La Escuela 608 de la Alcaidía da clases de primaria a más de treinta alumnos
TRELEW – La Escuela tiene múltiples formas y se adapta a las distintas realidades en las que se necesita que la educación llegue a la población. Las hay más céntricas, de chacras, técnicas, y también las que funcionan bajo el denominado “contexto de encierro”. Ahí donde dos maestros de escuela primaria se debaten todos los días con la realidad, hay treinta y tres alumnos mayores de 21 años que recién ahora están haciendo sus estudios primarios. Inclusive este año comenzaron algunos que no sabían ni leer ni escribir, aunque sus docentes aclaran que para esta época del año ya han aprendido.
Trabajan con lo que pueden, no tienen biblioteca, no cuentan casi con materiales de estudio, cuentan como gotas las hojas y carpetas. Pero de todas formas enseñan y brindan su tiempo a tratar de cambiar una realidad que golpea en la cara.
La escuela primaria tiene ciento treinta años de obligatoriedad en la Argentina, sin embargo aún hoy en el siglo XXI nos encontramos con que existen chicos de más de veinte años analfabetos.
La docente Silvia Jara es docente Escuela Primaria 608 de la Alcaidía Policial de Trelew, quien hace unos días se presentó con uno de sus alumnos en la última Feria de Ciencias realizada por el Ministerio de Educación de Chubut.
Jara, que no conoce de estadísticas, está orgullosa de lo que logran con lo poco que les toca. Y en ese marco relató a El Diario que “nosotros preparamos el tema de Sida, prevención y transmisión, estamos trabajando con chicos entre cuarto grado y sexto grado correspondiente al segundo ciclo de nivel primario. Son dieciséis alumnos entre veintiún años y veintitrés, aunque tenemos dos señores que son más adultos”.
Preparados para integrarse
Explicó que las ganas de participar en la Feria de Ciencias “surgieron ya el año pasado, primero habían pensado en el Hanta Virus, pero se nos complicó un poco por la falta de Internet” entonces indicó “como el año pasado habíamos trabajado algo del tema del Sida porque figura como contenido curricular de las escuelas, surgió como una propuesta de ellos trabajarlo porque además la mayoría tienen hijos”.
De allí que surgió “la idea de trabajar con las enfermedades de transmisión sexual y desde el mes de agosto preparamos el tema con lo que se pudo porque la escuela no cuenta con Internet ni hay biblioteca”, y aclaró que “esta es la primera vez que tuvimos la oportunidad de participar de algún evento de este tipo”.
En la muestra realizada en Trelew días pasados participó también uno de los alumnos de la Escuela, para lo cual se debió montar un operativo de acompañamiento que incluyó policía y permiso de un Juez, aunque en el lugar, el alumno fue uno más. “Estuvo un alumno que ha sido autorizado y se ha preparado para participar, le dieron el día completo para que pueda participar y estuvo muy nervioso por como lo iban a recibir”, explicó la docente.
Una escuela diferente
Consultada acerca de cómo se desarrolla la vida en la escuela en contexto de encierro, Jara se refirió a la lamentable realidad que les toca combatir que marca que es más habitual encontrar detenidos que aún no han podido culminar la primaria que chicos que han logrado algún año en la secundaria. Al respecto señaló que “lamentablemente es así. Tengo chicos de diecinueve años que están aprendiendo a leer, en esta etapa del año ya saben leer y escribir”.
Agradeció que “desde el mes de abril han inaugurado las aulas en la Alcaidía así que estamos más cómodos y mejor que antes. Se presentó en esa inauguración un proyecto que también salió de ellos que es un proyecto de lectura, por el cual todas las semanas implementan una hora de lectura o llevan material para leer en sus pabellones y se trabaja con pabellones diferentes así que luego van intercambiando”.
Recordó que “yo tengo el pabellón cinco y el uno y tengo dieciséis alumnos” cuenta Jara que asegura que les hacen falta muchos elementos para estudiar y que les gustaría formar la biblioteca para poder ampliar los horizontes de estudio de estos alumnos.
Sobre el nivel de estudio que tienen los alumnos de la primaria aseguró con orgullo que “analfabetos ya casi no tenemos. No manejamos los porcentajes del nivel de estudio pero si podemos decir que hay treinta y tres alumnos, hay otro maestro con el que intercambiamos turnos y damos clases estos chicos. En nuestro caso son todos alumnos de nivel primario” pero después hay “otra escuela de secundaria que empezó hace poco”, dijo finalmente.