Idas y venidas

buzzipiensaLa semana política cierra con buenas noticias para los peronistas que reeditaron consignas, recargaron pilas y normalizaron el partido en un Congreso Nacional que concentró a casi un millar de congresales y dirigentes de todo el país. En ese marco, el arco de pertenencias con el modelo se hizo sentir más que nunca. Sin embargo para los ´perucas´ de Chubut aún hay mucho ruido de fondo. Martín Buzzi fue nombrado en una secretaría partidaria, la de Economía y Producción, pero con la sombra encima de Norberto Yauhar que integró la cúpula como secretario de Asuntos Agrarios y además participó del armado fino dentro de la estructura oficial.
Afuera quedaron quienes alguna vez fueron los representantes directos del kirchnerismo en la Provincia como Carlos Eliceche o Javier Touriñán, últimos candidatos a gobernador y vice respectivamente por el oficialismo y que hoy son vistos con cautela, luego de sumarse en gestión a la fórmula que en su momento enfrentaron y que nació de la mano de Mario Das Neves.
Estos dolores intestinos que evidencia el entramado del Frente para la Victoria en Chubut, abordado por ex dasnevistas como el propio Gobernador, en el fondo sigue abriendo las aguas entre los puros y los allegados. Y hoy, al momento de pensar en el armado para 2015, saltan al ruedo ocasionando más de un encontronazo.
No sólo en la estructura nacional se evidencia esta diferencia entre “puros” e “impuros”, sino que a nivel provincial parece continuar esa extraña “depuración” casi inentendible. Cabe recordar que la primera “limpieza” de Buzzi en el gobierno, se produjo a poco de asumir y realinearse con el proyecto nacional, oportunidad en que se deshizo de numerosos cuadros y funcionarios que respondían al sector por el que llegó al poder, o sea el liderado por Mario Das Neves, antes “Modelo Chubut”, ahora “Chubut somos todos”.
La segunda “limpieza” profunda de Buzzi se produjo inmediatamente después de perder las elecciones a la diputación nacional, donde el comodorense primero plebiscitó su gestión y luego retiró a todos los referentes yauharistas, mackarthistas y elicechistas del gabinete. O sea, el núcleo duro del modelo K.
Esta semana, y luego de la apertura del diálogo con Das Neves por parte del presidente del PJ chubutense, Rafael Williams, Buzzi volvió a pasar la escoba despachando a algunos de sus colaboradores directos, entre quienes figuraron el ministro Coordinador, Miguel Castro y el secretario de Trabajo, Marcial Paz.
Esta tercera purga no calló nada bien en ninguna de los demás sectores. Ni los dasnevistas, ni los referentes k puros comprenden con que vara hoy por hoy, Buzzi mide la pertenencia.

Otro desparramo

Esta inestabilidad política derivada de las variadas mutaciones del comodorense se va sintiendo en definitiva en la gestión, donde la brújula ideológica suele girar alocadamente en torno a algunas definiciones no siempre acertadas. Las crisis en sectores claves para una conducción populista como lo son el empleo, la salud y la seguridad, permiten oportunas banderas de campañas a sectores tan extremos como el Frente Renovador o los piqueteros de Castells.
Con la definición que viene sobre la expropiación de la empresa Alpesca, pasa lo mismo. Es probable que este paso que carece de un plan detrás, se convierta en uno de los grandes ¨muertos´ que deba arrastrar la administración provincial, por decisión del Ejecutivo inconsultamente. Este desmanejo le viene poniendo enfrente a Fontana 50 no solo a todos los gremios del sector pesquero, sino al empresariado que cada vez más comenta por lo bajo la falta de ideas para una industria prácticamente paralizada.
Ahora se abriría otra brecha peligros y esta vez con el sector petrolero. El desbanque de Marcial Paz, un peronista respetado e histórico que durante años fue delegado de la Secretaría de Trabajo en Comodoro Rivadavia, la ciudad más populosa y núcleo petrolero de la provincia, amaga con traer cola. Desde ese cargo, Paz tejió buenos vínculos con los gremios más importantes, entre ellos el poderoso Sindicato del Petróleo y Gas Privado, aunque en el último tiempo se habría quejado por el estallido constante de conflictos laborales y porque sentía que lo dejaban sólo a la hora de resolverlos.
La salida de Marcial, hijo de un histórico sindicalista comodorense -fallecido en 1976- que participó de los inicios del sindicato de petroleros y de la UOCRA, puso en alerta a diferentes sectores políticos que temen ahora un desborde de los conflictos laborales.
El primer aviso lo dio el líder de los petroleros, Jorge “Loma” Ávila que ya le marcó la cancha al sucesor de Paz, Federico Ruffa. “No lo conozco y no me gustaría ni tengo intenciones de tener mucha relación con un abogado que viene de Buenos Aires”, estampó el duro sindicalista.
El otro que salió a cruzar la decisión de Rawson, fue el intendente de Comodoro, Néstor “El Tano” Di Pierro. Es que la posibilidad de un conflicto con los petroleros genera un enorme temor en la provincia y también en la Nación. De hecho, dicen que en la Rosada no cayó para nada bien, la jugada de Buzzi. De hecho, el poder central trata con guante de seda al colega neuquino de Ávila, el senador Guillermo Pereyra porque lo que menos falta es un conflicto en el sector. Y como si fuera poco, el chubutense tiene influencia también en Santa Cruz, un territorio donde los k prefieren no levantar polvareda.
Las quejas por la expulsión de Paz también partieron desde la “CGT Saúl Ubaldini”, con base en la ciudad petrolera. Lo mismo hizo el vicegobernador Gustavo Mac Karthy -enfrentado a Buzzi- que pateleó por “esa forma de conducción de cambios permanentes”.
La semana cerró con otras renuncias y peregrinaciones como la del director del COSE, y algunos ruidos que no terminaron de concretarse, como la posible dimisión del ministro de Economía, Ricardo Bestene o el desplazamiento a la vicepresidencia del Banco del Chubut, de Oscar Antonena. También con nuevos enrolamientos, como el de Juan Garitano en el ministerio Coordinador, otro ex dasnevista que mantiene viva la memoria aunque ahora calladamente, del gesto de honor que hizo el ex gobernador para con uno de sus amores: el club Fontana. En fin…como decía Simone Weil , “la pureza, señores, es la posibilidad de contemplar la mácula”.

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