Unen y desunen

1aLas diferencias que conviven en el frente “Unen” vienen evidenciándose en cuanto foro participan. El lanzamiento del frente Unen en la provincia de Buenos Aires, adonde no tiene un solo candidato que mida para disputar la gobernación, fue otro de los escenarios donde el armado no pudo disimular sus fuertes internas.
Cuatro de los cinco precandidatos presidenciales se hicieron presentes en el acto realizado hace una semana en la Universidad Nacional de Avellaneda: Hermes Binner (PS), Julio Cobos (UCR), Ernesto Sanz (UCR) y Fernando Solanas.
La única que faltó fue Elisa Carrió, la más proclive a un acuerdo con Mauricio Macri, que recibió algunos palazos, en especial de Binner. «Para nosotros es un tema terminado», reiteró el santafesino.
En el encuentro también estuvieron la titular del GEN, Margarita Stolbizer, acompañada de sus candidatos Gerardo Milman y Sergio Buil; el presidente del PSA, Mario Mazzitelli; los diputados nacionales por el PS Juan Carlos Zabalza y Ricardo Cuccovillo y los radicales Ricardo Alfonsín, Miguel Bazze, además de legisladores provinciales. Ninguno de ellos es un candidato real para pelearle la provincia al peronismo ni tampoco los tiene para disputar los distritos del Conurbano, y tal como sucedió en el lanzamiento de Unen en la Capital, los radicales se pelearon con los militantes de Libres del Sur por ver quién hacía más ruido.
Los militantes de la organización social de Humberto Tumini y Victoria Donda coreaban cánticos en alusión al Che Guevara. “Volveremos, volveremos, como en el 83”, les respondían a los gritos los militantes de la juventud radical.
Ambas facciones ya tuvieron enfrentamientos en las últimas semanas por los guiños de la UCR a Mauricio Macri, a quien rechazan de plano en Libres del Sur y el socialismo.

Más leña

“Yo con el PRO pude ganar, pero con los socialistas y Libres del Sur no se llega a ningún lado” dicen que sorprendió Gerardo Morales en plena reunión de radicales en el Senado esta semana. El jujeño, referente de la orga radical, no hacía más que poner en escena una sensación compartida por sus pares que en octubre triunfaron o hicieron buenas actuaciones en sus provincias, quienes, casualidad o no, se valieron de un voto más conservador que progresista.
Tal vez por eso a ninguno le sienta mal apoyar a Mauricio Macri en una presidencial, mucho más si el jefe de Gobierno les concede las listas legislativas nacionales. Para lograrlo saben que deben sacar de carrera a Hermes Binner y a Julio Cobos.
Esta corriente de opinión hacia adentro de la UCR tiene su disparador en Córdoba, donde Oscar Aguad y Ramón Mestre se muestran con Macri cada vez que pueden. El diputado es un macrista declarado y en 2011 hizo campaña con globos rojos y amarillos
El jefe de Gobierno es el presidencial que mejor mide en Córdoba y su acuerdo con la UCR ya no es una proyección: los intendentes del partido hacen campaña junto a él, como fue el caso de Henry Dellarossa, de Marcos Juárez.
Esta semana, Macri se mostraba con Juan Jure, de Río Cuarto, una de las ciudades más importantes fuera de la capital, donde nadie mide como Macri.
“No podemos pelear el voto progresista con el oficialismo y dejar que la clase media alta se desparrame por otros lados. Estar con Binner no nos sirve”, dicen que afirmó en estricto off un dirigente de la UCR cordobesa. “Sanz no va a llegar y Cobos no levanta y puede ser gobernador de Mendoza. Ir con Macri nos asegura un poderío legislativo que de otra manera no tendríamos”, completó
En enero, Ernesto Sanz quiso evitar la macrización de la UCR cordobesa obligando a Mestre a acordar con Luis Juez. No pudo salirle peor: el intendente lo rechazó y Juez respondió con denuncias de corrupción.
Lo de Córdoba se repite en las provincias del norte y también alguna del sur del país. En todas, la UCR hace pie y hasta puede ganar aliada con peronistas residuales que se mantuvieron en escena con la marca PRO.
Fue el caso de José Cano en Tucumán, segundo en octubre con casi 400 mil votos. Esta vez no acordó con el PRO como en 2011 pero lo haría si eso le permite vencer al PJ.
En Formosa el diputado Ricardo Buryaile quedó segundo en un frente con peronistas que ahora apoyan a Sergio Massa. Julio Cobos ganó en Mendoza pero no lo hizo con el socialismo, que compitió aparte y le impidió sumar un diputado.
En Corrientes el gobernador Ricardo Colombi gobierna en acuerdos con fuerzas provinciales que poco tienen de progresistas y cuando puede se muestra con Macri o con Massa. Nunca con un socialista o una organización social como Libres del Sur.
Lo mismo pasó en Entre Ríos, donde en octubre los radicales sin los votos del socialismo terminaron perdiendo un senador frente al PRO.
En Santa Cruz Eduardo Costa tiene todo para ganar y mal no le vendría un presidenciable con chances de ganar, porque sus elecciones seguramente serán junto a las nacionales.
No es un denominador común: muchas provincias tendrán elecciones de las primarias y a los radicales cotizados les alcanza con ignorar la contienda nacional. “Si hay algo que tengo claro es que los votos los conseguí con mi cara”, resumió un diputado que en octubre casi gana en tierra de un histórico caudillo peronista. A Macri le alcanza con que llegada las primarias, estas figuras les cuiden su boleta en terrenos fangoso.

Ruidos fuertes

Los radicales deseosos de ser macristas esperan que Cobos desista de competir y se concentre en Mendoza, donde el Pro hizo una buena elección a concejales y puede inquietarlo como rival. Por ahora dicen que eso no es probable.
En cuanto a Binner, la estrategia para bajarlo sería complicarle la continuidad del socialismo en Santa Fe, donde si bien pudo revalidar en octubre la crisis por el narcotráfico le valió un magro resultado en Rosario, su histórico bastión. Aunque esto también parece improbable. Habrá que ver…

Fuente: LPO, NA, propias

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