Déficit Municipal: ¿Cómo hizo Eliceche?
Hace poco más de diez días, cuando el Municipio de Madryn reclamaba enfáticamente por las asimetrías históricamente reclamadas en la liquidación de la coparticipación de impuestos que la reduce a 30 mil habitantes en lugar de 90, y ante el agobio de no poder ya enfrentar los sueldos y gastos operativos de la Comuna, el gobernador Martín Buzzi castigó duramente al intendente en licencia, Ricardo Sastre por su poca afección al ahorro y a la correcta administración de lo que se posee. “¿Cómo hizo Salazar, Aristarain o Eliceche entonces?”, se preguntó el Gobernador apelando a la historia, casi garantizando que las cosas habían sido de otra forma, o por lo menos no se había ´incendiado Roma´ como pasa ahora.
Todo se transforma
Por definición, la economía es la ciencia que estudia “cómo se organiza una sociedad para producir sus medios de existencia que, distribuidos entre sus miembros y consumidos por ellos, permiten que la sociedad pueda producirlos de nuevo y así sucesivamente, proveyendo con ello, de una forma constantemente renovada, la base material para el conjunto de la reproducción de la sociedad en el tiempo”.

Para todo esto, dicen que la economía se vale de “la psicología y la filosofía para explicar cómo se determinan los objetivos; de la historia que registra el cambio de objetivos en el tiempo, de la sociología que interpreta el comportamiento humano en un contexto social, y de la política que explica las relaciones que intervienen en los procesos económicos”. Todos estos factores condicionan y afectan el modo de organización económica, por lo que poco y nada resulta comparativo de un período a otro de la historia económica de un determinado lugar.
Esta podría ser la primer respuesta si se considera desde la psicología que otra era la estabilidad emocional de nuestros gobernantes, pero sobre todo y remitiéndonos a los más históricos, otra también era la filosofía y consideración de ´administrar lo público´, más allá de las largas apreciaciones que cada caso podría arrastrar. Desde el aspecto productivo, otros eran también los tiempos para la industria, la pesca y el turismo, además de la incipiente explosión poblacional que todavía no había sufrido el Golfo Nuevo.
Ni hablar desde lo político. Se podría decir que a pesar de la política, Madryn fue sosteniendo su aparato productivo, por supuesto no sin ir lentamente deteriorándose hasta llegar a la actualidad. Basta recordar que hace veinticuatro años que Madryn viene políticamente ´a contrapié´ del color político provincial, con todos los recortes que eso significa. De hecho, en los ocho años de gobierno de Victoriano Salazar por el Partido Acción Chubutense (PACH), en la provincia gobernaba Carlos Maestro (UCR); durante los cuatro de Aristarain del Partido Justicialista, en la provincia piloteaba el radicalismo con José Luis Lizurume a la cabeza; durante los ocho años de Carlos Eliceche (FpV) regenteaba el Modelo Chubut de Mario Das Neves, y ahora durante la intendencia de Ricardo Sastre del Chubut Somos Todos de Das Neves, en provincia se invirtió la cosa y gobierna Martín Buzzi, hoy FpV ganador por el dasnevismo. Esta eterna circulación ´contramano´ sin embargo casi siempre mantuvo un límite para dirimir las diferencias políticas, y ese era separar la gestión de la bandería en defensa de la gobernabilidad. Este apotegma se rompió definitivamente, tanto como se rompieron las ideologías conductoras y las plataformas estructurantes. Además por supuesto del concepto de saltar al riesgo que implica la política desde la exposición pública, casi exclusivamente para coordinar negocios. Esta franca desnaturalización de la dirigencia madrynense expone una sectorización de un peronismo que tiene su hilo conductor en Sala, pasando por Aristarain y llegando a su máxima expresión absolutamente potenciada en Eliceche, tal como lo definiría un ´compañero´: “como intendente, un gran estanciero”
“El Ganso” lo hizo
Pero en economía, más allá de los contextos y los otros sectores que realimentan la ciencia, como tal, hay exactitudes que dictan los números.
Eso es lo que está pidiendo hoy Martín Buzzi. Datos concretos y auditoría, porque definitivamente sólo a través de la trasparencia de la caja se podrá saber donde, cuando y porque ´se volcó la calesita municipal.
Para ello basta tomar los últimos diez años de administración y allí se puede encontrar gran parte de la respuesta a la pregunta que se formuló públicamente el Gobernador ¿Cómo hizo Eliceche?
De acuerdo a la información que arrojan los balances de la Municipalidad de Puerto Madryn, que es por definición ´el informe financiero que refleja la situación del patrimonio público´, al momento en que Sastre asumió su gobierno, “El Ganso” ya se había encargado de plantarle ´la bomba´.
De acuerdo a un cuadro expuesto por el actual secretario de Hacienda del Municipio, Daniel Ehnes, desde el 2007 al 2011 (apenas en cuatro años) la administración Eliceche habría dejado un déficit de 51 millones de pesos (Véase grafico adjunto).
Si bien Eliceche agarró el Municipio con una caja en positivo por más de 4 millones de pesos de la era Araistarain, y mantuvo prolijidad en los primeros años de gestión, en 2007, el balance municipal dio un pasivo de 4 millones y medio los últimos tres años siguientes. En 2010, casi en simultáneo cuando empezaron sus aspiraciones políticas y su campaña además del brutal enfrentamiento con Das Neves, el déficit aumentó a 23 millones de pesos, y para cuando se enteró que no solo no iba a ser gobernador sino que había perdido Madryn, cerró el balance municipal con 15 millones de pesos menos en la caja de Madryn. No hubo de hecho ninguna otra ciudad en la Provincia de Chubut que llegara a tener un ejercicio con tamaño saldo negativo (Véase gráfico comparativo). Los déficits más cercanos fueron los de Comodoro en 2008 durante la intendencia de Buzzi con 14 millones negativos pero muchas obras financiadas desde la propia ciudad, y Trelew con similar situación en 2006.
O sea, que para saber como hizo para gobernar Eliceche los documentos públicos exponen claramente que dejó deudas y patrimonio negativo en sus ocho años de gobierno por más de 51 millones de pesos. Esta información fue anticipada y rápidamente detectada por la gestión entrante y de hecho fue certificada por una auditoría externa para que expusiera, fuera del enfrentamiento político-deportivo propio de Sastre-Elieceche que terminaba desacreditando cualquier dato, lo que realmente arrastraba la caja municipal.
¿Qué hizo Eliceche con los 51 millones que los balances dicen que faltaron en el Municipio en ocho años? No se sabe. Lo que sí se sabe es que a partir de su reconversión al buzzismo y al pasar a ocupar roles públicos de envergadura, tuvo el paraguas suficientes para evitar dar explicaciones sobre el faltante.
Hay quienes afirman que hoy Eliceche es en Madryn uno de los dirigentes con “mayor imagen positiva”, evidentemente cuantificando a aquellos que presuntamente desconocen la economía que manejó y para cuya muestra basta el botón de los informes financieros de 2004 a 2011. ¿La otra pregunta del millón es si le resulta tan difícil administrar Madryn a Sastre, y Eliceche tiene como justificar el agujero de 51 millones menos que dejó y sobre el que gobernó dificultosamente pese a todo, para que todos quieren regresar? Evidentemente la economía es una ciencia social, no.