersa y difusa. También indicó que la fiscalía no secuestró un arma de fuego ni realizó la prueba de dermo nitrotest para determinar si su asistido habría efectuado un disparo con un arma de fuego.

Testigos
Durante el primer día declararon seis testigos. El testimonio más destacado correspondió a uno de los dos jóvenes que esa misma noche fueron víctimas de un asalto al cruzarse con dos integrantes del grupo que perseguía a Gustavo Ñancuan.
El testigo contó que al llegar a la esquina de Roca y Uruguay, uno de los sujetos le colocó un arma de fuego a veinte centímetros de su cabeza. Le exigieron que les entregaran dinero y los teléfonos celulares.
Asimismo confirmó que pudieron observar a la victima cuando escapaba de sus agresores por la calle Uruguay. Describió que se notaba muy cansado, con dificultades físicas para correr y una mancha de sangre en la espalda.

La acusación
Según la acusación, el día martes 4 de marzo, a las 3:30 horas, en el interior del bar «Rincón de Amigos I» se produjo un forcejeo entre Miguel Aramayo y Gustavo Ñancuan. La propietaria del local intervino en la discusión y los retiró a la vereda de la calle Alberdi.
En el exterior del bar se habrían sumado al grupo agresor los otros tres imputados y dos individuos, que no fueron identificados.
La víctima fue perseguida por seis personas y al llegar a la esquina de Alberdi y avenida San Martin, recibió un disparo por la espalda. Desde ese lugar corrió en dirección a la intersección de las calles San Martin y Uruguay, y desde allí escapó hacia la calle General Roca.
El grupo de atacantes se demoró en la persecución de la víctima cuando en la esquina de Roca y Uruguay interceptaron a dos jóvenes a los que apuntaron con un arma de fuego, les revisaron los bolsillos con intención de robarles dinero y luego continuaron su recorrido.
Finalmente, a las 3:45 horas, el cuerpo de Gustavo Ñancuan apareció recostado contra la pared del edificio ubicado en Uruguay y San Martin. Estaba sin signos vitales y con un orificio de un disparo de arma de fuego.
Su hermano, en tanto, fue ubicado en su domicilio y recibió asistencia sanitaria en la guardia del hospital rural como consecuencia de lesiones leves.

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