Continúa el debate en Esquel por el femicidio de Cristina Cayecul

1111 femicidio 3800La muerte de Cristina Cayecul a manos de su ex pareja Esteban Orias sigue conmocionando a la comunidad de Esquel. Recién este lunes, a las 19 horas, se conocerá la decisión del Tribunal conformado por los jueces Anabel Rodríguez, Jorge Criado y Javier Allende. Tanto la Fiscalía como la Querella pidieron que la declaración de responsabilidad sea por homicidio calificado por el vínculo, por tratarse de un caso de violencia de género y por su comisión con arma de fuego. También pidieron acusarlo de coacción agravada por el uso de arma contra el vecino que intentó auxiliar a la víctima, y además, se lo condene por tentativa de homicidio contra el taxista que utilizó para huir del lugar. Por su parte la Defensa pidió que sólo se lo declare responsable de homicidio calificado cometido con emoción violenta excusable por las circunstancias, agravado por el uso de arma de fuego, y portación de arma de fuego de uso civil.

Los alegatos
Según los acusadores, Esteban Orias actuó movido por sus emociones pero no por emoción violenta. Por su parte, Fernanda Rérovi detalló los alcances de la violencia de género: “Además de estar orientada concretamente hacia una mujer como sujeto pasivo del delito (por el hecho de ser mujer) requiere que ella se haya desarrollado en un ámbito especial, concretamente en un contexto de dominio, de poder, de discriminación del sexo femenino. No toda violencia contra la mujer es violencia de género, ni toda muerte de una mujer es un femicidio”, precisó.
Para los acusadores la declaración del acusado fue planificada, pretendiendo mostrar a Cristina Cayecul como una mujer dominante y a sí mismo como el sometido. En contra de esta postura, Révori mencionó la existencia de denuncias por violencia realizadas por Cristina, su relato de lo vivido frente a distintos operadores e instancias judiciales, los informes de interacción familiar elaborados por el Equipo Técnico Interdisciplinario, su cuadro emocional, el diagnóstico elaborado por el SAVD, las constancias de amenazas, humillaciones y sometimientos padecidos por Cristina, las denuncias de sus hermanos, entre otras.
Por su parte, el abogado querellante destacó el testimonio del taxista, a quien el imputado le había confesado que mató a su esposa porque lo engañaba con “un milico” y le exhibió el arma. Orias le exigió trasladarse a un descampado, pero se dirigió hacia la zona urbana, por lo que el imputado gatilló el arma tres veces, pero los disparos no salieron.

La defensa
Según la defensa existieron circunstancias externas que provocaron que Orias actúe bajo emoción violenta. Según Bruno Deias, defensor público, Orias tendría una personalidad borderline y resolvería sus conflictos en acción. Resaltó que su defendido no recuerda nada de lo que ocurrió en ese tramo, por el motivo que fuere, tal vez por activación de un mecanismo defensivo disociando el traumático evento por el que pasó. El reencuentro eventual con Cristina en un evento le habría despertado sus ilusiones y sentimientos, el temor, la posibilidad de que ella emprendiera una relación con otra persona.
En cuanto a la norma relativa a violencia de género aseguró que es imprecisa, y que a su criterio no estuvieron dadas las circunstancias para una apropiada defensa en tal sentido.
Volviendo a los sucesos en la casa de Cayecul, el defensor plantea que no puede asegurarse que su defendido fuera decidido a matarla, en principio porque recién sacó el arma al ingresar en escena el vecino. Por otra parte, que Orias dejara su vehículo y se fuera a pie, es para la defensa un indicador de aquel estado emocional que le hiciera perder la conciencia. En lo que afectó al taxista, no existe para el defensor ningún elemento que pueda dar cuenta de tentativa de homicidio ya que Orias sabía que no tenía más balas en su arma, y mucho menos que fuera a matarlo para ocultar el crimen que acababa de cometer, cuando él mismo se lo había confesado.
Orias también tomó la palabra: “Decirles a mis suegros que no se qué fue lo que pasó, que solo quiero pedirle perdón si yo hice eso. A mis cuñados, a mis hijos. Si yo he cometido eso, pedirles perdón nada más. Pedirle perdón a mi familia que está pasando por un momento muy malo y yo también. Y que quiero ver a mi hijo, a mis hijos, a mis nenes… y, a, como se llama, al señor de allá –en relación al taxista- si yo le hice algún mal, también pedirle perdón… a toda la familia perdón. Y nada más”.

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