El Jefe de Gabinete de la Nación recibirá hoy a Sastre y Pérez Catán
Los intendentes de Puerto Madryn Trelew, Ricardo Sastre y Máximo Pérez Catán serán recibidos hoy en Buenos Aires por el jefe de Gabinete nacional, Jorge Capitanich, oportunidad en que le plantearán básicamente la problemática y sus secuelas sociales de la crisis en la pesca y la industria textil.
En encuentro lo gestionó el diputado nacional del Pach, Mario Das Neves, en la última reunión que mantuvo con el funcionario nacional. En la reunión de hoy también estarán presentes la senadora Graciela Di Perna y la diputada nacional Nelly Lagoria, además de empresarios del Parque Industrial de Trelew y de la pesca.
Según anticiparon, la temática excluyente a abordar en la Casa Rosada será las graves situaciones de la industria textil y lanera, como así también el impacto de la expulsión de mano de obra de la actividad pesquera, la más reciente es el cierre de Alpesca con mil empleos directos que pasaron a integrar la estadística de la desocupación, que se suma a los cuatrocientos trabajadores que quedaron en la calle y eran de Harengus.
A la reunión, que está prevista para las 11 de la mañana en la Casa Rosada, también asistirán la senadora Graciela Di Perna; la diputada nacional Nelly Lagoria; y representantes del Parque Industrial de Trelew y de la pesca de Puerto Madryn.
En el caso de Trelew, se exhibirá la problemática del sector textil y la amenaza de la empresa Sedamil de cesantear a un centenar de trabajadores por la baja de la actividad, aunque la semana pasada prometió suspender dichos despidos por 90 días, tiempo en el que se espera aparezcan soluciones de fondo.
Despidos en la pesca
La ciudad de Puerto Madryn ha perdido en forma directa más de 1500 empleos en el sector pesquero con la quiebra de Harengus y la paralización de Alpesca, dos empresas que en su momento fueron el horizonte de la actividad terminaron en la ruina. Son mil quinientas las familias que se quedaron sin sustento, y el impacto social repercute muy fuertemente en la ciudad, ya que los ingresos del sector del trabajo se vuelcan en su totalidad al consumo, y el comercio local admite las secuelas; a los desocupados de Harengus y Alpesca se suma la retracción de las actividades conexas, es decir que los coletazos del cierre de dos pesqueras es mucho mayor, más cuando el cierre se da con millonarias deudas a proveedores locales.
Así las cosas, el primer resorte donde la crisis de las pesqueras repercute es en la municipalidad, que si bien no diseña ni tiene injerencia alguna en las políticas de administración pesquera, sí recibe las demandas diarias de miles de familias que literalmente se quedaron sin ingresos y sin poder llevar el pan a la mesa.
Dos malas experiencias
Medio centenar de ex trabajadores de Harengus fueron absorbidos por la pesquera Yaganes SA, que se dedicaba a la explotación del recurso centolla. Esos desocupados que habían quedado tirados en la calle con la quiebra de la empresa que los empleaba tuvieron una gran expectativa de reinsertarse en el mundo del trabajo dentro de la pesca, pero en rigor de verdad Yaganes fue un espejismo. En menos de un año de operatividad la compañía dejó tirados a sus empleados sin pagarles, ni los sueldos adeudados, ni la liquidación indemnizatoria cuando resolvieron cerrar la firma.
Hay familias que fueron víctimas de Harengus –dicho sea de paso, en el trámite de la quiebra aún no se liquidaron los resarcimientos indemnizatorios– y una gran parte de ellos fueron luego empleados por Yaganes y volvieron a experimentar el trauma de quedarse sin empleo.
Este contexto de extrema fragilidad social le será planteado al jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, por parte del intendente Ricardo Sastre, quien intentará imponerlo de la situación real que atraviesa la pesca en Chubut.
Tres meses de intervención
Por otra parte, el Gobierno de Chubut sostiene la idea de la expropiación de los bienes de Alpesca, pero su trámite parlamentario ha tenido fuertes resistencias y ni siquiera el bloque oficialista está consustanciado o con vocación de sancionar una ley de ese tipo, y en ese marco continúan las negociaciones para llegar a un texto consensuado.
El 26 de febrero de 2014 el gobierno dictó un decreto instituyendo un comité que tomaba en resguardo la planta y los barcos de Alpesca, la cual había sido vendida el 6 de enero por parte de Omar Segundo a Federico Otero, pero esa venta siempre estuvo sospechada de haber sido fraudulenta, y es investigada judicialmente en tal sentido. La ‘intervención’ fue a los fines de esperar que se resuelva en la Legislatura la expropiación sobre la cual no existen al momento dictámenes de comisión para ser sometidos a votación en el recinto.
En este sentido, la ministra Gabriela Dufour avanzó en intentar la expropiación con la idea de una vez confiscados los bienes, entregarlos para su explotación a Omar “Caballo” Suárez para que disponga de ellos, ya que tenían la promesa inicial de que les interesaba quedarse con los barcos y la planta de Alpesca, pero no así con el ‘muerto’ de los 270 millones de pesos de pasivos. Estos quedarían en una Alpesca residual, que sin activos serían de cobro imposible para los acreedores.
Recalculando
Dufour confesó el viernes último que ya no hay empresarios interesados en comprar o quedarse con los bienes que el Estado se apresta a confiscar por medio de una expropiación. La ministra de Desarrollo Territorial y Sectores Productivos, de la cual depende el área pesquera de Chubut, tuvo que reconocer que hoy, justo cuando se cumplen tres meses de la intervención e Alpesca, están políticamente con el GPS ‘recalculando’.
Si hoy mismo se aprobara la expropiación no existe un plan para reactivar la firma. Desde el gobierno admiten y reconocen que en estas condiciones es muy difícil buscar inversores, que era la idea original del gobierno, es decir intervenir la planta, resguardar los bienes y buscar un empresario del sector que ponga el dinero suficiente para reactivarla. “Tres interesados con los que hablé me plantearon el marco legal y como éste no está claro nadie acepta el desafío”, reveló Dufour.