Obama anunció que apoyará más a la oposición siria
Ante los miles de graduados de la academia militar de élite de West Point, Barack Obama prometió ayer miércoles que cuando se vaya de la Casa Blanca no dejará guerras a sus espaldas. Reticente a más despliegues militares, el presidente explicó su respuesta limitada a tres años de masacres en Siria y defendió que el uso de la fuerza debe ser siempre el último recurso.
Según sus palabras, su prioridad será replegar los cerca de 33.000 soldados que quedan en Afganistán, pero también demostrar que su Gobierno no se desentiende del resto del mundo. Por ello, Obama anunció un nuevo intento de formar a los opositores sirios, un plan debatido en público en febrero de 2013 y que sigue sin ponerse en práctica.
El presidente insistió en que no desplegará tropas «en medio de esta guerra civil cada vez más sectaria», pero dijo que trabajará con el Congreso para «aumentar el apoyo a aquellos opositores sirios que ofrezcan la mejor alternativa a los terroristas y a un dictador brutal». Según el ‘Wall Street Journal’, la CIA será la encargada de preparar a los guerrilleros.
«Por muy frustrante que esto sea, no hay respuestas fáciles, no hay una solución militar que pueda eliminar pronto el terrible sufrimiento», dijo el presidente, que también anunció que dará más dinero a Jordania, Líbano, Turquía e Irak para que asuman mejor la llegada de los refugiados de la vecina Siria y luchen contra los radicales armados que también cruzan sus fronteras.
Parte de la ayuda contra el terrorismo puede venir de un fondo nuevo que el presidente pide al Congreso de 5.000 millones de dólares. El plan es gastar más recursos en países como Yemen y Mali a partir de 2015.
Obama intenta demostrar así que Estados Unidos no será una fuerza pasiva ante los conflictos en Siria, en Ucrania o en la República Centroafricana. Pero su prioridad sería traer las fuerzas a casa, un deseo de los ciudadanos y de los futuros soldados que el presidente tenía delante en West Point. «Sois la primera clase que se gradúa desde el 11-S que podría no ser enviada a combatir en Irak o Afganistán», dijo Obama, provocando un gran aplauso.
Estados Unidos ya no está en Irak y espera retirarse por completo de Afganistán en 2016, cuando habrán pasado 15 años desde el comienzo de la guerra. A finales de este año, el Pentágono planea reducir el contingente a 9.800 militares y dejarlo en la mitad en 2016. Obama espera que cuando salga de la Casa Blanca, el 20 de enero de 2017, sólo quede en Kabul el personal de la embajada.
En su discurso, Obama dijo que siempre estará dispuesto a utilizar la fuerza de manera unilateral y aunque «la opinión internacional importe» nunca pedirá «permiso» para proteger a sus ciudadanos, su país o su manera de vivir. Aun así, defendió que la intervención militar sea el último recurso. «Decir que tenemos un interés en buscar la paz y la libertad más allá de nuestras fronteras no significa que todos los problemas tengan una solución militar.