Clausuran fiesta clandestina con menores de edad y alcohol
Un nuevo caso de menores con grandes cantidades de bebidas alcohólicas se manifestó en la ciudad de Caleta Olivia, hecho que confirma que Bariloche y los viajes de egresados no son los espacios exclusivos para este tipo de desmanes.
En la madrugada del día lunes, y a raíz de un llamado anónimo a la Seccional Primera de Policía de Caleta Olivia, se tomó conocimiento sobre una fiesta clandestina en instalaciones del Rotary Club, ubicado en calle Progreso López y San José Obrero.
Al arribar personal policial al lugar, se constató la veracidad de lo denunciado, en razón de que se realizaba en esos momentos una fiesta privada, con gran presencia de menores de edad y existiendo un civil que hacia la función de seguridad.
Según detalló el diario Voces y Apuntes, la Policía pudo apreciar en el interior del local la ingesta de bebidas alcohólicas, por lo cual se convocó a personal de Comercio y Bromatología del municipio, quienes labraron el acta respectiva interrumpiendo el evento mencionado. Además se efectuó el desalojo del sitio y se decomisó 34 botellas de cerveza, 2 botellas de vino, un gancia, 1 fernet, 1 de tequila y un tetra brick.
Prohibición a menores de 18 años
Ante la reiteración de hechos de este tipo, el Ministerio de Salud de la Nación remarcó la importancia de que los adultos, las instituciones y las empresas velen por el cuidado de los jóvenes ante la ingesta nociva de bebidas alcohólicas. En Argentina rige la Ley Nacional 24.788, que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad.
Por su parte, la dirección nacional de Salud Mental y Adicciones (DNSMyA) advirtió que en menores de 18 años de edad todo consumo de alcohol conlleva riesgos.
«Como autoridad sanitaria nacional hago un llamado a la reflexión a todos los adultos que acompañan el desarrollo de los niños y jóvenes para garantizar un efectivo cuidado de su salud integral y promover conductas saludables», manifestó el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar, al tiempo que instó a «los padres, comerciantes, responsables a cargo de grupos de adolescentes, empresas dedicadas al esparcimiento de los adolescentes y autoridades a que cuiden a cada uno de los jóvenes como si fueran sus hijos «.
A su vez, Aldo Dománico, coordinador del Programa Nacional de Prevención y Lucha contra el Consumo Excesivo de Alcohol, dependiente de la DNSMyA, afirmó que «los menores de 18 años no están preparados ni física ni psicológicamente para el consumo de alcohol», y añadió que «en ellos, cualquier tipo de ingesta, moderada o abusiva, puede conllevar prácticas de riesgo, como accidentes, sexo sin protección, embarazos no deseados y otras situaciones problemáticas».