Por la tormenta, debieron clausurarse dos consultorios de la Guardia del Hospital Ísola

Hospital Frente DG 02-02-2011 (3)La fuerte tormenta que azotó la ciudad de Puerto Madryn no sólo afectó a numerosos barrios y al centro, sino que el Hospital Zonal Andrés Ísola también se vio en graves problemas, ya que una de las estructuras de la sala de Guardia se vio gravemente afectada por el temporal. Carla Fredes es delegada de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y se desempeña en la Unidad de Atención al Usuario, y contó a El Diario acerca del problema ocurrido: “Llegamos a las 6.30 de la mañana y en la entrada a los consultorios de la Guardia se hizo como una pancita hacia afuera de las mamparas que sostienen el techo de los consultorios de medicina clínica, no es que se cayó la estructura edilicia sino que se hizo como un globo por el peso del agua. Además estuvo chorreando agua constantemente, había baldes por todos lados, tuvimos que correr las sillas de la sala de espera de los consultorios para que no se les caiga en la cabeza. Los dos consultorios están clausurados, a la gente se la llama por los costados del shock room, por la puerta donde está el conmutador, y a los pacientes se los está ateniendo en las salas de curaciones, de todas formas hay poca afluencia de público, no hay demanda ni demora”.

Personal afectado

El problema edilicio no fue el único que tuvo el Hospital Ísola, ya que muchos de los que desempeñan sus tareas en el lugar, no pudieron llegar hasta el nosocomio debido a las inundaciones y a la falta de transporte público. Uno de los ejemplos fue el de quienes deben entregar los turnos a los pacientes, quienes fueron cubiertos por Carla Fredes y su compañera: “Con mi compañera Claudia Sosa fuimos temprano porque antes de las siete nos llamó por teléfono la gente que no podía llegar, así que los que pudimos venir nos organizamos. Había más o menos 20 personas esperando para los turnos, ante la contingencia de no saber quién iba a poder llegar, agarramos una planilla, nos sentamos en cada box, pedimos número de Historia Clínica, teléfono y el nombre del profesional para el que venían a sacar el turno. Tomamos los datos, para que cuando se normalice la situación llamemos a la gente y les daremos el turno correspondiente. La gente se fue tranquila con la explicación que le dimos y en los casos que eran urgentes, llamamos a la Guardia para que se los atienda inmediatamente, o sea que nosotros salvamos los problemas en cuanto a los pacientes ambulatorios y de Guardia también”.

Viejos problemas

Hace una semana y media, desde El Diario dábamos cuenta de una innumerable cantidad de problemas en lo que tiene que ver con la seguridad e higiene del Hospital Andrés Ísola. Las inclemencias del tiempo mostraron la realidad, ya que, además de que casi se cae parte de la estructura de la Guardia, los trabajadores que pudieron hacerse presentes en el nosocomio debieron cumplir con sus tareas en condiciones más que desfavorables: “En cuanto al equipo humano estamos preparados, pero en cuanto a la estructura edilicia, hay algunos errores que ya han salido a la luz por el Riesgo del Trabajo. Hay algunas cosas que se habían marcado, que se tenían que arreglar y no se han arreglado, por ejemplo, el techo de arancelamiento ya se cayó una vez y lo arreglaron, pero hoy ese sector era una laguna”, cerró Carla Fredes.

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