¿Qué vacunas necesitan los adultos?
Nuestro país tiene uno de los Calendarios de Vacunación más completos, y una gran oferta de vacunas, tanto en el sector público como en el privado, pero, paragógicamente, también tiene una muy baja la cobertura de inmunización en los adultos; por ende, las enfermedades inmunoprevenibles aun son frecuentes y originan consultas médicas, hospitalizaciones y muertes prematuras que podrían evitarse.
El tema, en este caso, es que alcanza con recibir las vacunas en la infancia, ya que algunas van perdiendo su efectividad y deben volver a aplicarse cada cierto tiempo, como la antigripal cada año, o la que protege contra tétanos y difteria, que requiere un refuerzo cada diez años durante toda la vida.
Mayores de 50 y embarazadas
Hay otras que sólo se recomiendan en mayores de 50 años, como contra la culebrilla o herpes zoster. Las antineumocócicas, que previenen neumonía, meningitis, otitis y septicemia por Streptococcus pneumoniae, son muy importantes para las personas de esta edad, o para quienes tengan enfermedades crónicas respiratorias, cardíacas, hepáticas, renales, diabetes, inmunocompromiso incluyendo VIH, implante coclear, fumadores, alcohólicos, o quienes no tengan bazo.
Para las embarazadas son obligatorias la antigripal y, luego de la semana 20 de gestación, la triple bacteriana acelular que brinda protección contra tétanos, difteria y tos convulsa, esta última puede ser mortal en los niños de esa edad y la vacunación de sus madres es el único modo de protegerlos, ya que la inmunidad pasa a través de la placenta. Las que no la recibieron durante el embarazo, deben recibirla durante el puerperio. También se recomienda que estén inmunizados los cuidadores y todos los que convivan con lactantes.
Adultos de 19 a 59
Todas las personas entre los 18 y 59 años que no fueron vacunadas ni tuvieron sarampión, rubeola y paperas, deben recibir la triple viral o MMR por sus siglas en inglés. Esta vacuna es esencial para mujeres en edad fértil, ya que evita la adquisición de la rubeola durante futuros embarazos, así como su transmisión al feto y al recién nacido a quien puede ocasionar serias consecuencias. También es importante para quienes viajen a destinos donde hay mayor riesgo de adquirir sarampión, como por ejemplo Europa, o para quienes se dirijan a Brasil por el Mundial de Fútbol.
Además, hay vacunas que previenen cáncer: una es la que protege contra la hepatitis B, que previene la cirrosis y el cáncer de hígado, esta ahora es obligatoria y gratuita para toda la población. Del mismo modo, están las inmunizaciones contra la infección de transmisión sexual más común, el virus del papiloma humano (VPH): la bivalente que protege contra los tipos 16 y 18 de VPH previene el cáncer de cuello de útero, y la cuadrivalente que incluye los tipos 6, 11, 16 y 18, previene además del cáncer de cuello de útero, el de ano, vulva y vagina, y la pueden recibir los hombres hasta los 26 años; ambas pueden aplicarse a mujeres desde los 9 hasta los 45 años.