Hace un año apareció la droga en Poseidón y no hay nadie preso
El 10 de junio de 2013 la ciudad de Puerto Madryn se vio sacudida por el “hallazgo” de 110 kilos de cocaína de máxima pureza disimulados en una cargamento de langostino que estaba almacenado en la planta de la pesquera Poseidón, propiedad de Omar “Cura” Segundo.
Hoy se cumple un año de aquel episodio y no hay nadie detenido, se dictaron varios procesamientos y una falta de mérito, lo que motivó que la Defensa de los imputados apelara ante la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, la cual debiera resolver por estas horas.
El hallazgo producido en circunstancias poco claras llevó a que tomara luego intervención la Justicia Federal de Rawson, y después de las investigaciones preliminares, el juez Hugo Sastre, ordenó el procesamiento y detención de varias personas. El 11 de noviembre de 2013 se libraron las ordenes de captura de Omar “Cura” Segundo, Nicolás Seoane, Salvador Alejandro Pennisi y Juan Eduardo Burgos.
También aparecen en el documento, Salvador Parra Gómez (de nacionalidad española y cuyo primer pedido de extradición a España fue denegado), y otro español, sospechado como de integrar la asociación ilícita, Alfredo Aranda Barberá, quien se encuentra prófugo con pedido vigente de Interpol.
Según el procesamiento federal, el cargamento de cocaína había llegado a Puerto Madryn procedente de Mar del Plata, se almacenó dentro de las cámaras frigoríficas de la empresa Poseidón y estaba camuflada entre las cuatro toneladas de langostinos que tenía como destino España. Más precisamente, los muelles de Grao, en Valencia. Sin embargo, una empleada de la empresa pesquera, luego de notar algo extraño entre las cajas, descubrió que había cocaína y puso de sobreaviso lo que había encontrado, según consta en las declaraciones del expediente.
De acuerdo al auto de procesamiento que firmó el Juez Sastre, los procesados, Seoane, Pennisi y Segundo, tenían una amistad desde hacía años. Los tres se conocieron a partir de distintas actividades vinculadas a la industria pesquera. En el caso de Seoane, se comprobó que se dedica a la compra y venta de pescado por cuenta propia o por cuenta y orden de terceros, acercando a las partes que quieren realizar la transacción.
La operación se realizó con la compra de la merluza en Puerto Madryn con la participación de la empresa Pesquera Poseidón, con quien Seoane tenía relación comercial. Sin embargo, la relación con esta sociedad comercial “no se limitaba a los negocios, dado que Seoane tenía una relación personal estrecha con el Presidente del Directorio, Alejandro Pennisi -a quien conocía de su actividad en Mar del Plata- y con uno de sus accionistas, Héctor Omar Segundo, a quien también conocía desde hacía unos años y con quien había compartido un viaje a España”, advierte en Juez en el auto de procesamiento.
Con todo, esta causa emblemática sigue sin nadie preso, ni definido si se elevará a juicio oral y público, y en la comunidad se percibe una vomitiva sensación de impunidad.