La Máquina de hacer chorizos llega a Fontana Abierta
El jueves 14 de agosto, a las 19 horas, en el Salón de los Constituyentes de la Casa de Goibierno en la ciudad de Rawson se presentará, dentro del ciclo Fontana Abierta, y por primera vez fuera de la ciudad de Puerto Madryn, la murga patagónica “La Máquina de hacer chorizos”. En esta oportunidad la agrupación madrynense presentará su espectáculo 2014 “De puro cerdos”, con la dirección de Mariano González. El ciclo que lleva adelante la Secretaría de Cultura en el Salón de los Constituyentes es con entrada libre y gratuita y televisación en vivo de la Televisión Pública del Chubut para toda la provincia.
La murga más austral
La murga fundada en el seno de Meta Mate, comenzó sus ensayos en marzo de 2013. Todas las letras son propias, y la mayoría de las músicas originales. “Se sumaron inmediatamente los actores, cantantes y bailarines que más admiramos y queremos en la ciudad para dar forma a esta murga alocada que cantando, ya está dando que hablar”, comentaron sus integrantes.
La Máquina de hacer Chorizos es una murga tipo uruguaya que combina letras de humor y protesta, músicas, arreglos corales, puesta en escena, vestuario y maquillaje.
Los arreglos vocales y dirección artística y de escenario están a cargo de Mariano González y Alejandra Alonso Bidonde es la co-directora. Con el tiempo muchos de los murguistas se convirtieron en letristas.
A diferencia de las típicas murgas que recorren los escenarios porteños, en las de estilo uruguayo el texto original es expresado en forma de canto coral, canciones individuales y partes representadas por actores. El espectáculo murguero consta de tres partes bien definidas: Una presentación en que la murga canta acompañada de una batería lo que ella siente y es; una segunda parte llamada “cuplé”, en donde se despliega todo el potencial del espectáculo, se habla con sentido crítico y mucho humor, de la actualidad local, y de la forma de ser y sentir de los madrynenses, y por último, en la retirada, la murga se despide de su gente y en forma simbólica baja del escenario y vuelve con el pueblo, todo esto acompañado con el ritmo implacable de la batería murguera, que consta de bombo, platillos y tambor.