Otorgan salidas laborales a acusado de homicidio
La jueza penal Gladys Olavarría, de Comodoro Rivadavia, resolvió otorgar la prisión domiciliaria con salidas laborales para el imputado Adrián Currulef, acusado del asesinato de Marcelo García el pasado 27 de julio.
En la audiencia, por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente Adrián Cabral, fiscal general y Patricia Rivas, funcionaria de fiscalía; en tanto que la defensa del imputado fue ejercida por Alejandro Fuentes abogado particular del mismo.
Alegatos
El defensor sostuvo que existen elementos para sustituir la prisión preventiva que se le ha dictado a mi asistido. Aseguró que él mismo tiene arraigo en la ciudad y no existe peligro de entorpecimiento de la investigación, que posee residencia estable en la ciudad, que trabaja en la empresa San Antonio y tiene una hija menor que mantener. Hizo mención a testigos presenciales del hecho y de que su defendido no había sido visto arriba de la camioneta. En caso de mantenerse la hipótesis acusatoria, deberá dilucidarse la mecánica del hecho, aludió. La libertad es la regla durante el proceso y como excepción debe aplicarse la prisión preventiva, tornándose ésta innecesaria. También aseguro que el sospechado de un delito, lejos de fugarse, quiere aclarar la situación y la medida de coerción no debe ser tomada como un adelantamiento de pena.
Por su parte, el fiscal mencionó que se entrevistó con dos personas presentes al momento del hecho, como así también a que la prisión preventiva que se le dictara al imputado fue para realizar una extracción sanguínea y por la calificación jurídica grave del hecho. Si bien persiste el riesgo procesal de fuga, y Currulef registra antecedentes penales computables por un delito culposo; también se maneja la hipótesis de una agresión, aseguró el fiscal. En virtud del deber de objetividad que tiene la fiscalía, no formuló objeción a la cesación del encarcelamiento del imputado. Es decir su permanencia continua en el domicilio aportado con autorización de salidas laborales, bajo la supervisión de sus padres por el término de dos meses.
Finalmente la jueza penal coincidió con las partes en cuanto a que la medida de coerción debe morigerarse. Debiendo adoptarse una medida menos gravosa ya que la prisión preventiva se torna innecesaria en base a la mutación de la calificación legal, en caso de comprobarse ésta hipótesis. Resolviendo así morigerar la medida de coerción por prisión domiciliaria por dos meses en casa de sus padres, con autorización de salidas laborales para Currulef.