Una pareja condenada a 8 años de prisión por homicidio
Una pareja fue condenada a 8 años de prisión por su participación en un homicidio en la ciudad de Puerto Madryn. Se trata de Julio García y su mujer, Débora Lefil, quienes fueron hallados culpables por un crimen ocurrido hace menos de cuatro meses, en el barrio Loma Blanca, en donde Jorge Daniel Oviedo perdió su vida por un disparo de arma de fuego en el rostro en el marco de una discusión con entre vecinos.
El hecho ocurrió el 14 de junio de 2014, cuando alrededor de las 13 horas, se desató una discusión entre la víctima y los victimarios a raíz de distintos problemas vecinales que venían registrándose hace varias semanas. En la intersección de las calles Necochea y Agustín Pujol, del barrio Loma Blanca, se produjo el fatal desenlace, luego de que se escuchase la detonación que terminara con la vida de Oviedo, luego de que la bala impactara contra su rostro.
Tras el hecho se inició un proceso judicial, en el cual se contó culpable a los dos imputados. García, quien había sido sindicado como el autor por testigos del hecho, se dio a la fuga al instante, pero fue detenido en la localidad santacruceña de Caleta Olivia, donde permanecía escondido de la justicia. Tanto él como su mujer, patrocinados por el abogado particular Carlos Del Mármol, reconocieron los hechos y su culpabilidad, por lo que fueron condenados mediante juicio abreviado a 8 años de cárcel, bajo la calificación de homicidio simple, en carácter de autor y partícipe necesario respectivamente.
Si bien en un principio se planteo la posibilidad de apelar la sentencia, esto quedó desestimado rápidamente ya que la condena es de efectivo cumplimiento, quedando firme y no puede ser apelada por quienes fueron hallados culpables del asesinato de Jorge Daniel Oviedo
El hecho
Durante el medio día del 14 de junio, Oviedo y su esposa estaban visitando a sus familiares. En ese momento se cruzan con un vecino, Julio García, quien se hallaba fuera de su domicilio y tuvieron una discusión producto de viejas rencillas. A raíz de la misma, García le pidió el arma a su esposa, Débora Lefil, quien se la alcanzó sin pedir explicaciones, un rifle recortado calibre 22 que tenían en la propiedad. Una vez con el arma de fuego en sus manos, García disparó a la cabeza de Oviedo, provocándole el fallecimiento de manera inmediata. Tras ello la pareja se dio a la fuga y el joven fue derivado al Hospital Subzonal Andrés Ísola sin posibilidades de sobrevivir al disparo.